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Ya casi es temporada de luciérnagas y aquí te contamos dónde puedes verlas cerca de CDMX
Ya casi es temporada de luciérnagas y aquí te contamos dónde puedes verlas cerca de CDMX
conoce un poco más sobre estos curiosos insectos. Foto: National Geographic
4 minutos de lectura
Ya casi es temporada de luciérnagas y aquí te contamos dónde puedes verlas cerca de CDMX
Ya llegó la temporada en la que podemos ver mejor las luciérnagas, te contamos algunos datos que quizás no conocías sobre estos bichitos y donde puedes verlas.
07 de junio, 2024
Por: María Paula Paredes Solarte

La naturaleza nunca deja de sorprendernos y las luciérnagas forman parte de uno de los espectáculos naturales que no te puedes perder.

Si nunca las has visto o quieres volver a vivir esa experiencia, ya casi inicia la temporada en la que es más fácil verlas. Te contamos a continuación dónde puedes observar el espectáculo de las luciérnagas cerca de CDMX y otros datos que te volarán la cabeza sobre estos animalitos.

¿Por qué brillan las luciérnagas?

Primero lo primero, te echamos un dato curioso que tal vez no sabías de las luciérnagas: son escarabajos y el brillo que producen tiene propósitos y funciones asociadas con la comunicación. 

Cada especie de luciérnaga tiene un patrón de luz específico que utiliza para encontrar a otros de su misma especie y para cortejar a un compañero.

Es decir, el mecanismo de brillo funciona como si enviaran señales luminosas para decir “¡aquí estoy!”. Este comportamiento ayuda a las luciérnagas a sobrevivir a su entorno y no perderse unas de otras.

Puedes leer:Dónde y cuándo ver la locomotora Emperatriz 2816 en CDMX

¿Cómo obtienen el brillo?  

Este fenómeno de bioluminiscencia que parece irreal se debe a las luciérnagas cuentan con órganos lumínicos únicos ubicados debajo de su abdomen, estos órganos tienen células especiales que al absorber oxígeno, se combinan con una sustancia llamada “luciferina”. Esta reacción química produce luz sin generar mucho calor.

Luciérnagas
Foto:National Geographic

¿Cuándo inicia la temporada de luciérnagas y dónde verlas en México?

Prepárate para uno de los mayores espectáculos que nos regala la naturaleza, pues se estima que desde el 14 de junio hasta el 11 de agosto es la temporada de avistamiento de luciérnagas, y por suerte nuestro país cuenta con varios santuarios para poder apreciarlo, muchos de ellos cerca de CDMX al estar ubicados en el Tlaxcala y el Estado de México. 

1.Bosque Esmeraldas:

En este bosque ubicado en Amecameca, Estado de México, está en el Parque Nacional Izta-Popo Zoquiapan, además de poder verlas, tendrás una zona para acampar que seguro te caerá muy bien si quieres descansar y conectar con la naturaleza. Para reservar y tener mayor información puedes comunicarte al 55 3662 4615. A continuación te dejamos los datos que debes tener en cuenta para esta actividad:

  • Cuándo: 8 de junio al 28 de julio.
  • Hora: los recorridos van desde las 17:00 a 23:30 horas.
  • Costo: el acceso tiene un costo de 200 pesos por persona.

2.Rancho la Soledad:

Si quieres una experiencia que te permita ver luciérnagas, pero que sea cómodo e incluso fancy, Rancho La Soledad es tu mejor opción, pues se trata de un glamping ubicado en Tlaxcala en el que podrás también hacer una degustación de pulque, apiturismo y más. Si quieres conocer los servicios y paquetes que tiene este lugar puedes hacerlo aquí.

  • Dónde: Barrio de Francisco Villa, Nanacamilpa, Tlaxcala.
  • Cuándo: la fecha recomendada es de Junio a Agosto.
  • Costo: a partir de 300 pesos, pero puede variar según el paquete que elijas.

3.Las Minas:

En Las Minas, además de ofrecer un vistazo privilegiado a estos insectos luminosos, están comprometidos activamente a su cuidado y conservación. Puedes reservar esta experiencia  aquí.

