Home
>
Analisis
>
Invitades
>
Mar de dudas: pensar como forma de resistencia
Blog invitado
Blog invitado
Espacio de análisis, blogueo y... Continuar Leyendo
5 minutos de lectura

Mar de dudas: pensar como forma de resistencia

Mar de Dudas, de Carlos Bravo, reúne a ocho hombres y seis mujeres, pensadores indisciplinados e incómodos, cuya lucidez desborda las fronteras de sus campos. Más allá de los temas específicos, el hilo invisible que teje estas conversaciones es la urgencia por pensar el presente no para explicarlo, medirlo o administrarlo, sino para habitarlo, interrogarlo y, quizá, torcer su curso.
05 de febrero, 2026
Por: Rossana Reguillo

Vivimos un tiempo que insiste en presentarse como inevitable. La democracia parece estar bajo asedio constante, los autoritarismos se reciclan, la crisis climática dejó de ser advertencia y el lenguaje político se empobrece al ritmo en el que aumenta la polarización. Todo ocurre con una velocidad que dificulta no solo la acción, sino incluso la comprensión. En este contexto, pensar se ha vuelto un acto incómodo. Y justamente por eso, pensar importa.

El reciente resultado electoral en Costa Rica produjo una reacción casi automática: para algunos, un infarto político; para otros, llamados urgentes a la serenidad. Más allá del desenlace puntual, lo interesante fue la escena que se abrió: no tanto sobre quién ganó, sino sobre cómo leemos el presente cuando la derecha gana. Entre el pánico y la negación, apareció una fisura que vale la pena tomar en serio.

En Mar de dudas. Conversaciones para navegar el desconcierto, de Carlos Bravo Regidor, hay una entrevista-conversación con Pablo Stefanoni (titulada “La rebeldía de las nuevas derechas”), que resulta particularmente iluminadora para leer este momento. En ella se formulan, con claridad y sin estridencias, tres advertencias que hoy parecen ir a contracorriente: la tentación de leer toda victoria de la derecha como una repetición mecánica del fascismo; la necesidad de afinar las categorías con las que nombramos el presente, en lugar de reciclar etiquetas que ya no alcanzan, y el riesgo de que el pánico político nuble el análisis, sustituyendo la comprensión por la reacción inmediata. No se trata de negar los peligros reales ni de desactivar la alarma, sino de recordar que sin pensamiento no hay política, solo reflejo, reacción.

Tal vez por eso no sorprende que, cuando una busca hoy a un analista político en Google —como lo haría cualquier ciudadana promedio— aparezca una radiografía bastante precisa de nuestra curiosidad contemporánea: “Carlos Bravo Regidor: edad”, “Carlos Bravo Regidor de qué partido es”, “Carlos Bravo Regidor, novia”, “Carlos Bravo Regidor, de dónde es regidor”. Nada sobre su lucidez, su rigor o su lectura fina del país, del mundo. Puras curiosidades de ventanilla de tránsito, como si la inteligencia pudiera reducirse a tres datos biográficos y un estado civil.

Confieso que no pude contener la carcajada con la pregunta sobre la “novia”. Ahí entendí que, además de analista político, el algoritmo ha decidido clasificarlo como galán televisivo de la política mexicana —algo que, si una recuerda cierto bailecito previo a una entrevista con Brozo Tenebroso, resulta perfectamente explicable. Pero el chiste revela algo más serio: incluso a los pensadores más incómodos se les intenta traducir a una caricatura amable, digerible, fácilmente consumible. El algoritmo no busca complejidad: busca orden, clasificación, reconocimiento inmediato. Y Carlos Bravo Regidor es, justamente, lo contrario: desborda las casillas en las que se le quiere colocar.

Mi interés por entender la cultura digital —o la digitalidad, como se le llama ahora— comenzó alrededor de 2011, cuando estalló Occupy Wall Street. Me sorprendía profundamente lo que estaba ocurriendo y empecé a seguir esas revueltas, principalmente juveniles, que brotaban a lo largo y ancho del planeta como palomitas en un microondas: pop, pop, pop.

Ese año tuve la oportunidad de realizar una etnografía en Nueva York y de estar muy cerca de un grupo de activistas de Occupy Wall Street, jóvenes estudiantes de sociología que funcionaban como puente con las comunidades latinas. Lo más interesante de escucharles era cómo hablaban de los repertorios y las tácticas de la protesta: aquellas que les permitían sostener la ocupación en Zuccotti Park —esa micrópolis también conocida como Liberty Plaza— y, al mismo tiempo, mantener viva la protesta en las plataformas digitales. En aquel momento, sobre todo en Facebook, aunque Twitter ya comenzaba a marcar un ritmo propio.

