
Este 2026, México será evaluado por primera vez en materia de derechos civiles y políticos frente a las Naciones Unidas, en un contexto nacional marcado por una serie de reformas que, los últimos años, rediseñaron la institucionalidad mexicana e impactaron seriamente estos derechos.
En enero de 2024, aún bajo la presidencia de López Obrador, el Consejo de Derechos Humanos (CoDH) examinó por cuarta ocasión a nuestro país en el marco del Examen Periódico Universal (EPU). En esa ocasión, México recibió 318 recomendaciones y aceptó 304. De ese ejercicio, la mayoría de recomendaciones fueron sobre la situación de violencia e inseguridad en el país y su impacto en las familias buscadoras, mujeres, periodistas y personas defensoras de derechos humanos. El balance tras el examen fue el diagnóstico ya conocido: México enfrenta una seria crisis de violaciones a derechos humanos.
Ya bajo la administración de Sheinbaum, México ha tenido que presentar una serie de informes y procesos de sustentación sobre el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos ante Naciones Unidas, por ejemplo, en materia de migración y derechos de las mujeres, pero será este marzo de 2026 cuando nuestro país vuelva a presentarse ante la ONU, ahora para evaluar su cumplimiento del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos a través de la presentación de un informe de cumplimiento del pacto.
Será la primera vez que el Estado mexicano lo sustente y que el Comité de Derechos Humanos emita recomendaciones a México, ya bajo la administración de Sheinbaum. Y lo fundamental está en que este informe de cumplimiento y las recomendaciones que deriven tendrán que responder a la transformación radical que sufrió el país en términos de Estado de derecho tras las diversas reformas aprobadas entre 2024 y 2025, incluyendo la reforma al Poder Judicial, la reforma militar, la que desaparece a los organismos autónomos y las relativas al juicio de amparo, que en suma menoscaban la garantía de derechos, la rendición de cuentas y los contrapesos al poder, tres elementos fundantes para una democracia sana.
En este sentido, ya diversos grupos de organizaciones civiles hemos comenzado a remitir al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas diversos informes sombra sobre la situación de los derechos humanos, particularmente en la esfera de los derechos civiles y políticos. México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) se sumó al informe “Derechos humanos y democracia: un panorama de retrocesos en diversos ámbitos”, en el cual se expresa y documenta con preocupación la forma en que estas reformas generan condiciones sistémicas para el abuso y el autoritarismo en la país.
El informe enfatiza que la eliminación de los pesos y contrapesos del sistema político tienen repercusiones directas en el ejercicio de derechos, como el acceso a recursos legales ante posibles violaciones, el derecho a la vida, a la libertad y la seguridad, a un juicio justo, a la libertad de opinión y expresión, el derecho a la asociación y protesta pacífica, por mencionar algunos. Por ejemplo, la reforma judicial ha evidenciado que los perfiles que han llegado a las instancias de impartición de justicia carecen de la formación necesaria para juzgar con perspectiva de derechos humanos y que la primera elección judicial, celebrada en junio de 2025, evidenció prácticas de captación del voto y baja participación ciudadana.
Otro aspecto clave del informe tiene que ver con la militarización de la seguridad y vida pública en México, pues la reforma militar aprobada en agosto de 2024 contraviene a las propias recomendaciones del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que en 2019 había recomendado a nuestro país alejarse de posturas militaristas en la esfera de la seguridad.
También se advierte del preocupante impulso a la participación de las fuerzas armadas en la vida pública del país. Como analizamos desde MUCD, en este sexenio se está perfilando la implementación de un plan militar amplio para el periodo 2025 – 2030, en el cual se han anunciado las próximas áreas que serán militarizadas tales como la gestión hídrica y los conflictos sociales por el acceso al agua, la atención a la población en casos de crisis sanitaria/humanitaria y hasta el control del comercio exterior.
El informe sombra enviado a la ONU resalta que es igual de preocupante la reforma a la Ley de Amparo, que limita la protección de los derechos humanos de grupos enteros e históricamente vulnerados. Esta reforma también estuvo acompañada de la denominada reforma sobre inimpugnabilidad (artículo 105 constitucional), que significa que ninguna modificación a la Constitución, sin importar su contenido o alcance, podría ser impugnada a través de mecanismos legales que antes estaban disponibles, dejando sin protección jurídica a la ciudadanía y restringiendo severamente las vías para hacer valer sus derechos humanos.
Otros importantes temas se tocan en este informe, como el reto que el país enfrenta en términos de desaparición de personas, con 133 mil personas desaparecidas a diciembre de 2025.
Lo que México informe al Comité de Derechos Humanos será fundamental tras este rediseño institucional y marcará, en gran medida, el trabajo y esfuerzos necesarios desde la sociedad civil para contribuir a resolver las crisis de derechos humanos que enfrenta el país, así como para insistir en que las reformas aprobadas están lejos de resolver los problemas nacionales. Debemos prestar atención a este proceso y, como ciudadanía organizada, seguir exigiendo cambios a favor de todos nuestros derechos haciendo uso de los mecanismos internacionales para denunciar las violaciones que efectivamente existen en México, aunque el Estado los niegue.
* Jonathan De Vicente Encarnación es director de Incidencia Política en México Unido Contra la Delincuencia A. C. (@MUCDOficial).

