
La Copa Mundial 2026 de fútbol que organiza en conjunto, Estados Unidos, Canadá y México, implicará el arribo a nuestro país de miles de turistas con alto poder adquisitivo y por tanto grandes oportunidades de negocio derivado de la derrama económica, no sólo para los comercios formales, sino también para las organizaciones criminales.
De hecho, es previsible que las organizaciones criminales ya estén preparando estrategias y esquemas de negocios para adueñarse de una tajada de los beneficios del Mundial. Es por ello que, este artículo girará en torno a 8 posibles fuentes de ingresos para las bandas criminales en esta justa deportiva, las cuales son las principales, aunque no las únicas y en las que las autoridades deberán poner atención.

Una primera vertiente de negocio que resulta lógica, debido a la alta cantidad de turistas que estarán buscando boletos para ver a su selección o a otras, es la venta de boletos falsos o repetidos, ya que existen muchos aficionados que viajan a los países sede sin los mismos, con la esperanza de comprarlos en reventa, situación que puede ser aprovechada por las organizaciones criminales para falsificar las entradas o vender varias veces una misma entrada legítima.
La venta de boletos también puede ir acompañada de paquetes falsos de todo incluido, ofrecidos por supuestas agencias de viaje. De hecho, en los mundiales pasados se han presentado varias estafas de este tipo en México, en donde se les vende a los aficionados paquetes con avión, hoteles y entradas, que al final resultan falsas.
La segunda vertiente es la venta de productos pirata alusivos al mundial o a las selecciones participantes. Basta darse una vuelta a las inmediaciones de los estadios de la Liga MX para ver decenas de puestos que venden productos no oficiales alusivos a los equipos de fútbol, por lo que en el Mundial 2026 esta práctica será mayor y el crimen organizado buscará una parte del negocio, proveyendo los productos o cobrando derecho de piso a los vendedores.
Los productos oficiales del Mundial o de las selecciones suelen tener un costo alto y no todos los consumidores pueden adquirirlos, por lo que es común que se genere un mercado negro con clones de calidad inferior, pero a precios más asequibles, y hay redes criminales que sacan provecho de esta demanda no satisfecha por el mercado legal, ofreciendo la alternativa no legal, que suele ser socialmente tolerada.
Como tercera vertiente se encuentra la venta de drogas. Muchos de los turistas vienen a divertirse, y como ya consumen estas sustancias en sus países de origen, buscarán canales de venta no sólo en las sedes mundialistas de México, sino también en Estados Unidos y Canadá. Es previsible que las organizaciones de mayor tamaño generen redes de vendedores en los sitios de mayor densidad de aficionados, como las Fan Zones, hoteles, bares, centros nocturnos, restaurantes y alrededor de los estadios.
Esto también puede hacerse extensivo a otras ciudades, no sólo a las sedes mundialistas, ya que muchos turistas aprovecharan para vacacionar, por ejemplo, en playas mexicanas o zonas arqueológicas.
La cuarta vertiente sigue la misma lógica que la anterior, pero con la demanda de prostitución y pornografía. Es decir, habrá turistas que busquen estos servicios que ya ofrece el crimen organizado, por tanto, las organizaciones delictivas ya deben estar trazando la estrategia para llegar a los aficionados y poder captar a la mayor cantidad posible.
Esta vertiente es preocupante porque a muchas de las mujeres y hombres que participan se les obliga a prestar servicios sexuales en un esquema de explotación, incluso puede haber menores, lo que agrava la situación, por lo que se requieren acciones preventivas y punitivas de parte de las autoridades.
La quinta vertiente se relaciona con la primera, porque las organizaciones criminales pueden estafar a los turistas de muchas formas, además de con los boletos, ya que estos grupos necesitan servicios de transporte, hospedaje, alimentación, diversión y turismo, por lo que en cada uno de ellos puede haber estafas. Por ejemplo, suplantación de hospedajes, traslados inexistentes o a sobreprecio, tours falsos, entre muchas otras variantes.
