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Sin culpas ni despidos. Maternar y trabajar no deberían ser derechos en tensión
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Sin culpas ni despidos. Maternar y trabajar no deberían ser derechos en tensión

El problema no es la maternidad, sino un sistema laboral que penaliza los cuidados. En México no existen licencias de cuidado ni licencias de paternidad; de esta última sólo son permisos de cinco días laborales. A esto hay que sumar las jornadas excesivas de trabajo, la ausencia de un sistema de cuidados corresponsable y una cultura que castiga a las mujeres que ejercen los derechos reproductivos y los cuidados en nombre de la productividad económica.
27 de febrero, 2026
Por: Mariana Marín Mendoza / Mexiro A. C.

El pasado miércoles 11 de febrero se llevó a cabo en el Congreso de la Unión el “Laboratorio de Maternidades y Cuidados”. El evento, convocado por Mexiro, A. C. y la diputada Patricia Mercado, posicionó en la agenda pública y legislativa un tema crítico: las barreras estructurales que enfrentan las mujeres para conciliar la maternidad, la lactancia y el trabajo.

El Laboratorio fue un espacio diverso, multisectorial, técnico y participativo para dialogar sobre una iniciativa de reforma en materia de lactancia extendida y estabilidad laboral, y generar compromisos públicos para su aprobación. Pero, ¿por qué es importante esta reforma?

El problema estructural: discriminación laboral por embarazo y penalización a la maternidad

El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred, 2022) señala que el embarazo es la principal causa de discriminación laboral en la Ciudad, representando el 36 % de las quejas laborales presentadas ante dicha institución. El 68.8 % de estas denuncias están asociadas con despidos injustificados y el 12.1 % con presiones para renunciar.

La realidad no es distinta en el resto del país. El Consejo Nacional para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Conapred) y la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) coinciden en que el embarazo es una de las principales causas de discriminación laboral a nivel nacional.

La penalización a la maternidad es un conjunto de desventajas económicas, profesionales y simbólicas sistemáticas que enfrentan las mujeres que son madres o que están en edad reproductiva. Ejemplos de ello son la solicitud de pruebas de embarazo en procesos de reclutamiento, menores probabilidades de contratación o de acceso a ascensos y evaluaciones de desempeño sesgadas.

Esta situación profundiza la desigualdad de género en tanto:

  • Expulsa a las mujeres del mercado laboral: 56 % de las madres están fuera de éste. 1
  • Desplaza a las mujeres a trabajos precarios: 58 % de las madres que trabajan lo hacen en la informalidad. 2
  • Obstaculiza el desarrollo profesional de las mujeres a largo plazo: 1 de cada 2 mujeres en México ha tenido que modificar su trayectoria laboral al convertirse en madre. 3
  • Amplía las brechas salariales: se registran reducciones del 20 % de los ingresos laborales de las mujeres después de tener hijes. 4

El problema no es la maternidad, sino un sistema laboral que penaliza los cuidados. En México no existen licencias de cuidado ni licencias de paternidad; de esta última sólo son permisos de cinco días laborales. A esto hay que sumar las jornadas excesivas de trabajo, la ausencia de un sistema de cuidados corresponsable y una cultura que castiga a las mujeres que ejercen los derechos reproductivos y los cuidados en nombre de la productividad económica.

Barreras para la lactancia

La lactancia materna ha demostrado ser una de las formas más eficaces de garantizar la salud y la supervivencia de la niñez. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan la lactancia materna exclusiva por seis meses y de manera complementaria hasta los dos años, como una medida de salud pública a nivel internacional. Sin embargo, sostener esta práctica no depende de la voluntad individual, está atravesado por políticas públicas, condiciones laborales y del valor social que le damos a los cuidados.

