Home
>
Genero y Diversidad
>
Eliminación de violencias, legislación integral y atención a la salud: pendientes rumbo a la 46 Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+
Eliminación de violencias, legislación integral y atención a la salud: pendientes rumbo a la 46 Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+
Este sábado 29 de junio se llevará a cabo la edición 46 de la Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+. Foto: Cuartoscuro
12 minutos de lectura

Eliminación de violencias, legislación integral y atención a la salud: pendientes rumbo a la 46 Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+

Este sábado se lleva a cabo la edición 46 de la Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+ y aún hay algunos pendientes hacia las poblaciones de la diversidad sexual.
29 de junio, 2024
Por: Marcela Nochebuena y Eréndira Aquino

La eliminación de todo tipo de violencias hacia las poblaciones de la diversidad sexual ante un alto índice de homicidios, así como la falta de una legislación integral que reconozca todos los derechos y garantice la atención de las necesidades específicas de las personas trans son algunos de los pendientes rumbo a la edición 46 de la Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+, que partirá este sábado del Ángel de la Independencia a las 10:00 de la mañana.

A estos se suma el rezago en la atención a temas prioritarios de salud relacionados con algunas de estas poblaciones, como los obstáculos que persisten para un acceso más generalizado y amplio a nivel nacional de tratamientos para prevenir el VIH, al igual que estrategias específicas para abordar fenómenos asociados a prácticas sexuales principalmente entre hombres que tienen sexo con hombres, como el incremento de consumos problemáticos de cristal.

Marcha del orgullo-CDMX
Marcha del Orgullo LGBT+. Foto: Cuartoscuro

Violencia contra personas LGBT: van 41 homicidios en 2024

Entre enero de 2021 y marzo de 2024, en México se cometieron 272 homicidios de personas LGBT, cifra que, de acuerdo con activistas, muestra que la seguridad y la justicia son una deuda histórica con esta población, principalmente con mujeres trans y hombres gay que hacen uso de aplicaciones para citas, los grupos más afectadas por la violencia, de acuerdo con la documentación de casos realizada por organizaciones de la sociedad civil.

Debido a que no existen datos oficiales sobre el número de personas de la diversidad sexual víctimas de crímenes relacionados con su identidad, la organización Letra Ese y la plataforma Visible realizan un registro de agresiones y homicidios cometidos contra esta población, mediante el cual documentaron que en 2021 ocurrieron 78 asesinatos, en 2022 fueron 87 y 66 para 2023.

Aunque estos datos muestran una tendencia a la baja, Jair Martínez, integrante de Letra Ese, señala que en los primeros tres meses de 2024 se registraron al menos 41 asesinatos contra personas LGBT, por lo que “todo apunta a que estamos de nuevo en una dinámica de ascenso de la violencia“, además de que “se pudo dar cuenta de un aumento en el uso de armas de fuego para cometer los crímenes, así como de los casos de cuerpos mutilados, maniatados y con evidencias de tortura”.

Veracruz, Guanajuato, Guerrero, Ciudad de México y Puebla son los estados en los que se han documentado más homicidios contra personas de la diversidad sexual, aunque Letra Ese destaca que en los últimos años se han registrado asesinatos de este tipo en 23 entidades del país.

“Si bien los homicidios son el rostro más visible, hemos encontrado que hay un montón de violencias que preceden los asesinatos, como las amenazas contra activistas y defensores de derechos humanos, o la vandalización de los hogares y trabajos de personas de la diversidad sexual, insultos, golpes y otro tipo de agresiones que dan cuenta de la violencia no es algo que ocurre de un día para otro, sino que es todo un proceso que viven de forma generalizada las personas LGBT“, apunta Martínez.

De acuerdo con el activista, en estos casos “persiste un alto grado de impunidad y de prejuicio en las instituciones, en el mismo personal de investigación”, que si bien no es exclusivo de los crímenes cometidos contra la población LGBT, afecta de manera diferenciada a este grupo que históricamente ha sido violentado y discriminado.

Frente a este panorama, el integrante de Letra Ese lamenta que para las empresas y autoridades “la población LGBT solo existimos en junio, con campañas de visibilización, pero más allá de eso no existen acciones de prevención de la violencia, nos faltan mecanismo de identificación de patrones, ni siquiera tenemos un registro que permita dimensionar la problemática”.