Estos esquemas funcionan porque al estar en un país diferente al suyo, los turistas no pueden confirmar la veracidad de todos los servicios -lo cual los convierte en blanco fácil- y tampoco tienen claro con qué autoridades se pueden quejar si son víctimas de una estafa.
La sexta vertiente es que un aumento en el caudal de dinero provocado por el Mundial ofrece la oportunidad a las organizaciones de lavar dinero, porque al ser un evento tan corto, de menos de 40 días, se tendrán que instalar negocios temporales para dar servicio a los turistas, como bares, restaurantes, comercios, tiendas, centros de atención y lugares de esparcimiento, que por su corta duración son difíciles de fiscalizar por las autoridades, lo que los convierte en una forma efectiva para lavar dinero.
De hecho, es complicado saber si las ganancias reportadas por un comercio son reales. Esto permite legalizar los recursos obtenidos de forma ilícita en otros mercados, sin que las autoridades se percaten con facilidad.
Como séptima vertiente tenemos las apuestas no reguladas. Si bien hay muchas casas de apuestas que se encuentran formalmente registradas y pagan impuestos, otras pueden desarrollarse en línea o en formato físico que no tengan aval de las autoridades, que evadan impuestos e incluso que formen parte de esquemas fraudulentos.
En este nicho las apuestas en línea ocupan un lugar especial, porque los servidores pueden estar alojados en paraísos fiscales que ni siquiera puedan ser auditados por las autoridades mexicanas. O incluso pueden combinarse con la vertiente seis, al ser un esquema de lavado de dinero.
Por último, como octava vertiente está la extorsión a otros negocios que se benefician del mundial. Por ejemplo, el cobro de derecho de piso a todos los restaurantes y comercios que se encuentren en las zonas cercanas a los estadios, bajo la amenaza de ataques si no dan las cuotas solicitadas, de manera que se estarían aprovechando de las ventas de terceros.
También puede darse el caso de que las organizaciones criminales administren espacios cercanos a los estadios o a las Fan Zones, donde los comerciantes que se quieran instalar les paguen una renta a cambio de tener acceso, pero en esos casos quedaría en claro la complicidad de las autoridades.
Así como las organizaciones criminales están tomando medidas para aprovechar la derrama económica del mundial, es necesario que las autoridades tengan mecanismos para enfrentar estas prácticas ilegales de negocio. Primero, estableciendo medidas para prevenir su aparición; segundo, para identificar en el menor tiempo posible la presencia de estos negocios ilícitos; tercero, estableciendo vías de denuncia para convertir en aliados a los ciudadanos y aficionados, y cuarto, para desarticular estos esquemas sin poner en riesgo a la población civil y a los turistas, para que todos podamos disfrutar la fiesta mundialista.
* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: [email protected].

Lo que empezó como un experimento ha engendrado todo un nuevo género de series de TV que se ha popularizado alrededor del mundo.
Ongsa inicia su vida en una nueva escuela secundaria sintiéndose nerviosa y alienada pero, cuando conoce a Sun, una de las chicas más populares, esta solitaria escolar se enamora a primera vista.
Temerosa de expresar sus sentimientos, Ongsa adopta en Instagram el seudónimo “Tierra” para mensajear a Sun, quien presume que se trata de un joven admirador secreto.
Ongsa luego entabla amistad con Sun en la vida real, mientras continúa chateando con ella online usando su alias.
Sin embargo, la presión emocional de mantener su floreciente relación a escondidas de otros hace que la pareja pronto se disuelva.
“Tenía miedo de que la gente te criticara por estar con alguien como yo”, se lamenta Ongsa.
Pero en una alegre reunión, una sonriente Sun responde: “No me importa la otra gente, sólo me importas tú”.
Lo que empezó como un experimento -añadiendo una pareja lesbiana a un elenco de personajes gay en la serie llamada Bad Buddy (“Mal amigo”)- ha engendrado todo un nuevo género de series de TV que se han popularizado por el mundo entero.
