Académicas de CLACSO, deportadas sin explicaciones
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Sin explicación, 2 académicas que asistían al congreso CLACSO fueron deportadas; al menos 8 fueron retenidas en el AICM

Académicas y otras personas participantes en la conferencia de CLACSO denuncian haber sufrido trato hostil de las autoridades mexicanas. Organizaciones señalan que hay prácticas racistas sistemáticas hacia quienes provienen de países como Cuba o Brasil.
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Por Marcela Nochebuena 
9 de junio, 2022
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Dos académicas brasileñas fueron detenidas y deportadas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) en los días previos a su participación en la novena Conferencia Latinoamericana y del Caribe de Ciencias Sociales y Humanidades de CLACSO, que se lleva a cabo del 6 al 10 de junio, mientras que por lo menos otras ocho personas fueron retenidas por periodos superiores a los previstos en la ley. 

El 2 de junio a las 6:10 horas, Carla Aparecida da Silva y Luanna Mendes Barreto aterrizaron en México acreditadas para presentar en CLACSO su investigación académica Tejidos de desigualdades en América Latina y el Caribe. Saberes, luchas y transformaciones en la Ciudad de México, pero después de permanecer incomunicadas en una sala de detención cerca de ocho horas y, aunque habían presentado su documentación, fueron expulsadas del país sin posibilidad de participar en la conferencia

En entrevista, ya de regreso en Río de Janeiro, Carla describió el trato hostil de las autoridades mexicanas, la falta de información y de motivos específicos por los que fueron retornadas, la tardanza para que Luanna recibiera atención médica a causa de una colostomía, la negativa a que pudieran mostrar mayor evidencia de la legalidad de su visita académica a México, así como la vigilancia permanente y la retención de los documentos adicionales que llevaban como pruebas, que ya no les fueron devueltos: a su regreso a Brasil, solo recibieron su pasaporte. 

“Considerando los requisitos de inmigración y conociendo diferentes noticias de brasileños a los que se les impidió ingresar al país y pasaron varios días en el aeropuerto hasta ser deportados, organizamos todos los documentos necesarios para presentar: boletos electrónicos de ida y vuelta, autorización electrónica, confirmación de reserva de hospedaje, carta de presentación del evento, certificado de vacunación/covid”, relató junto con Luanna, en una carta leída este miércoles durante la mesa en la que participarían.

Carla Aparecida da Silva, doctorante en la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro e integrante de la Red Carioca de Etnoeducadores Negros, lamentó la falta de un alegato concreto por parte de las autoridades mexicanas: “Entiendo que cada país hace sus reglas, pero realmente quedé muy sorprendida, muy consternada… no les importó que yo viniera de lejos, que pasé más de 12 horas viajando en avión, que hubo un costo pues gasté mucho dinero para poder viajar, que estaba allá para presentar un trabajo”.

Consultado respecto de las denuncias de deportación y detenciones arbitrarias, el Instituto Nacional de Migración (INM) no dio una respuesta hasta el cierre de edición. En tanto, CLACSO no ha emitido una postura oficial.

En contraste, la asociación Sin Fronteras IAP confirmó que asesoró siete casos de académicos y un familiar que se dirigían a CLACSO y fueron retenidos por largos periodos sin justificación. De entre ellos, la Asociación Sindical de Profesores Universitarios de Colombia denunció específicamente la retención arbitraria por parte de autoridades migratorias de sus colegas Luisa Natalia Caruso, maestra de la Universidad Pedagógica Nacional, y de la maestra María Teresa Pinto, de la Universidad Nacional de Colombia, el viernes 3 de junio, así como del profesor Sergio de Zubiria Samper el 2 de junio. 

“No es la primera vez que las autoridades mexicanas actúan de esta manera, agrediendo y estigmatizando a académicos e investigadores comprometidos con la compleja realidad que se vive a lo largo y ancho del continente”, señaló la agrupación.  

En un comunicado, que sigue circulando para recabar firmas de los participantes de CLACSO, los académicos señalan: “Resulta sorprendente que, en los días previos a la misma, han ocurrido detenciones irregulares de participantes a dicha conferencia, y de sus acompañantes, en el Aeropuerto de la Ciudad de México por parte del Instituto Nacional de Migración. A ellos y a ellas se les han violado abiertamente sus derechos: se les incomunica incluso hasta por más de veinte horas, se les recluye en espacios indignos, se les trata de forma denigrante y se les impone el miedo por medio de amenazas de ser deportados inmediatamente y/o no permitir su ingreso a México y a otros países”.