“Organizaciones como Letra Ese y otras se están encargando de hacer esta documentación, con el subregistro que implica que nuestras fuentes de información sean medios de comunicación y redes sociales, pero la información ahí está… Ahora, lo que queda es que las instituciones se encarguen de diseñar mecanismos de prevención”, agrega Jair.

Ley Integral Trans: Falta de legislación y políticas ponen en riesgo su vida

Han pasado más de seis meses desde que la diputada María Clemente García presentó ante el Congreso la iniciativa que busca expedir la Ley General de Acceso Integral a los Derechos de las Personas Trans, sin que esta haya sido discutida o aprobada, lo que activistas como Victoria Sámano interpretan como un reflejo de la falta de voluntad política para reconocer los derechos de esta población.

“Los pendientes en la agenda LGBT son muchísimos, sobre todo con la población trans, que continúa sin un reconocimiento de su identidad y sus derechos, mismos que fueron agrupados en una ‘Ley integral trans’, con la que se busca que se atiendan las problemáticas que enfrentan en el acceso a vivienda, al trabajo, la educación, la salud, la seguridad y la justicia”, explica Victoria.

“Esa es la propuesta a la que estamos apostando, porque si continuamos exigiendo nuestros derechos de la misma forma como hasta ahora, tema por tema, como el reconocimiento a la identidad, el acceso a medicamentos para terapias de reemplazo hormonal, un cupo laboral, pues probablemente nos llevará mucho tiempo el poder impulsar todos los temas y necesidades que tiene la población trans”, agrega la integrante de la asociación Lleca-Escuchando la calle.

Puedes leer | El asesinato de Paola, un caso sin justicia que reveló la impunidad contra la comunidad LGBT

La iniciativa apunta que “la falta de legislación y políticas públicas que garanticen el acceso a los derechos vitales para el bienestar de una persona trans, pone en riesgo su vida, pues por un lado no determina las directrices obligatorias y claras para su atención y por otro genera una especie de permisibilidad para emitir violencias y vejaciones hacia ellas, quedando en la impunidad”.

Por ello, Sámano subraya que debe ser prioritaria para la siguiente legislatura, ya que hasta ahora “vemos que la voluntad de los partidos políticos para impulsar el tema es poca, porque sigue habiendo prejuicios sobre las personas trans, mucha desinformación, y pues nadie se quiere aventar ese paquete, porque probablemente pueda tener un costo político, porque la sociedad aún no nos acepta”.

Victoria lamenta que esta discriminación se traduzca en violencia transfeminicida, pues tan solo en 2024, en la Ciudad de México han sido asesinadas ocho mujeres trans, de acuerdo con el registro de la Asamblea Nacional Trans No Binarie, entre ellas las activistas Samantha Fonseca, Vanessa, Debaly Vilchis y Debanny García.

transfeminicidios-CDMX-marcha
Exigen justicia por víctimas de transfeminicidios en CDMX. Foto: Silvana Flores

“Es por eso que en la Marcha del Orgullo, nuestras consignas serán para visibilizar estos temas y reconocer a las víctimas de transfeminicidios, vamos a realizar un conteo y a nombrarlas”, detalla la activista, quien asegura que se mantendrán firmes en la exigencia de que se apruebe lo antes posible la Ley integral trans.

Atención y prevención del VIH: esfuerzos aislados

Al menos tres cuartas partes de los nuevos casos de VIH en México se dan entre hombres gays y mujeres trans, lo cual se relaciona con la vulnerabilidad que aún enfrentan estas poblaciones en situaciones relacionadas con la salud, pero también con la falta de estrategias más contundentes para la prevención entre estos grupos, subraya Ricardo Baruch, especialista en salud pública y derechos humanos.

“Durante el sexenio que acaba prácticamente no hubo campañas o esfuerzos comunicativos por parte de la federación, entonces esperaríamos que esto se pueda nuevamente implementar, pero también algunas estrategias como la PrEP (profilaxis de preexposición), que ya desde algunos años se introdujo en algunos lugares de México y sigue siendo poco accesible para mucha gente, o mucha no sabe ni siquiera que existe”, señala.

