
El mapa del crimen organizado en México ha dejado de estar dominado por estructuras hegemónicas para dar paso, durante los últimos 20 años, a organizaciones regionales que pelean rutas, mercados y territorios. De esa recomposición emergió en los últimos 15 años un grupo que combinó la expansión territorial y la producción de drogas sintéticas con un inusual uso de la violencia contra sus rivales: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El CJNG surgió en 2011 tras la fragmentación del Cártel del Milenio que operaba como brazo armado del Cártel de Sinaloa. La muerte de Ignacio “Nacho” Coronel, abatido en 2010, aceleró la reorganización interna de los grupos con los que el Cártel de Sinaloa hacía frente a rivales como Los Zetas.

De ese reacomodo surgió la figura de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, quien separó al Cártel Jalisco Nueva Generación hasta convertirlo en una de las organizaciones criminales más poderosas y sanguinarias de México, operando, según información de la DEA, en más de 40 países entre los que se encuentran Colombia, Perú, Bolivia, Canadá, Australia, China y varios países del Sudeste Asiático.
Como el Cártel de Sinaloa, el CJNG obtiene miles de millones de dólares en ganancias de la fabricación de drogas sintéticas ilegales; además, el gobierno de Estados Unidos lo considera uno de los principales proveedores de cocaína para el mercado estadounidense.
“Utiliza sus recursos financieros, su estructura de mando única basada en franquicias, su propensión a la violencia y la corrupción de funcionarios para mantener y ampliar su influencia sobre el tráfico ilícito de drogas”, asegura la DEA.

Aunque nació en 2011, durante el sexenio del presidente Felipe Calderón Hinojosa, el CJNG se fortaleció durante los periodos presidenciales de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador hasta tener capacidad de trasiego nacional e internacional. En noviembre de 2014 fue designado por la DEA como una “organización de prioridad consolidada”, al tener presencia en al menos 12 ciudades de Estados Unidos.
En los poco más de 15 años que tiene como organización criminal expandió su presencia de Jalisco a Nayarit, Colima, Veracruz, Guanajuato, Puebla, Querétaro e Hidalgo. En junio de 2020, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que el cártel de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, mantenía operaciones criminales en 27 estados, es decir, en 84 % del territorio de México.
El gobierno de Estados Unidos lo tiene considerado como una de las amenazas más significativas para la salud, la seguridad pública y nacional al tener capacidad de operar laboratorios clandestinos donde fabrica fentanilo, metanfetaminas y cocaína que luego transporta hacia EU a través de complejas redes de distribución.
De acuerdo con la DEA, el CJNG opera prácticamente en todos los estados de Estados Unidos donde ha desarrollado una red que supervisa las operaciones de lavado de dinero, así como el intercambio de criptomonedas y el desarrollo de actividades comerciales para el blanqueo de capitales.

La agencia estadounidense no descarta que este cártel haya incursionado en actividades no relacionadas con las drogas, como el robo de gasolina, la extorsión, el contrabando de personas y esquemas inmobiliarios, incluido el fraude de tiempo compartido, para diversificar los flujos de ingresos.
Desde 2017, Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, ha sido acusado en Estados Unidos por tráfico de drogas. La acusación más reciente data de abril de 2022 y tiene que ver con participar en una empresa criminal, conspiración para fabricar y distribuir metanfetamina, cocaína y fentanilo que lleva a EU.
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Hasta antes de ser abatido este fin de semana, Oseguera Cervantes era buscado por el gobierno estadounidense que ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su arresto y/o enjuiciamiento. Tras hacerse pública su muerte en un enfrentamiento con fuerzas federales, al menos en 20 estados se reportaron hechos violentos, como bloqueos e incendio de comercios y vehículos.