Convertido en el producto cultural de exportación más exitoso de Asia, con un valor estimado en las decenas de millones de dólares, “Amor de chicas”, como se conoce el género, ha colocado a Tailandia en el centro del rápidamente creciente movimiento que está modificando la representación LGTB en el entretenimiento y redefiniendo la cultura de los fans a nivel global.
“Al comienzo, no estábamos muy seguros. Luego, como director, experimenté añadiendo una pareja de mujeres a la historia BL (Boy’s Love o “Amor de chicos”), concretamente las actrices Milk-Love en la historia Bad Buddy”, expresó al Servicio Tailandés de la BBC Noppharnach Chaiyahwimhon, de la productora tailandesa GMMTV.
Después, la enorme popularidad entre los fans online de la pareja, interpretada por las actrices tailandesas Pansa “Milk” Vosbein y Pattranite “Love” Limpatiyakorn, se convirtió rápidamente en un punto clave.
“Vimos una tendencia, el público hablaba sobre esta pareja de forma significativa, y empezó a pedir una serie protagonizada por una pareja mujer-mujer”, explica Chaiyahwimhon.
GMMTV respondió comisionando su primera serie GL (Amor de chicas por sus siglas en inglés), “23,5 grados de inclinación de la Tierra”, una adaptación de la novela del mismo nombre, protagonizada por las misma actrices interpretando a Ongsa y Sun.
Pero, para cuando salió al aire, en 2024, la principal emisora de televisión terrestre gratuita Canal 3, anticipándose a la tendencia, ya estaba trasmitiendo la serie “GAP: La teoría rosa”, el primer éxito de audiencia de GL en toda Tailandia, que tiene una población de 70 millones, así como en YouTube, donde rápidamente acumuló más de 300 millones de visualizaciones.
Antes de terminarse el año, se habían producido 21 series de GL con 51 parejas femeninas, según la firma de análisis mediático Rocket Media Lab.
Entretanto, varias giras GL de encuentro con los aficionados devotos ya han agotado sus entradas en China, Taiwán, Filipinas, Japón, Singapur, Camboya y hasta en Estados Unidos.
Parte de su atractivo está en cómo las historias tailandesas de GL se desvían de las anteriores interpretaciones de las relaciones lésbicas a nivel global.
En el mundo, los personajes lésbicos, gay o bisexuales suelen estar asociados con destinos trágicos o desaparecen repentinamente de la narrativa, señala la doctora Eva Cheuk-Yin Li, profesora asistente en estudios de las industrias de la pantalla, de King’s College Londres, en Reino Unido.
“Cuando observamos por el mundo, la cantidad de historias contadas en televisión sobre el amor homosexual entre mujeres es bastante limitada, incluso en Hollywood, y frecuentemente vemos a los personajes morir en pantalla, o sufren un final infeliz o trágico. Eso es lo que llamamos el “síndrome de lesbiana muerta”, donde los personajes LGBT suelen tener vidas trágicas en pantalla”.
Pero las series GL tailandesas rompen con esa narrativa.
“Lo que hace que el amor de chicas tailandés se destaque en toda esta representación”, comenta la doctora Li, “es que usualmente ofrece un arco dramático mucho más satisfactorio. Las parejas enfrentan desafíos pero habitualmente tienen una relación, o incluso un final, más gratificante, más feliz, en la mayoría de las historias”.
Sin embargo, añade: “Los personajes principales en el GL tailandés tienden a ser bien femeninas, aunque algunas tienen personalidades fuertes. En la vida real, hay lesbianas de todo tipo y forma, así que pienso que todavía hay asuntos que abordar sobre representación de diversidad”.
La aficionada brasileña Luiza Z le cuenta al Servicio Tailandés de la BBC que al ver los dramas de GL tailandés fue la primera vez que sintió que “el amor entre dos mujeres podía ser la historia principal, no sólo una historia secundaria”.