Los tratamientos de profilaxis de preexposición –PrEP por sus siglas– son antirretrovirales en tableta que se toman una vez al día para prevenir el contagio de VIH. Aunque fueron implementados a nivel nacional en 2021, en febrero de 2023 Animal Político documentó que en nueve estados de México ninguna persona los recibió durante ese año y el siguiente.

Ante ello, son necesarias estrategias más activas para invitar a las personas que tienen potencialmente mayor riesgo a que los soliciten. Baruch atribuye las fallas en la distribución a una falta de fortaleza en la rectoría del Censida, que antes tenía una mucho mayor coordinación con los servicios de salud de los estados, de los que, además, depende a veces por completo la implementación y se niegan a hacer esfuerzos más amplios.

Por ejemplo, en la Ciudad de México alrededor de 40% de la distribución de tratamientos PrEP depende de la colaboración con organizaciones de la sociedad civil. El activista apunta que este es el mejor ejemplo de que cuando hay voluntad, es posible hacer funcionar la prevención con recursos económicos y alianzas suficientes.

Además de que este sistema solo se ha adoptado en la capital del país, los posibles usuarios de PrEP en otras entidades se enfrentan también al mal diseño de los programas, que en años anteriores implicó incluso la pérdida de medicamentos, porque los médicos no tenían claridad de las poblaciones a las que debían dirigirse.

Aunado a ello, la coordinación entre los sistemas de salud ha sido compleja. En el IMSS, por ejemplo, el programa de PrEP se ha implementado desde hace más de un año, pero no en todas sus instalaciones hospitalarias el personal cuenta con la información o el abasto suficiente.

También lee | A cuatro décadas del primer caso de VIH en México, organización señala estigmas

Después de casi cuatro años, hoy existen menos de 20 mil personas usuarias de PrEP. En contraste, en México el número de nuevos casos de VIH no ha descendido en los últimos seis años, con un total sostenido de entre 16 mil y 18 casos por año —a excepción de 2020, cuando disminuyó el registro—. Hasta el 15 de abril de 2024, se han contabilizado más de 4 mil 500, de acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud.

En tanto, el avance en torno a la eliminación del estigma hacia las personas que viven con VIH también ha sido lento, y el que hay se debe a las organizaciones, señala Baruch. En ese aspecto, el apoyo de instituciones públicas ha sido prácticamente nulo.

Aunque existen buenos tratamientos para VIH en México –y ya con menos complicaciones para su acceso, como ocurrió a principios de esta administración–, en otros países ya existen nuevos, como el inyectable bimestral, que aún no se explora en nuestro país, lo cual requiere de una mayor inversión en la infraestructura y el fortalecimiento del sector salud.

Consumo de cristal: las organizaciones frente al rezago del sector público

Desde 2019, y mucho más marcadamente a partir de la pandemia por covid-19, diversas organizaciones detectaron un incremento en el consumo problemático de cristal en poblaciones de hombres que tienen sexo con hombres y mujeres trans, relacionado con prácticas conocidas como chemsex –consumo de drogas para facilitar o intensificar la actividad sexual–.

Aaron Rojas, director de Inspira Cambio AC –organización dedicada a la salud sexual de poblaciones de la diversidad sexual–, aún recuerda los primeros casos que les llevaron a poner un acento en el tema. La organización ya tenía experiencia en reducción de daños con usuarios de sustancias en la frontera norte del país, pero el chemsex era una novedad en aquel 2019.

Luego, con la llegada del covid, Inspira no detuvo sus operaciones y ante la alerta para quienes vivían con VIH, empezaron a recibir cada vez más solicitudes de apoyo de hombres que reconocían que tenían un consumo problemático de cristal.

Así comenzaron a generar contenidos y guías digitales que buscan responder a cuestionamientos en torno a cómo gestionar el consumo y tener prácticas protegidas. Tomaron el ejemplo de otros países donde se han desarrollado proyectos innovadores y el Estado ha respondido, porque en el nuestro “llevamos muchos años donde no hemos visto una respuesta como tal”.

De su iniciativa, nacieron también los “jueves de dulcerxs”, reuniones primero virtuales y luego presenciales, con la finalidad de abrir un espacio de escucha. “Fue increíble porque no creíamos que de esa magnitud era la necesidad de las personas, entonces a partir de ese momento hemos sostenido mucho los espacios y las actividades de escucha”, cuenta Rojas.