Unos 30 estados de EE.UU. enfrentarán condiciones meteorológicas severas por las nevadas y heladas que se pronostican para buena parte del país
Unos 160 millones de personas en Estados Unidos se preparan para ser golpeadas por “una tormenta invernal inusualmente grande y severa” que provocará un clima “potencialmente catastrófico” donde la nieve, lluvia helada y temperaturas polares afectarán a casi 30 estados del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) prevé que un “aire potencialmente mortal” se desplace lentamente desde las altas llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este a partir del viernes y hasta principios de la próxima semana.
Los efectos del fenómeno, que según el NWS ya se están provocando fuertes nevadas en una zona de los Grandes Lagos que se extiende a lo largo de la frontera con Canadá, se harán sentir desde Nuevo México hasta Nueva York.
Algunos expertos afirman que tiene el potencial de ser la “tormenta que defina todo el invierno” y que podría “ser recordada por décadas”.
Los funcionarios de transporte estadounidenses, incluidas las autoridades aeroportuarias de varias ciudades importantes, han advertido a los viajeros que se preparen para retrasos por culpa de la tormenta.
En el invierno boreal es común que se produzcan tormentas. Sin embargo, la que se aproxima a EE.UU. es distinta, alertan desde el NWS y otros organismos similares.
“El hecho de que tengamos aproximadamente 2.900 kilómetros ininterrumpidos de alertas climáticas desde Arizona hasta la costa este demuestra la magnitud de esta tormenta”, afirmó Matthew Cappucci, meteorólogo de MyRadar a la PBS, la televisión pública estadounidense.
¿Pero cuáles son los factores que han provocado este inusual fenómeno? Geoff Coulson, meteorólogo del Departamento para el Medioambiente y el Cambio Climático de Canadá, apuntó a tres razones.
“Hay un río atmosférico que se desplaza desde la costa del Pacífico, cargado de precipitaciones. Ese sistema colisionará con el aire cálido y húmedo del Golfo de México y un vórtice polar que empuja el aire ártico desde Canadá hacia el sur profundo”, indicó a la estación CBC de Canadá.
“Esto le está dando a este sistema mucho con qué jugar”, alertó.
Los más probable es que la tormenta acarree todos los peligros climáticos invernales posibles: nieve intensa, hielo, lluvia y frío. No obstante, los expertos precisan que esto dependerá de la zona de EE.UU.
De entrada, el NWS pronosticó un “aire peligrosamente frío para más de la mitad de la población estadounidense”.
El organismo vaticina que la sensación térmica más fría podría estar por debajo de los -46 °C en las llanuras del norte, y que una zona mucho más amplia del sureste de EE.UU. también experimentará temperaturas bajo cero.
“Estas temperaturas bajo cero supondrán un riesgo mortal de hipotermia y congelación para la piel expuesta”, alertaron desde el organismo meteorológico.
El peligro no se limita a quienes permanezcan en el exterior, sino que podría alcanzar, incluso, a los que están dentro de las edificaciones, especialmente si la tormenta provoca cortes de electricidad generalizados que dejen a los hogares sin calefacción.
Los científicos también prevén que la tormenta arroje principalmente nieve -más de 30 cm en muchos casos- en una amplia franja del país, desde las llanuras del sur, pasando por el valle de Ohio, hasta la región del Atlántico Medio y el noreste.
De cumplir estos vaticinios, el transporte público terrestre y aéreo se verá severamente afectado.
En estados como Nuevo México, Texas o Arkansas las posibilidades de nieve son menores, pero allí enfrentarán otro riesgo: la lluvia helada y aguanieve.
“La combinación de importantes acumulaciones de nieve y hielo con el frío extremo podría provocar cortes de electricidad y carreteras congeladas que se prolonguen más de lo habitual después de una típica tormenta invernal”, alertaron desde el NWS.
Los científicos esperan que la tormenta tome fuerza a medida que se adentre en Texas y Nuevo México antes de desplazarse hacia el este, cubriendo de nieve ciudades como Memphis, Nashville, Washington D. C., Baltimore, Filadelfia y Nueva York.
Sin embargo, hasta el jueves en la noche los expertos no habían logrado determinar la trayectoria exacta de la tormenta y advertían que existía la posibilidad de que se desviara un poco más al norte o al sur.
Este detalle es importante porque aún no estaba claro dónde se situaría la línea divisoria entre la nieve y la lluvia helada, precisó Richard Bann, del Centro de Predicciones de College Park (Maryland), al diario The New York Times.
La tormenta llega a solo semanas del quinto aniversario de la que golpeó a Texas, en 2021, y que provocó el colapso de la red eléctrica dejando a millones de residentes sin suministro durante varios días. También el suministro de agua quedó afectado.
Aquel fenómeno se saldó con 250 fallecidos, según las cifras oficiales.
Seis años antes, otra tormenta invernal arrasó partes de Georgia y Carolina del Sur y dejó algunas zonas sin electricidad durante días.
Ahora las autoridades advierten de que las bajas temperaturas podrían volver a provocar interrupciones en los servicios de electricidad, agua y gas.
Las carreteras también podrían quedar bloqueadas durante días, especialmente en los estados del sur, que cuentan con equipos de descongelación limitados.
Se prevé que las bajas temperaturas persistan hasta la próxima semana.
Desde el NSW han instado a los ciudadanos a asegurarse de tener a mano provisiones comida, agua, medicamentos y otros artículos básicos para varios días para que puedan sobrellevar la tormenta.
Por su parte, el gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, declaró el estado de emergencia y animó a todos los habitantes del estado “a quedarse en casa y evitar circular por las carreteras este fin de semana, a menos que sea absolutamente necesario”.
*con información de Max Matza y James FitzGerald
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