Traigo esto a colación porque esas conversaciones me enseñaron algo fundamental: no hay pensamiento sin táctica, ni táctica sin imaginación. Y Mar de dudas está lleno, precisamente, de eso: de repertorios para pensar el presente.

Cuando hablo del libro como un repertorio, no lo hago en el sentido más simple de una colección o de un inventario, sino en un sentido más profundo, que proviene tanto de la antropología como de la teoría política y de la estética. Un repertorio es un conjunto vivo de saberes, gestos, tácticas y sensibilidades que una comunidad de pensamiento pone en juego para sostener su acción en el mundo. No es un archivo cerrado ni una lista muerta, sino una memoria encarnada, performativa, que se reactiva y se reinventa cada vez que se practica.

Desde la teoría política, el repertorio alude al conjunto de formas posibles de acción colectiva: las maneras que una sociedad inventa para expresar su disenso, su deseo, su esperanza. Desde mi propio trabajo, lo entiendo como una gramática de las prácticas que permiten habitar el presente sin sucumbir ante él.

Por eso me parece que el libro de Carlos Bravo Regidor puede leerse como un repertorio de pensamiento crítico: una constelación de gestos intelectuales y éticos que enseñan —más que doctrinas o certezas— modos de preguntar, de escuchar, de sostener la duda sin renunciar al juicio. No se trata de un arsenal de ideas —ese lenguaje bélico ya no nos sirve—, sino de una coreografía del pensamiento: movimientos, pausas, respiraciones que nos permiten seguir pensando incluso cuando el mundo parece perder sentido.

El libro, concebido en formato de entrevista, reúne a ocho hombres y seis mujeres, pensadores indisciplinados e incómodos, cuya lucidez desborda las fronteras de sus campos. Más allá de los temas específicos, el hilo invisible que teje estas conversaciones es la urgencia por pensar el presente no para explicarlo, medirlo o administrarlo, sino para habitarlo, interrogarlo y, quizá, torcer su curso.

Torcer el rumbo de lo dado es una expresión que condensa bien la apuesta del libro. No es un gesto romántico, sino una estrategia de supervivencia intelectual frente a la narrativa de la inevitabilidad: la del progreso entendido como destino, la del mercado como horizonte natural, la de la historia que ya no tendría nada que ofrecer más allá de su propio bucle. Pensar, en este sentido, implica desobedecer el mandato de que no hay alternativas.

En esa tensión entre lo que se impone y lo que se resiste, el pensamiento se vuelve táctica: se pliega, se desliza, se infiltra en los intersticios del sentido común. Varias de las entrevistas muestran con nitidez esa batalla, ahí donde la lucidez no busca tener razón, sino abrir dudas, fisuras, grietas.

Democracia en crisis, Estados que se resquebrajan, derechas que siguen avanzando, izquierdas atrapadas por sus propios fantasmas, guerras que se multiplican, crisis climática como evidencia cotidiana y una sensación extendida de que el mundo se ha ido quedando sin revueltas posibles. Frente a ese paisaje, Mar de dudas apuesta por algo elemental y radical a la vez: seguir pensando. Pensar no como refugio, sino como forma de resistencia. Como una manera de abrir, incluso en tiempos opacos, una rendija por donde vuelva a pasar el aire.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia
Tú puedes ayudarnos a seguir.
Sé parte del equipo
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...
Imagen BBC
Cuba dice que EU recurre “al chantaje y la extorsión” tras amenazas de Trump de aranceles a países que envíen petróleo a la isla
5 minutos de lectura

Washington aumenta la presión a Cuba tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas a principios de enero.

30 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
0

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el jueves con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, una vuelta de tuerca más en su campaña de presión contra el gobierno comunista de la isla.

La medida, autorizada por una orden ejecutiva en la que Trump declaró la existencia de una emergencia nacional, no especificó ninguna tasa arancelaria ni señaló específicamente a ningún país.