Ante el rezago del sector público frente al tema, crearon más herramientas, como el espacio digital Sácate la duda, donde el ABCDrogrario da elementos básicos a las personas para que gestionen su consumo, incluida una calculadora que ante cuestionamientos específicos, arroja un kit de medidas. Así se dieron cuenta de la dimensión de la demanda de atención.

Si bien, aclara el activista, hay personas que saben gestionar su consumo y tienen redes de apoyo, existe el extremo contrario en el que se desarrolla una dependencia de la sustancia y es más difícil controlar una situación que se desborda. A lo largo de su trabajo, se toparon también con la realidad de que en México no existen fondos para trabajar con el tema de drogas.

En ese punto, empezaron a tocar las puertas de lo que en aquel momento todavía era Conadic –ahora Conasama–, lo que resultó en un diálogo semanal, y después en la creación de un comité de reducción de riesgos y daños en la Ciudad de México, que hace algunos esfuerzos para llegar de manera directa a los lugares de encuentro, lo cual aún falta replicar en los estados.

“Lo que sí hace falta es voluntad. A pesar de que en Ciudad de México a veces no logramos llegar a los lugares, al menos hay una disposición de continuar con el proyecto, se hace público en los medios de las instituciones y darle visibilidad a la problemática es muy importante, y que la den las instituciones públicas”, apunta Rojas.

La preocupación ahora, además de una atención pública con mayor alcance, es el aumento en casos de hepatitis C y sífilis entre hombres que tienen sexo con hombres. De acuerdo con el Informe Mundial sobre Drogas 2024 de las Naciones Unidas, el consumo sigue siendo uno de los principales motores de la epidemia mundial de hepatitis C; el 23 % de las nuevas infecciones son atribuibles a prácticas de inyección no seguras.

El reporte de este año ya refiere el uso de drogas sintéticas en contexto sexual entre hombres que tienen sexo con hombres, que se asocian a un riesgo más elevado de contraer VIH y hepatitis. La corta duración del efecto placentero puede conducir también a una necesidad de dosis más frecuentes y prácticas de consumo inseguro, indica el documento.

Pruebas para detectar vih
Prueba para detectar VIH. Foto: Archivo

A esto se suma el reto de la atención de primer contacto en el servicio público con personas consumidoras, donde prevalece un estigma y un trato diferenciado a partir de prejuicios personales, cuando el sistema de salud tiene reconocidos e institucionalizados esos servicios, incluso en medio de una política de criminalización del consumo.

Por otro lado, prevalece la carencia de suficientes espacios, libres de estigmas, para la atención a consumos problemáticos. “Hay pocos espacios, y pocas personas saben que esos espacios existen y son públicos, pero mientras no se cambie la narrativa a nivel de país, a nivel de política y a nivel estructural, si yo estoy en un brote psicótico por consumo de cristal, lo último en lo que voy a pensar es en ir a una institución pública a pedir que me ayuden”, afirma Rojas.

También lee | ‘Checa tu sustancia’ en la marcha del Orgullo LGBTIQA+

Un estudio conjunto entre Inspira Cambio y la Facultad de Medicina de la UNAM describe, además, que entre las afectaciones al bienestar asociadas al consumo de sustancias están también las relacionadas con el riesgo de violencias, en medio del contexto de inseguridad nacional, así como el prohibicionismo de los servicios médicos y policiales.

Tanto Rojas como Baruch califican como un acierto que esta semana Conasama haya hecho pública su propia guía, pero al mismo tiempo representa apenas un paso que debió darse mucho antes, lo que habla de un rezago de años por parte del sector público.

“Ya contamos con varias personas en instituciones aliadas que han tenido un trabajo fuerte para impulsar estrategias específicas; está muy bien para que, por ahora, el sistema de salud se prepare para cuando lleguen las personas que eventualmente lo pudieran necesitar, sin que necesariamente se diga al mundo con un alarmismo respecto al consumo”, añade Baruch.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Sé parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
Etiquetas:
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...
Imagen BBC
“Están dejando morir a nuestra gente”: la grave crisis del sistema de salud de Puerto Rico
12 minutos de lectura

La escasez de médicos, retos financieros y problemas con las aseguradoras privadas asfixian el sistema de salud del territorio estadounidense.

