
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el domingo que “hablará” con los líderes iraníes, pero fue impreciso sobre cuándo lo hará y señaló que gran parte de los dirigentes de la república islámica están muertos.
“Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes”, declaró Trump, citado por la revista The Atlantic, mientras las fuerzas estadounidenses e israelíes prosiguen por segundo día su ofensiva contra Irán.
Cuando se le preguntó cuándo podrían tener lugar esas conversaciones, Trump respondió: “No puedo decírselo”. Trump tampoco indicó con quién esperaba hablar.

Al referirse a los líderes iraníes, que han mantenido desde hace años conversaciones intermitentes con Estados Unidos y otras potencias occidentales, en particular sobre su programa nuclear, el republicano afirmó que “la mayoría de esa gente ha desaparecido”.
“Algunas de las personas con las que tratábamos ya no están, porque fue un gran (…) fue un gran golpe”, dijo el presidente estadounidense, según la cita, en aparente alusión al ataque que mató al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y a otros altos funcionarios.
“Deberían haberlo hecho antes”, insistió. “Podrían haber llegado a un acuerdo. Deberían haberlo hecho antes. Quisieron pasarse de listos”.
En una entrevista aparte, Trump aseguró el domingo que 48 líderes iraníes ya habían sido abatidos en la ofensiva contra la república islámica.
“Nadie puede creer el éxito que estamos teniendo; 48 líderes desaparecieron de un solo golpe. Y esto avanza rápidamente”, dijo Trump, según una entrevista citada por Fox News.
El presidente también dijo este domingo que ataques militares estadounidenses hundieron nueve embarcaciones navales iraníes y destruyeron parcialmente el cuartel general de la Marina de Irán.
“Acabo de ser informado de que hemos destruido y hundido 9 barcos de la Marina iraní, algunos de ellos relativamente grandes e importantes”, dijo el republicano en su plataforma Truth Social.
“Vamos por el resto: ¡pronto estarán reposando en el fondo del mar también! En otro ataque, destruimos en gran medida su cuartel general naval. ¡Aparte de eso, a su Marina le va muy bien!”, añadió.

El Pentágono negó que misiles balísticos de Irán hayan impactado al portaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo, desmintiendo así las afirmaciones de los Guardianes de la Revolución iraníes.
“Mentira. El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron”, señaló el mando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom) en su cuenta en X. “El Lincoln sigue enviando aeronaves en apoyo de la campaña implacable del Centcom para defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas del régimen iraní”, agregó.
Más temprano, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, aseguraron que el USS Abraham Lincoln “fue impactado por cuatro misiles balísticos”, según comunicado difundido por medios locales.
“La tierra y el mar se convertirán cada vez más en cementerio de los agresores terroristas”, advirtió el texto.
El USS Abraham Lincoln, de propulsión nuclear, llegó a la región del Golfo a finales de enero con su grupo aeronaval. Es uno de los dos portaviones estadounidenses presentes en la región. El USS Gerald Ford navega en el Mediterráneo.
El Centcom también dijo el domingo que hundió un buque de la flota de Irán. “Una corbeta iraní de clase Jamaran fue alcanzada por las fuerzas estadounidenses al comienzo de la operación Furia Épica”, declaró en un comunicado en X.
“El buque se está hundiendo actualmente en el golfo de Omán, junto a un muelle de Chabahar”, ciudad portuaria en el extremo sudeste de Irán, precisó.

Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva de gran alcance contra Irán, con bombardeos en Teherán y otras ciudades, en una operación denominada “Furia Épica”. Dicha acción dejó como saldo la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y más de 200 civiles muertos; entre ellos 108 personas en una escuela primaria.
La ofensiva ocurre tras semanas de tensión y negociaciones fallidas en torno al programa nuclear iraní.

