
El expresidente estadounidense Bill Clinton comenzó a declarar este viernes ante una comisión del Congreso sobre sus lazos con Jeffrey Epstein, ampliamente documentados, aunque los demócratas intentarán desviar la atención hacia la relación del mandatario Donald Trump con el delincuente sexual.
Clinton, de 79 años, figura de manera destacada en las más recientes revelaciones de los archivos Epstein. El exmandatario insiste, sin embargo, en que rompió sus relaciones con el financista bastante antes de que fuese condenado por delitos sexuales en 2008.

En su declaración inicial, reiteró esa versión e insistió en que había dejado de asociarse con el agresor sexual antes de que sus crímenes salieran a la luz.
“No tenía idea de los delitos que estaba cometiendo Epstein”, dijo el expresidente (1993-2001) ante la comisión. “Ni siquiera con la perspectiva que da el tiempo, vi nunca nada que me hiciera dudar”, agregó.
La comparecencia de Bill Clinton ante el comité ocurre al día siguiente de la de su esposa Hillary, exsecretaria de Estado. Ambos prestan declaración en Chappaqua, cerca de Nueva York, su lugar de residencia.
“Tardamos siete meses en traer a los Clinton hasta aquí. Pero, ahora que los tenemos, vamos a hacer muchas preguntas”, declaró este viernes el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, el republicano James Comer.

El legislador demócrata Suhas Subramanyam, miembro del comité, replicó con un pedido para que Donald Trump sea interrogado: “Seamos realistas, hoy estamos hablando con el presidente equivocado”.
“El presidente Trump es quien entorpece nuestra investigación. El presidente Trump es quien desea terminar con esto”, sostuvo.
Las audiencias se celebran a puertas cerradas, pese a que los Clinton habían solicitado que fuesen públicas y televisadas.
La mera mención en los archivos no constituye prueba de haber cometido un delito.
El expresidente ha reconocido su relación con Epstein, pero niega haber cometido cualquier falta y no hay acusaciones en su contra.
El expresidente ha explicado que voló en el avión de Epstein varias veces a principios de los años 2000 para trabajos humanitarios relacionados con la Fundación Clinton, pero afirmó que nunca visitó su isla privada en el Caribe.
El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes investiga a quienes estuvieron vinculados con Epstein, especialmente luego de la publicación por parte del Departamento de Justicia de millones de nuevos documentos.
Nuevas fotografías sacadas recientemente de los archivos de Epstein muestran a Bill Clinton recostado en una bañera de hidromasaje, con parte de la imagen cubierta por un rectángulo negro. En otra, Clinton aparece nadando junto a una mujer de pelo oscuro que parece ser la cómplice de Epstein, Ghislaine Maxwell.
En su declaración inicial ante el comité, Hillary Clinton señaló que su citación se basó en la “suposición de que tengo información sobre las investigaciones de las actividades delictivas de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell”.
“Permítanme ser lo más clara posible. No tengo esa información”, sostuvo.

Además, insistió en que no había viajado en el avión de Epstein ni tampoco había visitado su isla.
Epstein fue un financista de Nueva York que se relacionaba con los ricos, famosos y poderosos del mundo. Fue condenado en 2008 por solicitar sexo a menores de edad, incluso a adolescentes de apenas 14 años.
Fue hallado muerto en su celda de una cárcel de Nueva York en 2019 cuando enfrentaba un segundo juicio por supuesto tráfico sexual. Su muerte fue considerada un suicidio.
Los Clinton inicialmente rechazaron las citaciones a testificar, pero aceptaron después de que los legisladores republicanos amenazaran con declararlos en desacato al Congreso.
Los demócratas aducen que la investigación ha sido utilizada para atacar a los adversarios políticos de Trump, en vez de realizar una auténtica pesquisa.

