
Una senadora indígena estuvo secuestrada por unas horas este martes en una zona guerrillera de Colombia y el presidente Gustavo Petro denunció un plan para asesinarlo, en un nuevo repunte de la violencia política en plena época electoral.
La senadora Aida Quilcué, de 53 años, fue raptada junto a sus dos escoltas en el departamento del Cauca, una región conflictiva y cocalera controlada por las disidencias de las FARC que se apartaron del acuerdo de paz de 2016.
“La guardia indígena informa que ya encontraron a nuestra senadora (…) y sus escoltas. Todos están bien”, indicó en X el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, unas tres horas después del rapto ocurrido a las 13H00 locales.
El jefe de la cartera publicó una fotografía de la legisladora, sin dar detalles de si fue rescatada o liberada por sus captores. La camioneta en la que viajaban fue encontrada abandonada en una carretera, lo que alertó a las autoridades sobre el secuestro.
“La presión del pueblo indígena y de la fuerza pública, logró la liberación de la senadora Aida y sus acompañantes”, indicó Petro en X.

A pocos meses de las elecciones legislativas y presidenciales que se celebrarán el 8 de marzo y 31 de mayo, respectivamente, se acumulan las amenazas contra dirigentes, candidatos y líderes sociales.
Más temprano, el presidente Petro aseguró que escapó de un intento de asesinato, cuando volaba en un helicóptero, que le impidió aterrizar en el departamento caribeño de Córdoba en la noche del lunes.
“Cogimos mar abierto (durante) cuatro horas y llegué a donde no teníamos que llegar”, “escapándome de que me maten”, dijo el mandatario en un consejo de ministros televisado.
El izquierdista sostiene desde hace meses que hay un plan del narco para asesinarlo.
Presionado por Washington y a seis meses de dejar el poder, Petro aumentó la presión contra carteles y guerrilleros como Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia y jefe máximo de la disidencia más poderosa de las FARC.

El pueblo indígena nasa, al que pertenece Quilcué, está fuertemente amenazado por los grupos ilegales.
La política del Pacto Histórico, movimiento oficialista, ya había denunciado un atentado en su contra cuando postulaba como senadora en 2022.
Ataviada habitualmente con pañuelos y diademas rojas y verdes, colores distintivos del pueblo nasa, Quilcué es una importante líder social. Defiende los derechos de los pueblos indígenas, la autonomía territorial y el legado cultural.
“Donde no la suelten es un grito de guerra contra todos los indígenas del Cauca y del país”, había dicho Petro. “Ojalá se resuelva rápido”, “porque si no, han cruzado una línea roja”, añadió.

En medio de una nueva política de guerra frontal contra los grupos armados, el mayor cartel del país, conocido como el Clan del Golfo, suspendió en los últimos días los diálogos de paz que sostenía con el gobierno.
El pacto de paz de 2016 con la extinta guerrilla de las FARC alivió por unos años la violencia política, pero estas elecciones pueden ser unas de las más violentas desde entonces.
Cientos de municipios en Colombia corren peligro de violencia electoral y presiones de grupos armados para influir en las elecciones legislativas y presidenciales de este 2026, advierten organismos como la Misión de Observación Electoral (MOE).
La semana pasada atentaron contra la caravana de vehículos de un senador en Arauca, región fronteriza con Venezuela. El político no viajaba en la camioneta, pero mataron a dos de sus guardaespaldas.
El magnicidio del candidato presidencial y senador de derecha Miguel Uribe, que murió en agosto víctima de un atentado a tiros, revivió los fantasmas de la violencia del narco contra políticos en las décadas de los 80 y 90.
Durante el gobierno de Petro ha habido al menos cuatro agresiones contra senadores, incluido el de Miguel Uribe.

Petro, el primer presidente de izquierda en la historia del país, denunció en 2024 otro supuesto intento de asesinato en su contra que le impidió asistir a un desfile militar el 20 de julio de ese año.
Colombia es uno de los países más mortíferos contra defensores de DDHH y ambientales y líderes sociales. También tiene una larga lista de dirigentes de izquierda asesinados, incluidos candidatos presidenciales, por alianzas entre narcotraficantes, grupos paramilitares y agentes del Estado.