No hay “un sucesor claro e indiscutible” de Nemesio Oseguera, explica un exjefe de la agencia antidrogas DEA. Pero varios nombres figuran en las listas de prófugos principales de Washington.
Algo seguro sobre la muerte de “El Mencho” es que, sin su figura en el mundo del narco, las drogas ilícitas aún pasarán entre los países en cantidades industriales.
Hasta su violenta caída el domingo en un operativo militar para capturarlo, Nemesio Oseguera era desde hacía años el hombre más buscado de México, como antes lo fueron Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y otros jefes narcos.
Ninguna de esas súbitas variaciones nominales alteró de modo fundamental el flujo global de narcóticos, y los expertos descartan que algo diferente ocurra ahora.
Bajo el liderazgo de “El Mencho”, el Cartel Jalisco Nueva Generación expandió sus tentáculos por México, decenas de países de la región y alrededor del planeta hasta Australia, según las autoridades.
Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta US$15 millones por información que permitiera arrestar a Oseguera. Su agencia antidrogas DEA incluyó a este narco en su lista de fugitivos más buscados en 2016: salió de ella siete años más tarde de forma temporal y la encabezaba cuando fue abatido.
Pese a que procuraba mantener un perfil bajo, “El Mencho” era considerado uno de los últimos grandes capos capaces de controlar todo el negocio a gran escala, desde la producción hasta el tráfico y la distribución de estupefacientes.
“El panorama se aleja de la era del líder único y todopoderoso hacia estructuras de liderazgo más resilientes e interconectadas”, le dice a BBC News Mundo Ray Donovan, un exjefe de operaciones de la DEA que supervisó los esfuerzos que llevaron a la captura de “El Chapo” a inicios de 2016 en México.
Pero, ¿quiénes son en este contexto los narcos más perseguidos por Washington tras el fin de Oseguera?
A la cabeza la lista de fugitivos más buscados de la DEA, actualizada tras la muerte de Oseguera, figura ahora Yulian Archaga, un hondureño acusado de dirigir las operaciones de la pandilla MS-13 en su país y de traficar grandes cantidades de cocaína a EE.UU. La agencia ofrece hasta US$5 millones por ayudar a capturarlo.
Apodado “El Porky”, Archaga permanece prófugo desde 2020, cuando varios hombres armados mataron a policías y militares para que escapara de un juzgado hondureño donde respondía por el homicidio de dos fiscales.
Siguen en la nómina de la DEA dos hijos de “El Chapo”: Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, con una recompensa de hasta US$10 millones ofrecida por Washington a cambio de información para arrestar a cada uno.
Ambos “Chapitos” son considerados líderes del cartel de Sinaloa y responsables de la producción y tráfico de fentanilo tras la cadena perpetua que cumple su padre en EE.UU. y la caída de sus hermanastros Joaquín y Ovidio Guzmán López, quienes el año pasado aceptaron los cargos de narcotráfico en su contra en ese país.
“La muerte de Nemesio Oseguera”, señala Donovan, “no dejó un sucesor claro e indiscutible, pero Iván Archivaldo Guzmán Salazar destaca como una de las figuras más peligrosas que hoy están prófugas”.
“Aunque no ejerce el mismo control centralizado que ‘El Mencho’, su dominio de las cadenas de suministro clave, su acceso a precursores químicos y su disposición a enfrentarse al Estado (…) lo sitúan entre los traficantes más importantes que operan hoy”, agrega.
El exjefe de la DEA explica que las designaciones de los narcos más buscados por la agencia “deben entenderse como una herramienta estratégica”, en lugar de una simple advertencia pública o ranking, su objetivo es presionar a las organizaciones criminales y sincronizar los esfuerzos en su contra.
En la lista también figura el uruguayo Sebastián Marset, a quien una investigación en Paraguay y otros países vinculó con el envío de toneladas de cocaína a Europa.
EE.UU. acusa a Marset de lavado de activos del narcotráfico y ofrece pagar hasta US$2 millones por colaboración para detenerlo.
Otro de los más buscados por la DEA es el mexicano Alfonso Limón-Sánchez, también conocido como “El Poncho Limón”, considerado una figura clave en la estructura del cartel de Sinaloa que lideraba “El Mayo” Zambada.
Esa facción del grupo está en una guerra interna con “Los Chapitos” desde que Joaquín Guzmán López secuestró a Zambada y lo trasladó en avión a EE.UU. en 2024 para entregarse con él a la justicia, según admitió el propio hijo de “El Chapo” en un tribunal federal.
Se estima que el bando de “El Mayo” dentro del cartel lo encabeza su hijo Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”, quien también enfrenta cargos en EE.UU. pero hasta ahora está ausente de la lista de los más buscados de la DEA.
La lista de 10 fugitivos más buscados del Buró Federal de Investigaciones estadounidense (FBI por sus siglas en inglés) menciona a algunos narcos como Archaga entre distintos tipos de criminales, pero tiene diferencias con la nómina de la DEA.
El FBI incluye a Fausto Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, presunto líder de una organización denominada con sus apellidos acusada de enviar metanfetamina, cocaína, heroína y otras drogas a EE.UU., y ofrece hasta US$5 millones por información para arrestarlo.
El Buró también señala entre sus más buscados al venezolano Giovanni Vicente Mosquera como líder del grupo Tren de Aragua, bajo cargos de distribución internacional de cocaína e intento de apoyar a una organización terrorista extranjera.
La retribución prometida por ayudar a capturar a Mosquera también llega hasta US$5 millones.
EE.UU. ha ofrecido recompensas mayores por altos miembros del gobierno de Venezuela, como el ministro del Interior, Diosdado Cabello (US$25 millones) y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino (US$15 millones), acusados de traficar cocaína, aunque ninguno figura hasta ahora en las listas de más buscados de la DEA o el FBI.
Entre la decena de prófugos de la nómina del Buró sí aparece el colombiano Wilver Villegas-Palomino, alias “El Puerco”, bajo cargos en EE.UU. de narcoterrorismo y distribución internacional de cocaína como miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de su país.
El precio por su captura llega hasta US$5 millones.
Claro que estas nóminas están sujetas a revisiones.
Por ejemplo, entre los diez más buscados del FBI aún figura el exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding, acusado de liderar una organización de narcotráfico. Pero tras su arresto y extradición a EE.UU. el mes pasado, ahora sobre su foto se lee “Capturado”.
Y así como “El Mencho” salió de los más buscados de la DEA esta semana tras su muerte, una pregunta siempre abierta es quién será la próxima alta o baja en esas listas negras.
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