Lee: “Estoy destrozada”: el infierno de ser mujer, migrante y negra en México

Durante toda su estancia en el AICM, asegura Carla, enfrentó un trato hostil e incomprensible: “Solo dijeron que no podíamos entrar al país, no dieron ninguna aclaración. Nosotras mostramos nuestro pase de abordar diciendo que el vuelo de Avianca se atrasó, y por eso llegamos el 2, y no el día 1 como decía el ticket electrónico; aun así, solo dieron una negativa: ‘no pueden entrar a México, y van a ser deportadas’. Las dos veces que preguntamos por alguna posibilidad, hablar con la persona responsable, dijeron que no”.

Aunque en ningún momento fueron víctimas de violencia física, lo que más recuerda Carla es la rispidez y falta de apertura de los agentes migratorios: “Más una mujer, ella a toda hora llegaba a la puerta y se quedaba vigilándonos, no podíamos usar el teléfono en esa sala de chequeo, y para conversar estábamos más tímidas, más temerosas por esa vigilancia; a toda hora pasaba y nos miraba”.

Una práctica sistemática 

Las investigadoras Verónica Ruiz y Lina Berrio coincidieron en que estas detenciones y deportaciones son muestra de prácticas sistemáticas y cotidianas de racismo y xenofobia de las autoridades mexicanas. “Es una práctica sistemática; lo que sorprende mucho es que académicos que vienen con carta de invitación de CLACSO sean detenidos como criminales. De las personas que he tenido información, fueron retenidas durante muchas horas en un cuarto pequeño donde tenían niños, adultos, sin guardar distancia, sin zapatos; además, les quitaban sus pertenencias y les cobraban por ir al baño”, señaló Ruiz. 

Las académicas hicieron énfasis en que no solo les ocurre a ellas y sus colegas, quienes tienen más posibilidades de visibilizar y denunciar esta práctica de “discriminación sistemática, violatoria de los derechos humanos”, sino que se aplica todos los días a hombres, mujeres, niñas y niños, y a esto se se le suma la ausencia de información clara y precisa para las personas retenidas y la falta de traducción a los distintos idiomas de los migrantes, lo que hace a estos lugares estar en un “umbral de la impunidad total”.

“Si esto lo hacen con académicos que representan instituciones de educación superior en diferentes países de América Latina y Europa, no me quiero imaginar cómo es el comportamiento con la gente de a pie”, reclamó Ruiz, mientras que Berrio añadió que desde una conferencia de la magnitud de CLACSO, que se plantea de cara a pensar justamente en las desigualdades, no es posible mantenerse indiferentes a la situación de injusticia y desigualdad que vivieron los detenidos y las deportadas. 

Lina Berrio subrayó que, entre los asistentes a CLACSO, se han ido recopilando los casos, mientras que puede haber más personas que lo experimentaron pero no quieren expresarlo, por lo que no existe una certeza real de cuántas personas pudieron ser en total. Entre los detenidos, hubo personas de origen colombiano, centroamericano, cubano y brasileño, y la mayoría de los casos estuvieron asociados a un tema de racismo y de apariencia física

Recordó también que en Brasil hay un contexto de política de cuotas, en el que el acceso a la educación superior ha sido una lucha del movimiento negro durante décadas y se ha logrado concretar mediante diferentes acciones afirmativas. Por ello, hay cada vez más estudiantes negros que acceden, a veces en condiciones precarias o como primera generación de su familia: “Es posiblemente la primera vez que salen de su país y se enfrentan con este racismo brutal”. 

Ana Mercedes Saiz, directora de Sin Fronteras IAP, señaló que las segundas revisiones, según lo documentado por la organización, se han incrementado sistemáticamente, sobre todo de manera arbitraria y con un parámetro sistemático de abuso, acoso y perfilamiento racial enfatizado a ciertas nacionalidades centroamericanas y sudamericanas, incluso cuando ya tienen completado el aviso de viaje, requisito del gobierno mexicano.

Con este episodio en la CLACSO, señala, se vuelve muy evidente porque son parte de una comunidad, tienen contacto entre ellos, se avisan y tienen las herramientas para buscar apoyo: “Gracias a eso lo pudimos identificar y localizar como una cosa sistemática; preocupa mucho estar viendo este tipo de abusos. Nosotras hemos alertado desde hace tiempo que lo que sucede ahí es un espacio de arbitrariedad del Instituto Nacional de Migración”.

Además, las personas investigadoras se sintieron acosadas respecto de sus ideas y lo que venían a exponer al congreso: “Estos abusos en el aeropuerto son más notorios pero obedecen a cuestiones de perfilamiento racial y a prejuicios por parte de las autoridades. Lo que pasa con CLACSO es muy vergonzoso, pero otra vez es una manera de hacer visible un problema recurrente”.