Pese a contar con un alto el fuego desde octubre. la tensión entre Pakistán y Afganistán se ha recrudecido en los últimos días.
Pakistán lanzó ataques contra la capital de Afganistán, Kabul, y la ciudad de Kandahar en la madrugada de este viernes, según funcionarios del gobierno pakistaní.
Un portavoz del Talibán en Afganistán escribió en la red social X que fuerzas afganas respondieron con nuevos ataques contra las tropas pakistaníes a lo largo de su frontera común, aunque la publicación ya ha sido eliminada.
Representantes de ambos países se culpan mutuamente de haber elevado la tensión desde el pasado domingo.
Las autoridades de Pakistán defienden que su ofensiva contra las ciudades afganas es una respuesta a “ataques afganos no provocados”, pero los talibanes alegan que aquellos ataques eran, a su vez, una respuesta a ataques pakistaníes anteriores.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dijo este viernes que su país tiene “plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva” y el ministro de Defensa, Khwaja Asif, advirtió que estaban en una “guerra abierta” con Afganistán.
Un portavoz del gobierno del Talibán, Zabiullah Mujahid, dijo a la BBC que las fuerzas afganas habían destruido 19 puestos fronterizos paquistaníes y detenido a varios soldados de ese país.
También afirmó que más de 50 soldados paquistaníes habían muerto. La BBC no ha podido confirmar de manera independiente esas cifras.
Mientras tanto, Pakistán aseguró haber destruido 27 puestos fronterizos pertenecientes a los talibanes e insistió que había infligido muchas bajas a las fuerzas talibanes.
Ambos países acordaron un frágil alto al fuego en octubre tras mortales enfrentamientos transfronterizos, pero los combates se han recrudecido en los últimos días.
Los funcionarios de la ONU han pedido una desescalada inmediata de los combates, mientras que Irán se ha ofrecido a mediar.
Residentes de Kabul oyeron fuertes explosiones en toda la ciudad este viernes, informó AFP, en tanto habitantes de las regiones fronterizas de Pakistán declararon a la BBC que sintieron estruendos y se les pidió que se pusieran a salvo.
Ambas partes afirman haberse infligido grandes pérdidas durante los choques recientes.
Pakistán informó antes que dos de sus soldados murieron después de que fuerzas afganas lanzaran una operación contra posiciones militares a lo largo de su frontera común a última hora de este jueves.
Tres personas más resultaron heridas cuando las fuerzas pakistaníes respondieron al fuego no provocado, declaró el ministro de Información, Attaullah Tarar.
Los talibanes en Afganistán afirmaron haber lanzado la operación a gran escala en respuesta a los ataques de principios de esta semana, que, según afirmaron, causaron la muerte de al menos 18 personas.
Islamabad indicó que el objetivo eran presuntos campamentos y escondites de milicianos.
La operación de represalia de Afganistán se lanzó alrededor de las 20:00 hora local (15:30 GMT) de este jueves y llevó a la muerte de numerosos soldados pakistaníes y la captura de otros, informó el gobierno.
Pakistán lo negó, refutó que los talibanes capturaran 15 puestos militares y dijo que toda agresión recibiría una respuesta inmediata y efectiva.
El portavoz talibán Zabihullah Mujahid escribió en X que, “en respuesta a las reiteradas violaciones fronterizas y a la insurgencia de círculos militares paquistaníes, se lanzaron operaciones preventivas a gran escala contra centros e instalaciones militares del ejército paquistaní” a lo largo de la frontera.
Islamabad afirmó que los talibanes “calcularon mal y abrieron fuego sin provocación contra múltiples puntos” al otro lado de la frontera, en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, lo que recibió una “respuesta inmediata y efectiva” por parte de sus fuerzas de seguridad.
“Los primeros informes confirman numerosas bajas en el lado afgano, con múltiples puestos y equipos destruidos”, según un comunicado del Ministerio de Información y Radiodifusión pakistaní compartido en X.
“Pakistán tomará todas las medidas necesarias para garantizar su integridad territorial y la seguridad de sus ciudadanos”, agregó.
Funcionarios locales del Talibán en Afganistán han denunciado que se atacó un campo de refugiados en Nangarhar, que alberga a ciudadanos afganos que habían llegado al país desde Pakistán.
El servicio afgano de la BBC citó a los funcionarios diciendo que al menos 9 personas resultaron heridas: siete mujeres y dos hombres.
El estado de uno de los heridos es crítico, añadieron las autoridades.
Los residentes cercanos a la ciudad fronteriza paquistaní de Torkham fueron urgidos a desalojar la zona.
Además, las autoridades suspendieron la repatriación de ciudadanos afganos deportados a través de la frontera.
El cruce también se cerró para los refugiados afganos.
Kabul había advertido de represalias “en el momento oportuno” tras los ataques ocurridos el pasado domingo.
Mientras que Pakistán declaró que ese día atacó siete presuntos campamentos y escondites de milicianos cerca de la frontera luego de atentados suicidas en territorio pakistaní, Afganistán afirmó que atacaron viviendas civiles y una escuela religiosa, con mujeres y niños entre los muertos.
Pakistán y Afganistán comparten una frontera montañosa de 2.574 kilómetros.
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