11 de julio, 2024
Por: BBC News Mundo
0

Gabriela Nieves Robles, una patóloga del habla de 34 años, dice que notó los primeros síntomas a finales de 2020, cuando su madre, Ana, quien hoy tiene 63, comenzó a repetir las mismas anécdotas una y otra vez.

“Un día me decía que había ido al shopping y que se había comprado una camisa azul. Al siguiente día me comentaba: ´¿adivina qué? Fui al shopping y compré una camisa azul´. Yo le decía que ya me lo había contado y ella respondía que no se acordaba”, relata desde Toa Baja, una ciudad del norte de Puerto Rico.

Al pasar las semanas también se dio cuenta de que su progenitora olvidaba cosas simples, como pagar las deudas, los cumpleaños y las tareas de la casa.

“Durante la pandemia [del covid-19], ella sufrió un derrame ocular. Yo estaba 100% segura de que eran los efectos de ese evento que ocurrió en febrero de 2020”, agrega.

Pero los síntomas continuaron, así que decidió buscar a un médico. Llamó a uno, dos, tres neurólogos y ninguno tenía espacio para atender a su madre, porque sus calendarios estaban llenos hasta finales de año.

En septiembre, la décima neuróloga que contactó aceptó ver a Ana. El proceso, sin embargo, no sería expedito.

Ana tuvo que esperar cuatro meses para su primera cita. Desde que comenzaron sus problemas de memoria hasta que vio a la doctora por primera vez pasó casi un año.

Aun así, Gabriela piensa que tuvieron “suerte”.

gabriela y su madre ana
Suministrada
La madre de Gabriela comenzó a olvidar detalles de su vida a finales de 2020. No pudo tener una cita con un médico hasta un año después.

Una crisis progresiva

Lo afirma porque desde hace más de dos décadas el sistema de salud de Puerto Rico atraviesa una crisis progresiva, en gran parte causada por la escasez de profesionales sanitarios, que se marchan en busca de mejores salarios y beneficios, y para escapar de los escollos que les imponen las aseguradoras locales.

Al mismo tiempo, los profundos cambios demográficos de la isla, entre otros factores, como la adopción de nuevos protocolos médicos en los que se prioriza el cuidado ambulatorio, ponen en aprietos a algunos hospitales, que optan por declararse en bancarrota o reducir sus servicios para poder seguir operando.

“Desde 2011, Puerto Rico perdió casi 600.000 personas que se han mudado a EE.UU., además de la baja natalidad”, dice Julio Galindez, un contador que trabaja ofreciendo servicios al sector sanitario desde hace más de tres décadas.

Menos pacientes supone menos ingresos para los centros de salud. Estas instituciones también lidian con las bajas tarifas que pagan las aseguradoras, asegura Galindez.

Según él, un estudio que realizó su empresa junto a la firma de análisis económico Estudios Técnicos reveló que 8 de cada 10 hospitales en Puerto Rico operan en déficit.

Expertos aseguran que la falta de trabajadores sanitarios provoca una sobrecarga de las oficinas médicas, lo que a su vez retrasa la atención primaria, los diagnósticos y los tratamientos.

Como le ocurrió a Ana, otros puertorriqueños le contaron a BBC Mundo que tardaron más de un año en ver a especialistas como cardiólogos y dermatólogos.

foto de una camilla en el pasillo de un hospital
Getty Images
Ocho de cada 10 hospitales en Puerto Rico operan en déficit, dice a BBC Mundo un experto en temas financieros del sector sanitario en la isla.

En el caso de la madre de Gabriela, al llegar a la neuróloga fue tratada por demencia progresiva, pero los fármacos que le recetaron no surtían efecto.

Al año siguiente decidieron realizarle pruebas más profundas, que ellas mismas tuvieron que costear a un precio de US$4.000.

Los seguros médicos se negaban a pagarlas porque decían que la mujer era muy joven para estar en riesgo de sufrir ciertos tipos de condiciones neurodegenerativas.