  • Dónde: San Felipe Hidalgo, Nanacamilpa Tlaxcala.
  • Cuándo: 15 de junio a 15 de agosto.
  • Costo: a partir de los 250 pesos.

4.Centro ecoturístico Canto del Bosque:

En este lugar podrás desconectarte de la prisa y el ruido de la ciudad, pues para llegar al avistamiento de las luciérnagas tendrás que hacer una caminata por uno de los senderos del bosque con un guía que te contará sobre el hábitat y ciclo de vida de ellas, además de información general del bosque. Puedes conocer más aquí.

  • Dónde: Nanacamilpa, Tlaxcala.
  • Cuándo: 11 de junio a 11 de agosto.
  • Costo: a partir de los 400 pesos.
Conoce las luciérnagas de cerca en estos lugares
Foto: Canto del bosque

Recomendaciones para cuando veas las luciérnagas:

Independientemente del lugar al que decidas ir, hay una serie de recomendaciones que puedes seguir para el momento en el que mires a estos insectos:

  • Mantén la calma y el silencio: recuerda que tú eres el visitante y además estos insectos son super sensibles al ruido y el movimiento.
  • Distancia prudente: aunque las luciérnagas son inofensivas, evita obstruir sus caminos o alterar su comportamiento natural.
  • Disminuye el uso de luces brillantes: evita luces muy fuertes para no alterarlas.
  • Si vas a fotografiarlas : sé paciente, prueba con diferentes valores y evita el uso de flash.
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Imagen BBC
“No está ni vivo ni muerto”: mujeres de ambos bandos en la guerra de Kosovo se unen en la búsqueda de sus desaparecidos
10 minutos de lectura
“No está ni vivo ni muerto”: mujeres de ambos bandos en la guerra de Kosovo se unen en la búsqueda de sus desaparecidos

Miles de personas siguen desaparecidas tras el conflicto étnico entre serbios y albaneses.

11 de junio, 2024
Por: BBC News Mundo
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Kujtime Boletini recuerda cada detalle doloroso del día en que paramilitares serbios se llevaron a su hermano.

En la primavera de 1999, la guerra de Kosovo entró en su fase final, la más intensa. La casa familiar de Boletini en Mitrovica se convirtió en el escenario de una masacre.

“Les rogué que dejaran ir a mi hermano y que me llevaran a mí en su lugar”, recuerda, mientras sostiene los pedazos rotos del reloj de pulsera de su hermano, encontrados en una fosa común años después de la tragedia.

Dragica Majstorovic y su familia, de etnia serbia, pasaron toda la guerra en Pristina, actual capital de Kosovo, al otro lado de la frontera étnica que dividía a serbios y albaneses en Kosovo. Después de que Serbia perdiera la guerra, huyeron por temor a las represalias.

Majstorovic dice que su hijo menor, Ivan, que tenía 17 años en ese momento, se subió a un automóvil con un vecino con la intención de salir de Kosovo. Nunca volvió a ser visto. 

“Vivir sin saber qué pasó con tus seres queridos es pura agonía”, dice ella, con la mirada perdida.

Mujeres lloran junto a un ataúd cubierto con la bandera de Albania.
BBC
Muchos de los desaparecidos hallados han sido enterrados de nuevo tras ser identificados, como 25 albaneses encontrados en Rudnica.

Alrededor de 13.000 personas murieron en el conflicto étnico librado a finales de la década de 1990 por las fuerzas serbias y el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), un grupo insurgente albanokosovar.

Durante la guerra y la posguerra, aproximadamente 5.800 personas (albanokosovares, serbios, romaníes y de otras minorías) fueron secuestradas en redadas llevadas a cabo por grupos militares y paramilitares, y luego desaparecieron.

Los restos de algunas de ellas se encontraron posteriormente en fosas comunes. Pero 25 años después del fin de la guerra, cerca de 1.600 personas siguen desaparecidas.