Recordó el caso de una mujer brasileña que venía a hacer una estancia postdoctoral al Colegio de México, proveniente de Francia, y fue deportada aunque tenía todo listo y sus papeles en regla. Las autoridades mexicanas, aseguró, solo deben vigilar que se cumplan los requisitos de ingreso, pero “con las alertas mexicanas hay muchas irregularidades, porque no hay un protocolo a seguir para implementarlas; entonces, nos encontramos con muchas arbitrariedades”. 

“En el caso de que una autoridad migratoria necesite un poco más de tiempo para revisar la situación de una persona, la deben pasar a segunda revisión, y esta no debe tardar más de cuatro horas, ese es el horario que establece la ley, pero hemos detectado detenciones hasta de dos, tres días, de niños pequeños, con alimentación deficiente y hacinados. Son personas bajo la custodia del Estado mexicano, y como tales, se tiene que respetar el debido proceso con posibilidad de atención médica y espacios adecuados”, añadió Saiz. 

Este miércoles, los detalles de la investigación de Carla y Luanna no se escucharon en la mesa de CLACSO, pero sí sus palabras de denuncia en voz de una de sus colegas: “Aquí está nuestra indignación, miedo y rabia por toda la vergüenza y la negativa a entrar al país. Sentimos y experimentamos el logro del colonialismo que, frente al racismo y tantos otros prejuicios, viene produciendo una división maniquea del mundo… Estamos aquí, marcando nuestra presencia en la conferencia, llorosas, pero con la frente en alto… Vamos, no podemos parar”. 

Con información y traducción de Jorge Palafox. 

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Hepatitis infantil: la hipótesis publicada en 'The Lancet' que vincula el nuevo brote con COVID-19

En la comunidad médica han saltado las alarmas ante un extraño y repentino brote de hepatitis infantil de origen desconocido. Te contamos qué hipótesis se barajan y cuáles se han descartado.
Por Matilde Cañelles López / BBC News Mundo
21 de mayo, 2022
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En un año normal, son pocos los niños que necesitan un trasplante de hígado, y normalmente es porque previamente tenían una enfermedad que reducía su inmunidad.

Por ejemplo, en España se realizan unos 120 trasplantes infantiles cada año incluyendo todos los órganos. Y cada caso es una pequeña tragedia para las familias implicadas.

Así que cuando los números se salen de la norma, el asunto es serio. Por eso en la comunidad médica, empezando por Reino Unido y siguiendo por Israel y Estados Unidos, han saltado las alarmas ante un repentino y extraño brote de hepatitis infantil de origen desconocido, del que se conocen de momento 450 casos.

De estos, un 14% en EU y un 10% en Reino Unido han precisado un trasplante de hígado. En Europa se han contabilizado 232 casos, incluyendo España, con 26 casos hasta ahora.

¿Qué causa la nueva hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado producida normalmente por un virus. Cuando no se trata a tiempo, puede acabar siendo necesario realizar un trasplante de hígado.

En niños, este tipo de cirugía supone estar de por vida tomando medicinas inmunosupresoras. Lo cual no es menor: todos sabemos por la pandemia de COVID-19 que esto predispone al individuo a padecer enfermedades infecciosas con especial gravedad.

Otro aspecto que complica el tema es que, para que funcione bien a largo plazo, el hígado a trasplantar debe proceder de otro niño y no de un adulto.

Hígado

Getty Images
La hepatitis es una inflamación del hígado producida normalmente por un virus.

Ante el nuevo brote, es esencial determinar la causa, porque condiciona el tratamiento a utilizar. No olvidemos que un tratamiento temprano puede prevenir el trasplante de hígado.

Desde el primer momento se han ido manejando distintas hipótesis:

  1. La primera y más obvia fue que se tratara de alguno de los virus de la hepatitis, que son cinco, marcados con las letras de la A a la E. Esta hipótesis se descartó rápido, ya que ninguno de los niños resultó positivo para estos cinco virus.
  2. El siguiente candidato fue un adenovirus, ya que un porcentaje alto de los niños sí resultaba positivo para adenovirus en muestras de sangre. Pero hay dos problemas con esta hipótesis. El primero, que los adenovirus muy raramente provocan hepatitis en niños previamente sanos. Y el segundo, que las muestras de hígado han resultado negativas para adenovirus.
  3. Otra hipótesis que se ha barajado es que los niños sean especialmente susceptibles a los adenovirus por no haber estado antes en contacto con ellos debido a los confinamientos y cierres de colegios. Pero esta hipótesis tampoco se sostiene, ya que algunos de los niños que han padecido la hepatitis son relativamente mayores y habían tenido tiempo de estar en contacto con adenovirus antes de la pandemia.
  4. Incluso se ha postulado que los causantes pudieran ser animales de compañía, como los perros, pero tampoco se ha podido demostrar.