El equipo de BBC Verify localizó al portaaviones estadounidense Abraham Lincoln a 700 km de Irán mediante imágenes satelitales, mientras Washington y Teherán negocian en Suiza.
El equipo de BBC Verify confirmó mediante imágenes satelitales la ubicación del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln cerca de Irán, mientras Washington presiona a Teherán por su programa militar y la reciente represión mortal de manifestantes.
Funcionarios estadounidenses e iraníes se reúnen en Suiza este martes para una segunda ronda de conversaciones.
Irán dice que la reunión se centrará en su programa nuclear y el posible levantamiento de las sanciones económicas que impuso Estados Unidos.
Washington ha indicado previamente que quiere discutir también otros temas.
El Abraham Lincoln lidera un grupo de ataque con tres destructores de misiles guiados y transporta 90 aeronaves, entre ellas cazas F35, y 5.680 tripulantes.
Varias informaciones indicaron que fue desplegado en la región del golfo Pérsico a finales de enero, pero no había aparecido en imágenes satelitales hasta ahora, cuando fue localizado frente a la costa de Omán, a unos 700 km de Irán.
La llegada del Abraham Lincoln se suma a lo que sabemos sobre la actual concentración militar estadounidense en Medio Oriente durante las últimas semanas, en las que BBC Verify ha rastreado un aumento de destructores, buques de combate y cazas estadounidenses en la región.
Reportes indican que Estados Unidos también ha enviado a Medio Oriente el USS Gerald R Ford, el buque de guerra más grande del mundo, que podría llegar a la región en las próximas tres semanas.
Imágenes disponibles públicamente de los satélites europeos Sentinel-2 muestran al Abraham Lincoln en el mar Arábigo a unos 240 kilómetros de la costa de Omán.
No se había visto al barco desde que supuestamente entró a la región en enero; se presume que hasta ahora se hallaba cruzando mar abierto, donde la cobertura satelital es limitada. Los activos militares en tierra son más visibles y con frecuencia son capturados por los satélites.
BBC Verify ha rastreado 12 buques estadounidenses en Medio Oriente a través de imágenes satelitales: el Abraham Lincoln, un portaaviones de propulsión nuclear clase Nimitz; los tres destructores clase Arleigh Burke que completan su grupo de ataque; dos destructores capaces de realizar ataques de misiles de largo alcance y tres buques especializados para combatir cerca de la costa que actualmente aparecen posicionados en la base naval de Baréin.
Hemos visto otros dos destructores en el Mediterráneo oriental cerca de la base estadounidense de Souda Bay, y uno más en el mar Rojo.
También hemos seguido los movimientos de aeronaves estadounidenses en la región y hemos visto un aumento en el número de cazas F-15 y EA-18 estacionados en la base militar Muwaffaq Salti en Jordania, y de los aviones de carga estadounidenses y aeronaves de reabastecimiento y comunicaciones que se mueven hacia Medio Oriente desde Estados Unidos y Europa.
El Comando Central de Estados Unidos publicó el 6 de febrero imágenes del Abraham Lincoln flanqueado por destructores, cazas, aeronaves de vigilancia y buques de la guardia costera en el mar Arábigo en una aparente demostración de poderío militar, a lo que Irán respondió con su propia demostración de fuerza.
El lunes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní (CGRI) lanzó un ejercicio marítimo en el estrecho de Ormuz, ubicado en el Golfo entre Omán e Irán.
En el ejercicio se mostró al comandante en jefe de la Guardia, el general de división Mohammad Pakpour, que inspeccionó buques en un puerto, antes de que se lanzaran misiles desde uno de los buques participantes, según reportó la Agencia de Noticias Tasnim, vinculada a la CGRI.
El estrecho de Ormuz se considera una de las rutas marítimas más importantes del mundo y un punto crítico para el tránsito de petróleo.
Alrededor de una quinta parte del petróleo y gas del mundo fluye a través de él, incluida la carga de la Isla de Kharg, la principal terminal de exportación de petróleo de Irán.
El reporte que muestra las últimas maniobras militares de Irán mostró a Pakpour volando sobre la isla en un helicóptero.
El experto en inteligencia militar Justin Crump le dijo a BBC Verify que los actuales preparativos militares estadounidenses en Medio Oriente muestran “más profundidad y sostenibilidad” que las maniobras previas a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero, o la operación que llevó a ataques aéreos contra las instalaciones nucleares de Irán el pasado junio.
Todas incluyen un grupo de ataque de portaaviones y varios destructores que operan de forma independiente.
Sin embargo, Estados Unidos desplegó sus efectivos en Venezuela e Irán el año pasado bajo circunstancias bastante diferentes.
Antes de su ataque en Venezuela, Estados Unidos desplegó en el Caribe el Gerald R Ford, uno de los ocho buques de guerra que rastreamos en la región en ese momento, aunque usó menos aeronaves ya que podía enviar fácilmente aviones desde bases en el territorio continental de EE.UU. o desde su base en Puerto Rico.
Estados Unidos también desplegó buques de asalto anfibios dentro del Caribe, que pueden usarse como plataformas de lanzamiento para operaciones de helicópteros, como se vio con la captura de Maduro.
Pero generalmente se considera al ejército de Venezuela menos capaz de defenderse o tomar represalias contra Estados Unidos que el iraní.
Cuando Estados Unidos atacó Irán el año pasado en la Operación Martillo de Medianoche, que tuvo como objetivo las instalaciones nucleares iraníes, atacaba a un país con un ejército mucho más poderoso que Venezuela y capaz de golpear bases estadounidenses en todo Medio Oriente.
Durante Martillo de Medianoche, Estados Unidos tenía dos grupos de ataque con portaaviones en la región, cinco destructores colocados en los mares Mediterráneo y Rojo, y tres buques de combate en el golfo Pérsico.
También había desplazado escuadrones de cazas y aeronaves de reabastecimiento desde Estados Unidos y Europa, pero los vuelos de bombarderos furtivos B2 que se usaron para atacar las instalaciones nucleares de Fordo, Isfahan y Natanz en realidad despegaron de bases estadounidenses en Misuri.
Crump, director ejecutivo de la compañía de riesgo e inteligencia Sibylline, dijo que la acumulación de buques de guerra y aeronaves estadounidenses, así como las ocho bases aéreas de las que dispone en la región, le permitiría a Estados Unidos mantener “un ritmo de ataque bastante intensivo y sostenido” de unas 800 salidas al día, con el objetivo de hacer “ineficaces” las respuestas iraníes.
“Lo que vemos no es solo preparación de ataque, sino más bien un despliegue disuasorio más amplio capaz de escalarse o reducirse”, dijo.
“Esto significa que tiene más profundidad y sostenibilidad que los contingentes de fuerza organizados para Venezuela o Martillo de Medianoche el año pasado. Está diseñado para sostener un enfrentamiento y contrarrestar todas las respuestas potenciales contra los activos estadounidenses en la región y, por supuesto, Israel”.
*Con información adicional de Barbara Metzler, Ghoncheh Habibiazad, Thomas Copeland, Yi Ma.
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