“Es un derecho humano conocer la verdad. La responsabilidad recae tanto en los políticos como en las sociedades para ayudar a estas familias a encontrar la paz”, afirma Nataša Kandić, destacada activista de derechos humanos de Serbia y fundadora del Centro de Derecho Humanitario, una ONG regional comprometida con la recopilación de pruebas sobre las guerras de la década de 1990.

Nataša Kandić
BBC
Kandić fundó una ONG dedicada a recoger pruebas de lo sucedido en la guerra.

Regreso al lugar del crimen

Kujtime Boletini recorre la pared con la yema de los dedos, una pared ahora acribillada a balazos.

Esta casa, ahora convertida en un memorial, fue una vez un hogar feliz en el que la familia Boletini solía reunirse.

“Estaba muy unida a mi hermano. Era dueño de un bar, muy sociable y gentil, y cuidaba mucho de la familia”, recuerda.

El barrio multiétnico de su infancia luce muy diferente hoy; situado en la zona norte de Mitrovica, ahora está poblado principalmente por serbios.

La ciudad estuvo completamente bajo el control de las fuerzas de seguridad serbias durante la guerra, y fue extraoficialmente dividida al concluir la contienda. Desde entonces se ha convertido en el símbolo de la división étnica de Kosovo.

Boletini recuerda cómo el 15 de abril de 1999 un grupo de hombres armados irrumpió en su casa y obligó a varios miembros de su familia a formar contra una pared junto a otros vecinos mientras les apuntaban a la cabeza.

Apenas tres semanas antes la OTAN había iniciado una campaña de bombardeos contra las fuerzas serbias en Kosovo, en un intento por poner fin a los crímenes de las fuerzas de Belgrado contra los albaneses que buscaban la independencia. En tierra, se intensificaron los crímenes de represalia contra civiles.

Boletini rogó a los paramilitares serbios que dejaran ir a su hermano y la mataran a ella en su lugar. Ellos se negaron.

Kutjime Boletini acaricia los muros de la casa en la que vivía con su familia.
BBC
La casa de Kujtime Boletini fue asaltada por paramilitares.

Obligada a huir a Albania, regresó a la casa familiar después de la guerra, solo para descubrir que había sido reducida a cenizas.

Nunca supo cómo murió su hermano. “Pienso una y otra vez en dónde lo podrían haber llevado, lo único que puedo es imaginarlo”, dice, con el rostro surcado por el dolor.

Pero después de una década de búsqueda incansable, pudo encontrar sus restos. Es uno de los aproximadamente 4.000 desaparecidos que fueron identificados.

Sus huesos y algunos objetos personales fueron recuperados de una fosa común.

“Los restos de mi hermano estaban atados en bolsas junto con algunas de sus ropas: su jersey, su cinturón”, dice ella. “No sé cómo describir el sentimiento. No hay palabras.”

Enterrar los restos de su hermano en un cementerio local en Mitrovica finalmente le dio un lugar para llorar.

“Me da una sensación de alivio. Podría haber ocurrido que nunca lo hubiera encontrado, y me habría perturbado toda la vida”, agrega Boletini, mientras se arrodilla ante la tumba para susurrar una oración por el alma de su hermano.

Heridas sin cerrar

Dragica Majstorovic suele ir a la iglesia a rezar por su hijo. Él nunca apareció. Es uno de los aproximadamente 570 serbios cuyo paradero aún se desconoce.

“Enciendo dos velas, una por los vivos y otra por los muertos”, dice Majstorovic, “Por ahora, no está ni vivo ni muerto”.

Foto familiar de Ivan Mastorovic apoyado en los restos de un auto oxidado.
Cortesía
Iván, el hijo de Dragica Majstorovic tenía 17 años cuando desapareció.

Aferrrada a una sudadera negra, una de las pocas prendas que conserva de él, Dragica Majstorovic rememora la última vez que vio a Iván, un estudiante de secundaria de 17 años que desapareció el 19 de agosto de 1999.

Dragica Majstorovic había partido hacia Serbia unas semanas antes que Iván y acababa de comenzar un nuevo trabajo en Leskovac, una pequeña ciudad cercana a la frontera con Kosovo.