Los datos muestran que la lactancia es menor entre las madres que cuentan con un empleo remunerado: únicamente el 14.3 % de las madres que amamantan de forma exclusiva cuentan con un trabajo remunerado, frente al 40.6 % que no lo tienen. 5

Una de las primeras barreras para la lactancia es la falta de armonización legislativa. A pesar que la Constitución y los tratados internacionales no establecen una restricción temporal para su protección, actualmente las leyes laborales del país sólo protegen la lactancia durante los seis meses de la niñez.

El Poder Legislativo tiene la obligación de alinear la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado con el estándar constitucional y los tratados internacionales ratificados por México, en particular los Convenios 111 y 190 de la Organización Internacional del Trabajo, relativos a la no discriminación y a la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

Adicionalmente, tanto las penalizaciones a la maternidad como la falta de condiciones para la lactancia están relacionadas al hecho de que los cuidados son percibidos como tiempo improductivo o tiempo de descanso. Las normas jurídicas las refieren como “periodos de descanso” (CISS, 2025), 6 invisibilizando los cuidados como trabajo que sostiene la reproducción social y el sistema económico.

Hacia un sistema de corresponsabilidad de los cuidados: iniciativa de reforma en materia de lactancia extendida y estabilidad laboral

Ante este panorama, Mexiro, A. C., la diputada Patricia Mercado y la Coalición CUIDA: Alianza por los cuidados, la lactancia y la justicia laboral, estamos impulsando una reforma a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado en materia de lactancia extendida y estabilidad laboral.

La iniciativa contempla:

  • Ampliar el periodo de protección de la lactancia hasta los dos años.
  • Establecer un mecanismo efectivo contra despidos injustificados durante los periodos de embarazo, lactancia y lactancia extendida.
  • Asegurar la existencia de espacios dignos, higiénicos, accesibles y funcionales para la extracción o administración de leche materna.
  • Capacitaciones para avanzar hacia una cultura laboral igualitaria y libre de discriminación.
  • Alinear la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado con el estándar constitucional y los tratados internacionales ratificados en materia de lactancia, no discriminación y eliminación de la violencia y el acoso laboral.

La maternidad, la lactancia y los cuidados no son asuntos privados y no se sostienen de forma individual, son cuestiones de salud pública, de justicia social, laboral y reproductiva. Es corresponsabilidad del Estado, el mercado y la sociedad crear las condiciones para que maternar, lactar y trabajar dejen de ser derechos en tensión y puedan ejercerse en dignidad.

Conoce más de la propuesta aquí.

* Mariana Marín Mendoza es especialista en políticas públicas e incidencia legislativa de Mexiro, A. C. (@yomexiro).

 

1 Datos del Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO, 2023).

2 Datos del Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO, 2023).

3 Este indicador, Mexiro A.C. lo construyó a partir de datos de la ENOE (INEGI) y análisis del IMCO, considerando como modificaciones de trayectoria: salida del mercado laboral, pausas en la carrera profesional, transición a la informalidad o al autoempleo, penalización salarial asociada a la maternidad.

4 Aguilar-Gómez, S., Arceo-Gómez, E. y De la Cruz, E. (2022). Inside the black box of child penalties: Unpaid work and household structure.

5 Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2021-2023.

6 Para conocer más te invitamos a leer la Sistematización del Laboratorio de Maternidades y Cuidados.

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Imagen BBC
México reduce jornada laboral a 40 horas, ¿cómo se compara con el resto de América Latina y con el debate en Argentina?
7 minutos de lectura

La normativa, que establece una implementación gradual de la medida que finalizará en el año 2030, va a contramano de lo que se discute en Argentina.

26 de febrero, 2026
Por: BBC News Mundo
0

El Congreso mexicano aprobó este martes una histórica ley de enmienda constitucional para reducir, de forma gradual, la semana laboral de 48 horas a 40, que comenzará a implementarse el próximo año.

La ley, que fue impulsada principalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum y el oficialismo, indica que la semana laboral será de 40 horas para el año 2030, un cambio sustancial para miles de trabajadores en el país y que se alinea con las tendencias globales de reducción de los horarios de trabajo.

En América Latina, otros países como Ecuador ya implementaron la semana laboral de 40 horas.