Ante la dificultad de encontrar una explicación sencilla, se está analizando la concurrencia de varios factores como, por ejemplo, la combinación de dos virus.

Debido a que el SARS-CoV-2 es un virus nuevo que además produce secuelas multiorgánicas en todo tipo de pacientes, incluidos niños, su implicación siempre se ha mantenido como una posibilidad. Y ahora ha surgido una nueva hipótesis que podría relacionarlos definitivamente.

La hipótesis del superantígeno

Hace unos días se publicó en The Lancet un artículo lanzando una atrevida hipótesis que podría explicar el fenómeno de las hepatitis.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que muchos de los niños afectados por esta nueva hepatitis habían pasado el COVID-19 recientemente (por ejemplo, en Israel sucedía en 11 de 12 casos).

También hay que comprender que en los niños la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 transcurre de modo distinto respecto de los adultos.

Por ejemplo, en los niños se detectan trazas del virus en el intestino durante un periodo mucho más prolongado que en los adultos (figura 1). El aspecto bueno de estas diferencias es que en niños la enfermedad suele ser mucho más leve; el malo, que a veces se complica en forma de un proceso inflamatorio multiorgánico llamado MIS-C.

Gráfico

Matilde Cañelles
Figura 1. Permanencia del virus en intestino en adultos y en niños. Imagen adaptada por Matilde Cañelles.

Este síndrome aparece en un porcentaje pequeño de los niños un tiempo después (entre unas semanas y unos meses) de que el niño haya pasado la enfermedad, incluso si esta ha sido leve. Y suele ser bastante grave, hasta el punto de requerir hospitalización.

El hígado es uno de los órganos afectados con más frecuencia. De hecho, un 43% de los casos de MIS-C resulta en hepatitis.

Se piensa que la causa es un deterioro de la barrera intestinal, con salida de trazas del virus al torrente sanguíneo, lo que causaría inflamación.

Médica examinando a una niña.

Getty Images

Pues bien, la otra pieza que se añade a este rompecabezas es la presencia en la proteína Spike del SARS-CoV-2 de una secuencia que se asemeja a otra que aparece en una toxina de la bacteria Staphilococcus aureus, llamada enterotoxina B.

Esta secuencia se corresponde con lo que se llama un “superantígeno”, es decir, una parte de una proteína que el sistema inmunitario percibe como señal de alto peligro, desencadenando una reacción inflamatoria muy rápida y potente.

Se piensa que una mutación reciente aparecida en Europa podría aumentar la similitud.

Concatenación de dos circunstancias

Para añadir más leña al fuego, se sabe que, en ratones, una infección por adenovirus puede generar hipersensibilidad contra la enterotoxina B. Con esto ya tendríamos todas las piezas del rompecabezas. Se trataría de una concatenación de dos circunstancias:

  1. Una infección por SARS-CoV-2 con acumulación de virus en el intestino y salida de proteínas del virus al torrente sanguíneo debido a un aumento de la permeabilidad intestinal.
  2. Una infección por adenovirus que sensibilizaría al sistema inmunitario y provocaría una reacción desmedida con la subsiguiente inflamación del hígado.

¿Qué cambia si se confirma esta causa?

Esta hipótesis de momento es eso, una hipótesis. Es bastante enrevesada y no va a ser trivial demostrar que es cierta. Pero, de demostrarse, se podría tratar a los niños con esteroides de modo temprano, evitando el daño al hígado y previniendo el trasplante.

Esta terapia ya ha demostrado ser efectiva en algunos casos en Israel y en otro caso de una niña de tres años en Cincinnati (EU).

Por el contrario, si se comprueba que el daño en el hígado lo provoca de modo directo un virus, habría que seguir afinando los tratamientos con antivirales.

La lección que extraemos de todo esto es que, ante una situación tan compleja, se debe mantener la mente abierta a todas las posibles explicaciones. Y que, por desgracia, no siempre la más sencilla es la correcta.

*Matilde Cañelles López es investigadora científica. Ciencia, Tecnología y Sociedad, Instituto de Filosofía (IFS-CSIC), España.

*Esta artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para verlo en su versión original.


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