El miedo de Gabriela, la razón por la que insistía para que su madre viera a un médico y recibiera tratamiento lo más pronto posible se hizo realidad: Ana tenía alzhéimer.

El éxodo

De acuerdo con Carlos Díaz Vélez, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, en el territorio estadounidense hay alrededor de 9.000 médicos en activo (la mitad que hace 20 años) para una población de 3,2 millones de personas.

Al menos se necesitan 6.000 profesionales más para atender las necesidades de salud de la isla.

“Los médicos están viendo 40 y 50 pacientes diarios, con citas dentro de siete u ocho meses”, explica el cardiólogo. “Eso no sucede en otros lugares de EE.UU., donde se ven 15 o 20 pacientes en un día”.

Algunas especialidades, como las pediátricas y las relacionadas a la cirugía, están en un estado crítico.

“En Puerto Rico solo hay un neurocirujano pediátrico”, comenta.

En los hospitales y salas de emergencia la historia no es diferente.

“No damos abasto”, afirma Hiram Rodríguez Torres, un internista que trabaja en un hospital cuidando pacientes con problemas agudos.

La escasez no es solo de médicos. Los trabajadores de enfermería, tecnólogos y terapeutas también están dejando la isla, sostiene.

personal de salud con una tableta en sus manos
Getty Images
Algunos médicos en Puerto Rico atienden entre 40 y 50 pacientes en sus consultorios, afirma el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de la isla.

Una de las razones por las que los profesionales de la salud se van de Puerto Rico son las bajas tarifas que pagan las aseguradoras (menos de la mitad que en el resto de EE.UU.), en lo que Rodríguez Torres y otros conocedores del tema describen como “el control absoluto de estas compañías sobre el sistema de salud en general”.

A grandes rasgos, el sistema sanitario en Puerto Rico es financiado de forma híbrida, explica Carlos Díaz Vélez.

Una parte, a la que pueden acceder las personas de escasos recursos y los mayores de 65 años, es sufragada con fondos provenientes de los gobiernos de Puerto Rico y EE.UU., mientras que la otra es privada. En este último caso, los ciudadanos contratan aseguradoras, muchas veces con una aportación de sus empleadores.

Pero los fondos públicos desde la década de 1990 son destinados también a un grupo de aseguradoras privadas, contratadas para que administren el dinero y paguen por los servicios que recibe la población más desfavorecida.

“Ahí fue que comenzaron los problemas”, comenta Díaz Vélez. “Porque la salud pasó a ser vista como un producto, donde la oferta y la demanda imperan”.

profesional de la salud firma documentos en un hospital
Getty Images
Los médicos en Puerto Rico cobran menos de la mitad que sus contrapartes en EE.UU., según el Colegio de Médicos y Cirujanos del territorio. En la foto una profesional de la salud en un hospital estadounidense.

Para tener ganancias, las aseguradoras buscan abaratar costos. No solo con las tarifas, que muchas veces incluso pagan de forma tardía, sino que también imponen trabas en la relación entre el médico y el paciente.

Rodríguez Torres explica que, por ejemplo, en ocasiones niegan ciertos análisis o fármacos y piden que sean justificados a través de documentos que debe completar el mismo médico.

Esto impone una carga más sobre los trabajadores de la salud, comenta el cardiólogo. Y es también un golpe a su criterio profesional.

Están desmoralizados, exhaustos y preocupados.

El médico internista se arriesga a decirlo: “Yo siento que están dejando morir a nuestra gente”.

Las muertes

Una investigación publicada en 2023 por el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico (CPI) y el periódico estadounidense The Washington Post respalda las palabras del doctor.

De acuerdo con el reportaje, elaborado con una base de datos obtenida por el CPI del Registro Demográfico de Puerto Rico, en 2022 murieron más personas en la isla que en cualquiera de los 20 años anteriores.

En concreto, ese año hubo 35.400 fallecimientos de los cuales 3.300 fueron en exceso a lo esperado.

La cifra es incluso mayor a las muertes ocurridas en 2017, cuando el poderoso huracán María devastó la isla.

“Vimos un patrón extraño”, explica en entrevista con BBC Mundo Omaya Sosa Pascual, editora y periodista del CPI, organización que precisamente develó luego del ciclón María que en Puerto Rico habían muerto miles de ciudadanos y no los 69 que contabilizaba el gobierno.