Sin embargo, distintos analistas y, principalmente, parlamentarios de la oposición señalaron que la misma ley aumenta las horas extras semanales y, sobre todo, mantiene solo un día de descanso por cada seis trabajados.

De acuerdo a los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la segunda economía de América Latina -detrás de Brasil- presenta uno de los peores equilibrios entre vida personal y laboral, además de bajos índices de productividad laboral y los salarios más bajos entre los 38 estados miembro del grupo, que incluye a Colombia, Chile y Costa Rica.

Por ello, el oficialismo celebró la decisión tomada casi de forma unánime por el Congreso mexicano. “La semana laboral de 48 horas ha estado en la legislación mexicana por 106 años. Ya era tiempo de que eso cambiara”, dijo el coordinador sindical y diputado oficialista Pedro Haces, que hizo parte de la propuesta.

“La productividad no se mide por el agotamiento. Se construye con dignidad”, añadió.

Sin embargo, distintos diputados y representantes de los trabajadores criticaron la ley por no incluir los dos días de descanso por cada cinco trabajados, tal como se había previsto en un borrador inicial.

“Es una reforma regresiva en muchos sentidos. En inicio, no se están cumpliendo los dos días de descanso, que es el espíritu original de la propuesta que presentamos como parte del frente”, dijo al diario El País Ángel Castellanos, vocero del Frente Nacional por las 40 horas.

Pero, ¿qué otros países de América Latina tienen 40 horas en su semana laboral y cuáles incluso la han aumentado a 60?

De 40 horas

Aunque la semana laboral de 40 horas, que se divide por lo general en cinco días de ocho horas de trabajo, se ha establecido en gran parte de los países del hemisferio occidental, lo cierto es que ha tardado en volverse norma en América Latina.

En países de Europa incluso se están adelantando iniciativas para reducir la semana laboral a cuatro días, con tres de descanso. Sin embargo, en la región latinoamericana, gran cantidad de países continúan con jornadas laborales entre 44 y 46 horas semanales, que incluyen los días sábados.

Esto, a pesar de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que busca entablar un diálogo en los países de la región que permita tener horarios laborales que tiendan a un mejor equilibrio entre vida personal y trabajo.

“El tiempo es un recurso finito e irrecuperable. La forma en que se distribuye entre trabajo, vida personal y descanso impacta profundamente en la salud, la productividad y la cohesión social”, señala la organización en un informe de 2025 dedicado a América Latina.

Presidenta de México Claudia Sheinbaum
Getty Images
La ley aprobada este martes es una iniciativa del oficialismo liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Hasta el momento, el único país de América Latina que actualmente tiene una semana laboral de ocho horas en cinco días a la semana es Ecuador. Y está en vigor desde hace 46 años.

En agosto de 1980, se convirtió en el primer país de la región en habilitar esta semana laboral limitada.

Los otros países que están en proceso de llegar a las 40 horas semanales son Chile y, desde este martes, México.

En Chile, con la aprobación de la ley 21.561 en abril de 2024, avanza un proceso de reducción de horas laborales. Primero se pasó de 48 a 44 horas; el próximo abril la semana trabajable se reducirá a 42 y se espera que para abril de 2028 finalmente se llegue a una jornada de 40 horas totales por semana.

Con la ley aprobada este martes, México también iniciará un proceso gradual de reducción del horario de trabajo, que espera se termine de implementar en 2030.

Tanto en Ecuador como en Chile se introduce la flexibilidad para aplicar estas determinaciones, donde los trabajadores pueden negociar la mejor forma de trabajar. Sin embargo, en Chile el límite de horas laborables es de 10 al día.

De 42 a 44 horas

Colombia es el país de la región que, detrás de Chile, Ecuador y México, más se acerca a reducir sus horarios laborales a las 40 horas.

Actualmente, está por concretar la implementación de la ley 2.101 de 2021, que estableció la reducción de la semana laboral en un país donde durante décadas fue de 48 horas.