La orden ejecutiva lleva por título “Haciendo frente a las amenazas del Gobierno de Cuba a Estados Unidos” y declara una emergencia nacional debido a “las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba” que, según la orden, “constituyen una amenaza extraordinaria e inusual” para Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, condenó enérgicamente la medida de Trump catalogándola de una “nueva escalada de EE.UU. contra Cuba” y desestimó las acusaciones del presidente estadounidense como “una larga lista de mentiras (…) que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es”.

En su cuenta de X Rodríguez escribió que Washington “intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia” a los pueblos de lo que llamó “Nuestra América”.

México se ha convertido en el principal suministrador de petróleo a Cuba luego de que los envíos desde Venezuela se suspendieran tras la intervención militar estadounidense en ese país y la captura de su presidente, Nicolás Maduro.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha explicado que su país hace dos tipos de envíos de crudo a la isla: de ayuda humanitaria y por contratos entre Pemex, la petrolera mexicana, y el gobierno cubano.

El anuncio de Trump parece indicar un recrudecimiento de la presión de Washington a La Habana iniciada tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en un ataque relámpago en Caracas a principios de este mes.

Trump ha hablado repetidamente de la necesidad de actuar contra los líderes del gobierno cubano.

Esta semana dijo que “Cuba va a colapsar muy pronto”, y se felicitó porque Venezuela, el principal proveedor de petróleo de la isla antes de la caída de Maduro, no ha enviado recientemente petróleo ni dinero a Cuba.

Trump declara tener como objetivo que el gobierno cubano responda por su “apoyo a actores hostiles, el terrorismo y la inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior estadounidenses”.

Washington acusa a Cuba de desestabilizar la región y colaborar con potencias rivales como Rusia y China, y “grupos terroristas como Hezbolá y Hamás”, a los que daría “refugio seguro”.

Como respuesta, la orden abre la puerta a la imposición de aranceles a los productos procedentes de cualquier país que suministre “directa o indirectamente” petróleo a Cuba.

La nueva orden ejecutiva supone otro ejemplo del uso de las amenazas arancelarias como una herramienta de política exterior de la que Trump ha hecho gala desde que regresó a la Casa Blanca en enero del año pasado.

Trump planteó en unas recientes declaraciones la posibilidad de un acuerdo entre Washington y La Habana, pero el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó tal posibilidad, acusando a Estados Unidos de falta de autoridad moral.

“Chantaje y extorsión”

El canciller cubano añadió en sus redes sociales que “EE.UU. recurre también al chantaje y la extorsión, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba”.

Terminó denunciando el “brutal” embargo económico de 65 años de EE.UU. contra la isla, el “más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas”.

Con respecto a esas condiciones “extremas”, el presidente de la agencia estatal cubana Prensa Latina, Jorge Legañoa, escribió con anterioridad que el efecto de los propuestos aranceles de Trump “sería paralizar la generación eléctrica, el transporte, la producción industrial, la producción agrícola, la disponibilidad de los servicios de salud, el abasto de agua,… en resumen, todas las esferas de la vida”.

Legañoa acusó a Estados Unidos de querer “asfixiar” a Cuba y tratar de buscar un “genocidio”.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez. habla ante un micrófono acompañado de oficiales militares
Reuters
El canciller Bruno Rodríguez acusó a EE.UU. de apoyarse en mentiras para justificar sus acciones contra Cuba.

En realidad, el país ya atraviesa un debilitante “período especial”, con dificultades para garantizar el suministro de alimentos y productos básicos a la población, golpeada a diario por cortes de electricidad de varias horas.

Según un informe publicado en el diario Financial Times, no está muy lejos de empezar a sentir las consecuencias de las nuevas restricciones.

“Cuba solo tiene suficiente petróleo para durar entre 15 y 20 días con los niveles actuales de demanda y producción interna”, escribió el diario en su edición del jueves citando datos de la firma Kpler.

El diario añadió que “su último proveedor restante, México, pareciera cancelar un envío mientras que Estados Unidos bloqueó las entregas desde Venezuela”, refiriéndose a una interrupción temporal de un embarque de petróleo a Cuba hace unos días.

Sin embargo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó ambigüedad al decir que la pausa fue a causa de las fluctuaciones generales del suministro y no de la presión ejercida por EE.UU.

“Es una decisión soberana”, señaló Sheinbaum en su conferencia de prensa diaria del miércoles. “(La) decisión de México de vender o dar por razones humanitarias a Cuba petróleo, tiene que ver también con una decisión soberana que ha venido desde hace muchos años, no es reciente”

BBC

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...