“La pandemia no había terminado, pero el momento más grave había pasado y en Puerto Rico había vacunas y medicamentos, así que esa no debía ser completamente la razón”, señala.

recorte de noticia de The Washington Post
Captura de Pantalla
El Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico y The Washington Post construyeron una base de datos con información del Registro Demográfico de Puerto Rico.

Aquel año tampoco hubo un fenómeno atmosférico significativo o un terremoto, como el de 2020 de magnitud 6.4 que sacudió la isla.

“Sabíamos que había una mortalidad extrema en Puerto Rico, pero no entendíamos las razones. No estaban claras”, comenta Sosa Pascual.

Entonces decidieron hacer viajes de campo y visitar las zonas más afectadas.

“Hicimos muchas entrevistas, con médicos y expertos que apuntaron a una combinación de elementos fatales que incluían el mal estado del sistema de salud de Puerto Rico”, explica.

“Un 60% del exceso de muertes sí lo vinculamos al covid, pero el resto, un 40%, que es una cifra muy alta, tiene que ver con enfermedades crónicas que no son bien atendidas en el país, donde hay una población envejecida que no puede esperar ocho meses para ver a un cardiólogo”, añade.

Datos del gobierno de EE.UU. posicionan a Puerto Rico en el puesto 13 de los lugares del mundo cuya población tiene la edad media más alta.

Casas destruidas en Puerto Rico por el huracán maría
Getty Images
En 2017, el huracán María entró por el este de Puerto Rico con vientos sostenidos de 241 km/h.

Los ciudadanos más afectados por la mortalidad de 2022 tenían 65 años o más, apunta la investigación de ambos medios.

En su mayoría, los fallecimientos fueron provocados por enfermedades renales, del sistema nervioso, como alzhéimer y párkinson, así como por enfermedades endocrinas, entre las cuales predominaba la diabetes.

También encontraron un aumento de las muertes por causas de salud mental, como demencia y abuso de sustancias como el alcohol.

El gobierno de Puerto Rico reconoció al CPI y a The Washington Post que en efecto hubo un aumento en las defunciones para 2022, pero que no había estudiado las causas.

Sosa Pascual indica que la tendencia continuaba en 2023, pero no han logrado hacer más investigaciones porque las autoridades puertorriqueñas bloquearon parte de los datos, por lo que el grupo de periodistas presentó una nueva demanda de acceso a información.

El Departamento de Salud se comprometió a realizar un informe sobre el exceso de muertes, que sería publicado este 2024, pero eso no ha ocurrido.

BBC Mundo contactó a esta agencia gubernamental en varias ocasiones para conocer su visión sobre lo que está pasando, pero no se nos facilitó ninguna entrevista.

carretera rota en puerto rico por el huracán maría
Getty Images
La destrucción a causa del ciclón se estimó en miles de millones de dólares.

El viejo sistema

La realidad actual del sistema de salud de la isla dista mucho de lo que fue en la segunda mitad el siglo XX, cuando logró mejorar de forma significativa la vida de la población local, comenta el médico Walter Frontera, exdecano de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico.

Se trataba de un sistema público, en el que no solo la atención era gratuita, sino también los medicamentos.

Desarrollado por el médico Guillermo Arbona, quien fue secretario de salud de la isla entre 1957 y 1966, estaba dividido en regiones, con el propósito de maximizar el acceso de la población.

Además, tenía tres niveles de cuidado, para evitar su saturación. Si un paciente necesitaba ver a un profesional sanitario, en principio iba a una clínica cercana a su comunidad, luego a un hospital de distrito y finalmente al Centro Médico de Puerto Rico, una institución de salud que aún existe y donde se tratan las condiciones más complejas.

“Ese sistema logró erradicar prácticamente las condiciones parasitarias que nos abrumaban a principios de siglo cuando apenas teníamos una expectativa de vida de 32 años, de las más bajas de América”, explica Ibrahim Pérez, un gastroenterólogo que durante más de dos décadas ha investigado sobre el desarrollo del sistema de salud de Puerto Rico.