En julio de este año se pasará a 42 horas semanales, que podrán ser distribuidas en cinco o seis días, con una extensión máxima de nueve horas por día.

Otros países como Guatemala, El Salvador y Brasil tienen una semana laboral de 44 horas.

Trabajador en una imprenta en Ecuador.
Getty Images
Ecuador es el único país de América Latina con una semana laboral de 40 horas.

Sin embargo, en Brasil, la principal economía de la región, el presidente, Lula da Silva, adelantó esta semana que está buscando poner fin a la semana laboral con solo un día de descanso (conocida como 6 x 1).

Lo llamativo es que Lula no invocó contextos técnicos para justificar su iniciativa, sino que citó a un filósofo surcoreano y su teoría sobre la “sociedad del cansancio”, que habla de la falta de equilibrio entre la vida personal y las horas dedicadas al trabajo.

“El mundo laboral se está transformando. El filósofo coreano Byung-Chul Han afirma que vivimos en una ‘sociedad de la fatiga’, donde la presión por el rendimiento afecta el equilibrio entre la vida personal y profesional”, escribió esta semana en su cuenta de X (ex Twitter).

“En Brasil, se debate la eliminación del llamado horario de trabajo 6 x 1 para garantizar que los trabajadores tengan dos días de descanso a la semana“, añadió.

Además de esto, también existe un debate en el país para incluso reducir la semana laboral a 36 horas. De hecho, ya se han hecho algunos pilotos con empresas en distintas partes de Brasil.

Personas protestando en una plaza colombiana.
Getty Images
En Colombia la semana laboral llegará a 42 horas en julio de 2026.

El caso argentino

En términos generales, lo más establecido en América Latina es una semana laboral de 48 horas máximo. Hasta hace apenas cinco años, pocos países tenían una carga de trabajo menor a ocho horas al día por seis días a la semana.

Actualmente, ese modelo lo mantienen países como Argentina, Perú, Bolivia, Uruguay, Costa Rica y Paraguay.

Pero lo cierto es que, de acuerdo con la OIT, en muchos de estos países el promedio de horas trabajadas a la semana se acerca más a las 44.

Por eso en varios de estos países se están adelantando debates políticos para establecer leyes que reduzcan formalmente los horarios laborales, por lo que la decisión tomada por México tiene una fuerte influencia.

Cabe aclarar que en Argentina se está dando un agitado debate sobre las horas laborables, en el que se señala que se pasaría de ocho a 12 horas diarias. Sin embargo, la propuesta es clara en que no se debe superar el número de 48 horas totales por semana.

Sin embargo, especialistas explican que esta propuesta —que se convertiría en ley este viernes— va en contravía de las tendencias que se están viendo alrededor del mundo, que intentan reducir el tiempo dedicado al trabajo.

“Este tipo de medidas se va a convertir en un freno para la innovación empresarial y del desarrollo tecnológico”, le dijo al diario Público el economista argentino Jorge Torres.

“Quieren hacer competitivas las empresas a base de explotar a los trabajadores y no de apostar por la innovación”, añadió.

Lula da Silva señalando
Getty Images
El presidente de Brasil, Lula da Silva, señaló que la semana laboral debe incluir dos días de descanso.

Además de la semana laboral, la aprobación de la ley en México también trajo consigo la apertura del diálogo sobre otros temas vinculados a los derechos laborales, como las vacaciones, las horas extras, la informalidad del empleo y la brecha de género en el mercado.

Por ejemplo, el promedio de días de vacaciones en América Latina es de 15 días —a diferencia de Europa, donde es 25— y la informalidad alcanza niveles importantes dentro de la actividad económica.

En México, la informalidad llega a un 55 %, mientras que en otras economías importantes como Brasil y Argentina se sitúa en torno al 40 %.

Bandera de México sobre seis personas en una plaza
Getty Images
En México, los opositores señalan que la nueva ley no incorpora los dós días de descanso a la semana que era la intención inicial de la propuesta.
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