“Nuestra despedida no fue nada fuera de lo común. Solo acordamos mantenernos en contacto por teléfono, hasta que él viajara para reunirse conmigo”.

“Se suponía que su viaje de Kosovo a Serbia duraría dos horas”.

Cuando supo que Iván no había llegado a su destino, su madre se subió a un auto y salió a buscarlo. No sabía que ese viaje sería solo el comienzo de una búsqueda que, 25 años después, aún no ha concluido.

“Es difícil conciliar el sueño y despertarte, siempre pensando dónde puede estar, si está vivo, si alguna vez lo encontraré o no”.

Hace algunos años comenzó a escribir poesía como forma para lidiar con la angustia.

“Solo necesitaba encontrar una manera de liberar este dolor inmenso”, dice ella.

Si bien expresa la esperanza de que su hijo aún esté vivo, en sus poemas explora escenarios más sombríos.

“Asesino, serás perdonado/Solo dime, ¿dónde enterraste a mi hijo?”, dice uno de sus versos que recita con la voz temblorosa. Forma parte de la colección de poemas, todos dedicados a los desaparecidos.

El misterio de los restos

El olor a cadáveres mezclado con el aire frío impregna los pasillos de la morgue del Instituto de Medicina Forense (IMF), en Pristina. Las cajas que acumulan los restos de unas 300 personas aún no identificadas están cuidadosamente colocadas en unos estantes metálicos.

Es posible que algunos nunca sean identificados; por ahora, no hay coincidencia con la base de datos de ADN, donde almacenamos muestras proporcionadas por las familias de los desaparecidos”, explica el doctor Arsim Gerxhaliu, un experto forense de la morgue.

“Lo que hace que este caso sea único es que algunas de las fosas comunes fueron removidas varias veces para encubrir los crímenes“, agrega.

“En algunos casos, los restos de una persona se esparcieron por varios lugares”.

Pero la reubicación de fosas comunes no fue el único problema.

“Las familias que buscaban a sus familiares simplemente no podían esperar a que llegaran los equipos de expertos. Inmediatamente después de la guerra, algunos exhumaron restos por su cuenta basándose en rumores que escucharon, y los enterraron sin ningún análisis de ADN o autopsia”.

Gerxhaliu afirma que hay familias que se niegan a proporcionar muestras de ADN y creen que enterraron a sus seres queridos pero podrían estar equivocadas.

“Más de 2.000 personas fueron enterradas de esta manera. Estas identificaciones erróneas hacen que sea aún más difícil encontrar a las personas”.

El doctor Arsim Gerxhaliu inspecciona una prenda de vestir encontrada en una de las fosas comunes.
BBC
Arsim Gerxhaliu examina objetos personales hallados en las fosas comunes.

Un dolor compartido

Al terminar la guerra, las familias en bandos opuestos enfrentaron el mismo obstáculo: la falta de información oficial, incluso acerca de a quién reportar la desaparición de sus seres queridos.

Dragica Majstorovic cuenta que pasó años contactando con gobiernos, embajadas, militares y periodistas, en un intento por encontrar pistas que la ayudaran a localizar a su hijo.

“Toqué todas las puertas que se me ocurrieron, pero nunca obtuve una respuesta útil”, dice ella.

Si bien algunas organizaciones internacionales estuvieron presentes desde el principio, pasaron años antes de que Serbia y Kosovo establecieran sus respectivas comisiones gubernamentales para las personas desaparecidas.

Tres mujeres examinan restos hallados en fosas comunes mientras dos de ellas se tapan la nariz.
BBC
Las autoridades serbias mostraron en 2002 objetos personales hallados en las fosas comunes e invitaron a los familiares de los serbios desaparecidos a intentar indentificar los restos de sus seres queridos.

En la última década, ambas comisiones han trabajado conjuntamente para excavar algunas de las fosas comunes, principalmente en territorio serbio. Lograron identificar a cerca de dos tercios de los desaparecidos, antes de que su labor quedara paralizada en 2021 debido a un nuevo aumento de las tensiones entre Belgrado y Pristina.