De pie, al fondo, el médico Guillermo Arbona, quien ideó el sistema de salud de Puerto Rico del Siglo XX.
Universidad de Puerto Rico
De pie, al fondo, el médico Guillermo Arbona, quien ideó el sistema de salud de Puerto Rico del Siglo XX.

“Nos llevó a alcanzar una expectativa de vida de 72 años para 1970, la número 14 en el mundo en aquel momento, lo que representó un aumento de 32 años en la expectativa de vida con respecto a 1940”, continúa Pérez, quien también fue parte de la facultad de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico.

En los hospitales públicos también se entrenaba a los nuevos médicos.

Pero luego de las privatizaciones que comenzaron en la década de los 80 y que culminaron en 1993, muchas de estas instituciones se vendieron. Esto hizo que desaparecieran más de 30 programas de residencias, algo que contribuye a la actual migración de estos profesionales, que se van a EE.UU. a especializarse, agrega Díaz Vélez.

“El sistema actual, es una combinación de aseguradoras públicas y privadas, que les pagan a los hospitales, laboratorios y proveedores médicos. Está fragmentado, con muy poca coordinación”, comenta por su parte Frontera.

Pero, ¿qué sistema funcionaría para ese Puerto Rico de hoy? Es una pregunta que queda abierta, dice.

La medicina y la tecnología han avanzado, así como la realidad económica y demográfica de la isla, y cualquier cambio tendrá que responder a ello.

foto de la entrada de una sala de emergencias en Puerto Rico
Getty Images
Luego de la privatización, varios hospitales públicos de Puerto Rico fueron vendidos y se perdieron centros de enseñanza para los futuros médicos de la isla. En la foto la fachada de una sala de emergencias en Puerto Rico.

Vivir el ahora

Una bebé llora en el fondo, Gabriela intenta calmarla con su voz. Luego habla con Ana, su madre, para que mientras ella está al teléfono de alguna forma le ayude a entretener a la pequeña.

Al ser hija única, la responsabilidad de cuidar a su madre es toda suya.

Afirma que el papel de cuidadora es distinto al de hija. Y que los roles no se llevan el uno con el otro.

“En muchas ocasiones, yo tengo que dejar mis sentimientos a un lado. Tengo que centrar mi cabeza en que estoy cuidando a una persona, no a mi mamá, porque si me dejo llevar por el corazón, estaría todo el tiempo llorando”, señala.

Desde el diagnóstico, aunque ha logrado citas periódicas con la neuróloga, acceder al resto de los servicios sigue siendo un reto.

“Hacerse estudios médicos aquí es muy burocrático. Buscar las órdenes, y que estén escritas de forma correcta para que no haya cuestionamientos. A eso hay que sumarle los costos excesivos, porque aunque uno tiene seguro médico, siempre hay que pagar una parte”, comenta.

Hace unos meses, se enteró de un nuevo tratamiento para el alzhéimer disponible en algunos estados de EE.UU. Se trata Lecanemab, unas infusiones aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. que retrasan los síntomas degenerativos de la enfermedad.

Gabriela embarazada mientras su madre la besa la mejilla.
Suministrada
Gabriela embarazada con su madre.

Soñó con que su madre pudiera acceder al medicamento, porque en la actualidad, ningún fármaco ha mejorado su condición.

Hizo llamadas, consultó con la neuróloga. Todo apuntaba a que Ana era una buena candidata y que los resultados del Lecanemab en pacientes que están en las primeras etapas del alzhéimer parecen prometedores.

Pero cuesta US$36.000 anuales y no está cubierto por las aseguradoras. Tampoco está disponible en Puerto Rico.

“Mi madre se quedó sin el tratamiento”, comenta.

Gabriela a veces divaga e imagina cómo sería su vida en otro lugar, con otro sistema de salud. Quizás no tendría a alguien que la ayude a cuidar de su madre, pero sí al menos que la lleve a sus citas o terapias, señala.

Para lidiar con su realidad, se impuso una meta, dice.

“En mayo, cumplí años y mami me pidió que la llevara a comprarme mi propio regalo. Momentos como ese tocan la fibra de mis sentimientos. Por eso, aunque a veces no lo logro, intento vivir el ahora”.

Línea
BBC

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp, donde encontrarás noticias de última hora y nuestro mejor contenido.

Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Sé parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
Etiquetas:
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...