El magnate propietario de X cargó contra el presidente español por su regularización de inmigrantes y su proyecto de prohibir el acceso de los menores de 16 a las redes sociales.
Elon Musk desembarcó esta semana en la política de España con una inesperada sucesión de descalificaciones hacia el presidente Pedro Sánchez.
El magnate estadounidense llamó “tirano”, “traidor al pueblo español” y “fascista” al al mandatario español en varios mensajes en su red social X.
También se refirió al político socialista como el “sucio Sánchez” (dirty Sánchez) y colocó junto a su nombre el emoticono de un excremento con ojos.
Fue la respuesta de Musk al anuncio de Sánchez de que su país prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años e impulsará cambios legales para que los directivos de las compañías propietarias tengan que responder penalmente de los contenidos ilícitos difundidos en ellas.
A los comentarios de Musk se sumó este miércoles Pvel Durov, fundador del sistema de mensajería Telegram, que acusó en su plataforma a Sánchez de impulsar “regulaciones peligrosas” que podrían llevar al establecimiento de un “estado de vigilancia” en España.
Sánchez respondió a este último comentario en X.
“Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”, escribió el mandatario haciendo referencia a una expresión española que en la cultura popular se atribuye a uno de los consejos de Don Quijote de La Mancha a su escudero Sancho Panza en la histórica novela del siglo XVII.
El presidente español anunció en un evento internacional celebrado esta semana en Dubái que su país prohibirá el acceso a los menores de 16 años a las redes sociales, que estarán obligadas a implantar sistemas efectivos de verificación de la edad de los usuarios.
Sánchez dijo que “las redes sociales se han convertido en un Estado fallido en el que se ignoran las leyes y se toleran delitos” y prometió que su gobierno protegerá a los menores “del salvaje oeste digital”.
También aseguró que, entre otras medidas, se impulsarán reformas legales para que los directivos de las plataformas respondan legalmente por las violaciones que se cometan en ellas. “Eso significa que los consejeros delegados de las plataformas tecnológicas se enfrentarán a responsabilidad penal si no retiran contenidos de odio o ilegales”.
“Las redes sociales, sus empresas, son más ricas y poderosas que muchos países, incluyendo el mío. Pero su poder e influencia no nos deben dar miedo porque nuestra determinación es mayor”, proclamó Sánchez.
Los anuncios de Sánchez provocaron la reacción de Musk, que publicó una sucesión de mensajes en X respondiendo al video de la intervención de Sánchez en Dubái.
“Sucio Sánchez es un tirano y un traidor al pueblo de España”, afirmó en el primero, junto al que colocó el emoticono fecal.
Menos de dos horas después volvió al ataque: “Sánchez es el verdadero fascista totalitario”.
El miércoles compartió en X mensajes de otros usuarios de su red criticando a Sánchez. En uno de ellos se decía que “España está en camino a una censura norcoreana” y que “el gobierno de Pedro Sánchez está promoviendo nuevas regulaciones peligrosas que amenazan tus libertades en internet”.
Pocos días antes, Musk y Sánchez habían tenido un intercambio en las redes a cuenta de la decisión recientemente adoptada por el gobierno de España de regularizar a cientos de miles de inmigrantes irregulares presentes en el país.
La ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, defendió la regularización extraordinaria de inmigrantes como “necesaria para dar respuesta a la realidad que existe en nuestras calles” y dijo que busca “reconocer, dignificar y dar garantías, oportunidades y derechos a personas que ya están en nuestro país”.
La política de puertas abiertas a la inmigración impulsada por el gobierno Sánchez ha llamado la atención en la escena internacional en una época en la que Estados Unidos y varios países europeos aplican medidas cada vez más restrictivas.
Musk fue uno de los que criticó la regularización anunciada por el gobierno de Sánchez. El millonario compartió con sus 233 millones de seguidores en X un video del comentarista político malasio Ian Miles Cheong en el que este acusa a Sánchez de aprobar la regularización para “derrotar a la extrema derecha”.
“La lógica es simple: legalizar a medio millón de personas, acelerar su acceso a la ciudadanía”, decía el video de Chong, que Musk compartió añadiendo: “Wow”.
Sánchez replicó a este último mensaje de Musk con otro en el que afirmó: “Marte puede esperar. La humanidad, no”.
Los principales partidos de oposición en España se han mostrado en contra de la última regularización del gobierno de Sánchez, que la ultraderecha de Vox ha descrito como “el asesinato de España” y una “invasión”.
La medida también ha sido criticada porque el gobierno la ha aprobado sin pasar por el Parlamento, donde no contaba con los apoyos necesarios.
El ejecutivo de Sánchez y las organizaciones sociales que apoyan la medida sostienen que servirá para dar derechos a personas que ya contribuyen al buen momento económico que atraviesa el país y permitirá aumentar el empleo formal y, en consecuencia, la recaudación de impuestos.
El choque entre el presidente español y Musk llega en un momento en el que un número creciente de países europeos empiezan a tomar medidas para poner freno a los abusos en las redes sociales y proteger a los menores de una exposición excesiva o dañina a las mismas.
En la estela de Australia, el primer país del mundo en prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, Francia, Reino Unido y otros debaten leyes en la misma línea.
El mismo día en que Musk criticaba a Sánchez en X, la policía francesa registraba la sede de la red social en París en el marco de una investigación sobre difusión de pornografía infantil, revelación de datos de particulares y fomento de la injerencia extranjera.
X tuvo que desactivar la función de su herramienta Grok que permitía a los usuarios obtener imágenes de desnudos generados por Inteligencia Artificial a partir de fotografías de personas reales después de días de polémica internacional y de la negativa inicial de Musk a hacerlo.
Y la Ley de Servicios Digitales aprobada por la Unión Europea también ha aumentado los requisitos y exigencias a las compañías propietarias de las redes sociales, principalmente en manos de gigantes tecnológicos estadounidenses como X y Meta.
El gobierno de Donald Trump ha criticado las medidas aprobadas en Europa como un ataque a la libertad de expresión, una crítica que Musk también ha repetido y que ha contribuido al creciente distanciamiento entre Estados Unidos y sus aliados europeos.
Musk ha apoyado públicamente a partidos de la ultraderecha europea, con los que rivalizan fuerzas como el Partido Socialista Obrero Español de Sánchez y las formaciones de izquierda que integran su coalición de gobierno.
Sánchez ha sido uno de los gobernantes europeos críticos con las redes y sus millonarios propietarios, a los que a menudo se refiere como “la tecnocasta”.
“Europa debe plantar cara y rebelarse contra esta amenaza a la democracia”, dijo en enero del año pasado.
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