“Fue tan hermosa la manera como conectaron, la manera en que representaron la profundidad de su relación, las dificultades y las emociones”, comenta. Y los finales felices la hacen sentir “aceptada”.
“El GL tailandés siempre tiene un final feliz, y estamos felices de que sea así, donde no tenemos que preocuparnos de que estas dos protagonistas vayan a ser eliminadas o que vayan a tener un desenlace trágico”.
“Para nada. Sabemos que van a estar juntas al final y eso es reconfortante, y nos sentimos validadas”, añade Luiza.
El fenómeno GL ha tenido mayor impulso gracias a su accesibilidad internacional. Muchas series están disponibles en YouTube, frecuentemente con subtítulos en múltiples idiomas.
Y eso retira muchos obstáculos para los aficionados en países con estrictas regulaciones, incluyendo China e Indonesia, donde el contenido homosexual es restringido.
En años recientes, China ha cerrado decenas de miles de sitios web y cuentas en redes sociales que contienen lo que los censores llaman contenido “vulgar” y pornográfico u otro material considerado ilegal o antichino.
Como resultado, cada vez más las audiencias ven el contenido de GL extranjero como un espacio cultural seguro.
“Una de mis películas lesbianas fue vista en Arabia Saudita más que en cualquier otro país”, reveló al Servicio Mundial de la BBC la directora Rachel Dax, que está basada en Reino Unido.
“En países que tienen leyes antigay muy severas, para algunas personas resulta ser la única afirmación positiva que reciben sobre la realidad de su sexualidad y que puede ser tratada de forma positiva. Estas películas ayudarán a la personas”.
Algunos fanáticos creen que la creciente visibilidad también está cambiando sutilmente las actitudes en la sociedad tailandesa.
Ranuka Songmuang, que dirige el sitio de aficionados de GL, indica que la simple reacción de su madre al género es típica. “Me gusta la serie The Secret of Us (‘Nuestro secreto’)”, opinó su madre, “la doctora [uno de los personajes principales] es hermosa”.
Pero Tailandia ya es uno de los países más liberales de Asia cuando se trata de la integración de relaciones homosexuales en la sociedad corriente. Tiene un ley de igualdad en el matrimonio, lo mismo que Taiwán y Nepal, por ejemplo.
El Filipinas hay una creciente aceptación de parejas LGBT viviendo juntas abiertamente. Pero la Iglesia católica, que juega un papel preponderante en la sociedad filipina, se opone vehementemente al matrimonio entre personas del mismo sexo.
También hay obstáculos significativos en otros países, como Malasia, Indonesia y Brunéi, donde hay menos aceptación de las relaciones del mimo sexo. En Brunéi, por ejemplo, el sexo entre hombres acarrea una sentencia de muerte, aunque en la práctica el país ya no ejecuta a nadie por ningún crimen.
Algunos argumentos dramáticos de GL enfrentan los prejuicios directamente. En Poisonous Love (“Amor venenoso”) la protagonista Pat le ruega a los padres de su amante, Prem, a que les permitan seguir saliendo juntas, pero el padre de Prem les ordena separarse.
“Nuestro amor es sincero y puro”, dice Pat, llamando a los padres de Prem “madre y padre”.
“No te atrevas a llamarme padre”, le contesta el papá de Prem. “Me repugna”.
Sin embargo, el rumbo del amor sincero entre Ongsa y Sun fluye mucho más suave, con un final feliz en el horizonte para los aficionados de “Los 23,5 grados de inclinación de la Tierra”.
Cuando Sun (que en español es Sol) pregunta cómo lidiarían si tuvieran que estar separadas por un año, Ongsa le responde: “No importa cuántos años luz nos separen, estaremos bien. Al final, nuestras órbitas nos traerá juntas otra vez”.
“Por que el destino de la Tierra es estar con el Sol”.
Editado por Ahmen Khawaja, Andrew Webb y Stephen Hawkes, del Servicio Mundial de la BBC.
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