En 2023, un acuerdo entre Serbia y Kosovo facilitado por la Unión Europea estableció que debía abordarse el tema de los desaparecidos “con urgencia”, pero hasta ahora no se han tomado medidas concretas.

“Si las relaciones entre Serbia y Kosovo fueran diferentes, sería mucho más fácil encontrar información”, dice la activista Nataša Kandić.

La independencia de Kosovo ha sido reconocida por más de un centenar de países, pero el gobierno serbio la sigue considerando una provincia de Serbia y las relaciones entre Belgrado y Pristina sufren frecuentes episodios de tensión.

“A menudo pienso en lo mucho mejor que sería para ambas partes tener políticos que entiendan lo importante que es para las familias tener una tumba para sus seres queridos”, agrega.

En una respuesta por escrito a la BBC, la Comisión de Personas Desaparecidas de Serbia dijo que se han enfrentado a “numerosos obstáculos” para recuperar restos, incluida la “ausencia de cooperación y trabajo conjunto coordinado con nuestras contrapartes en Pristina”.

“Hay muy poca información confiable que pueda conducir al descubrimiento de nuevos sitios funerarios y fosas comunes, mientras que el acceso a la documentación forense y fotográfica de los archivos de las organizaciones internacionales es muy limitado”, agregaron.

La BBC también se comunicó con la comisión gubernamental de Kosovo para preguntar sobre su plan de acción para avanzar en la búsqueda de los desaparecidos, pero no recibió respuesta.

Gjyla Haziri muestra una foto de su difunto esposo.
BBC
El marido de Gjyla Haziri murió durante la guerra.

Mientras tanto, algunas organizaciones lideradas por mujeres luchan por su cuenta por encontrar a los desaparecidos.

“Las mujeres comenzaron a reunirse aquí porque se dieron cuenta de que podían compartir información sobre víctimas civiles”, dice Gjyla Haziri, asistente de la asociación Voz de las Madres, una ONG local de Mitrovica.

Junto con Boletini, ha estado recopilando documentos y pruebas relacionados con las personas desaparecidas.

“Si alguien informa que ha encontrado algo, un cráneo, un hueso… Kujtime y yo vamos al lugar exacto para verificar”, dice Haziri.

“Luego regresamos a la oficina y escribimos lo que hemos visto, y pensamos qué podemos hacer para impulsar la búsqueda”, dice ella.

Fotos de desaparecidos en fichas con pertenencias suyas que fueron recuperadas.
BBC
Organizaciones de ambos bandos intentan mantener viva la memoria de los desaparecidos.

En Belgrado, Majstorovic trabaja con la Asociación de Familias de Secuestrados y Desaparecidos en Kosovo y Metohija, el término que designa la región geográfica, el que utilizan quienes no reconocen la declaración unilateral de independencia de Kosovo de 2008.

“Nuestra organización está formada principalmente por mujeres: esposas, madres y hermanas“, explica.

A pesar de estar a kilómetros de distancia en Serbia, su oficina se parece mucho a la de Kosovo: las paredes están llenas de imágenes de personas que nunca fueron encontradas.

Kujitime Boletini y Dragica Majstorovic se estrechan las manos
BBC
Kujtime, a la derecha y Dragica (i), se reunieron para ver cómo podían colaborar en la búsqueda de los desaparecidos.

Y ahora, Boletini y Majstorovic han dado un paso hacia la colaboración multiétnica, uniendo fuerzas en lo que ven como un objetivo común.

Ambas se reunieron en Mitrovica para discutir el envío de una carta conjunta a la ONU y el intercambio de información entre sus organizaciones.

“Tenemos que encontrar todos los cuerpos, sin importar si son serbios, albaneses, romaníes, turcos, musulmanes”, dice Boletini.

“A ambos lados les interesa resolver el problema”, agrega Majstorovic. “Se podría construir un futuro mejor sobre esa base de confianza”, concluye.

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