
La escena estaba preparada para obtener respuestas sobre el caso Jeffrey Epstein, pero lo que se obtuvo fue un silencio calculado de Ghislaine Maxwell, cómplice y expareja del fallecido delincuente sexual, y la exigencia de un indulto del presidente Donald Trump para declarar.
Maxwell, exsocialité británica, es la única persona condenada por la red de tráfico sexual de Epstein. En 2021 fue declarada culpable de proporcionar mujeres menores de edad al empresario.

El año pasado fue trasladada a una prisión de mínima seguridad en Texas, donde cumple su condena de 20 años. Desde ahí, Maxwell compareció el lunes de manera virtual y a puertas cerradas ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, un panel liderado por republicanos que investiga las conexiones de Epstein con figuras poderosas y cómo se manejó la información sobre sus delitos.
Sin embargo, en lugar de esclarecer los hechos, Ghislaine Maxwell invocó la Quinta Enmienda —en alusión al derecho a no autoincriminarse garantizado por la Constitución de Estados Unidos— y se negó a responder a las preguntas de los legisladores.
El presidente del comité, el republicano James Comer, no ocultó su frustración, calificando el acto como “muy decepcionante”, dado que el panel buscaba indagar sobre los delitos cometidos y la posible existencia de “co-cómplices” que aún no han enfrentado la justicia.
El silencio de Maxwell no fue absoluto; vino acompañado de una condición clara transmitida por su defensa. Su abogado, David Markus, planteó un ultimátum al público estadounidense y al comité: si realmente desean escuchar “la verdad sin filtros”, existe un “camino directo”.
“La señora Maxwell está dispuesta a hablar plena y honestamente si el presidente Trump le concede el indulto“, señaló en un comunicado.

Markus también dijo que Trump, quien se encuentra en su segundo mandato en la Casa Blanca, y el expresidente demócrata Bill Clinton, ambos amigos de Epstein en el pasado, son “inocentes de cualquier delito”, pero afirmó que “solo la señora Maxwell puede explicar por qué”.
La maniobra fue interpretada por el legislador demócrata, Suhas Subramanyam, como una clara “estrategia” sin remordimientos para conseguir el perdón presidencial.
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Epstein, cuya muerte el 10 de agosto de 2019 fue considerada un suicidio, fue condenado en 2008 por solicitar servicios de prostitución a una menor. Sus extensos vínculos con políticos, celebridades y académicos de todo el mundo, especialmente después de su liberación en 2009, se han vuelto políticamente explosivos en todo el planeta.
El lunes, el Departamento de Justicia abrió los archivos de Epstein no censurados para su revisión por parte de miembros del Congreso, después de que varios legisladores expresaron preocupación porque algunos nombres fueron eliminados.
La Ley de Transparencia de Archivos Epstein, aprobada en noviembre en el Congreso y promulgada por Trump tras presiones de su propio partido republicano, obligó al Departamento de Justicia a divulgar todos los documentos en su posesión relacionados con el empresario, quien fue encontrado muerto mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores.
La ley de transparencia exige la supresión de los nombres u otra información identificable de las víctimas de Epstein, que sumaban más de mil, de acuerdo con el FBI, pero determina que ningún registro puede “retenerse, retrasarse o censurarse sobre la base de vergüenza, daño reputacional o sensibilidad política, incluidos cualquier funcionario gubernamental, figura pública o dignatario extranjero”.
El representante demócrata Ro Khanna, coautor de la ley, junto al republicano Thomas Massie, cuestionó las censuras de estos documentos. “Hay seis hombres, algunos con foto, cuyos nombres fueron censurados, sin explicación de por qué lo fueron”, dijo.
Los parlamentarios no dieron nombres, pero uno de ellos está “bastante arriba en un gobierno extranjero”, dijo Massie.
Khanna también publicó otros ejemplos en su página de Facebook.
El nombre del remitente de un correo electrónico del 17 de enero de 2013 dirigido a Epstein está tachado en los archivos divulgados. “Acaba de llegar una nueva brasileña, sexy y linda…”, dice el mensaje.
También está censurado el nombre del remitente de un correo electrónico del 11 de marzo de 2014 dirigido a Epstein, en el que se lee: “Gracias por una noche divertida”.
Khanna dijo que no revelar los nombres de los remitentes de los correos electrónicos es una “violación flagrante” de la ley de transparencia.
El Departamento de Justicia dio a conocer que no se esperan nuevos procesamientos, pero varios líderes políticos y empresariales quedaron manchados por el escándalo o dimitieron después de que sus vínculos con Epstein salieran a la luz en los archivos.
Tal es el caso del ahora expríncipe Andrés, a quien, por su cercanía y la información en imágenes que se revelaron, el rey Carlos III le retiró los títulos.
El nombre de Elon Musk, dueño de la plataforma X y de la compañía Tesla, también apareció en los archivos de Epstein, pues hay registro de un correo electrónico de 2012 en el que le preguntó al empresario qué día sería “la fiesta más salvaje” en su isla.
Los archivos también revelaron fotografías del expresidente, Bill Clinton, junto a Epstein y Ghislaine Maxwell. El demócrata y su esposa, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, deben testificar a fines de febrero sobre sus lazos con Epstein.
Donald Trump es otro de los nombres destacados en los documentos del caso Epstein, los cuales contienen una lista, elaborada por el FBI, de acusaciones de agresión sexual relacionadas con el presidente, muchas de ellas provenientes de llamadas anónimas e informaciones no verificadas.
El republicano ha negado reiteradamente cualquier irregularidad relacionada con Epstein.
“Algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump que fueron presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Cabe aclarar que estas afirmaciones carecen de fundamento y son falsas”, dijo el Departamento de Justicia en un comunicado el pasado 31 de enero.
Trump fue en su momento amigo cercano de Epstein, pero no ha sido citado a declarar por el panel. Ni él ni los Clinton han sido acusados de ningún acto ilícito relacionado con Epstein.

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El magnate republicano, por su parte, ha pedido a los estadounidenses pasar página del escándalo de Jeffrey Epstein, aun cuando los documentos publicados han provocado una importante investigación y se piden explicaciones sobre otros mencionados en los expedientes.
Con información de AFP

El mandatario ucraniano afirma que en las negociaciones persisten problemas difíciles, mientras Rusia sigue llevando a cabo nuevos ataques contra instalaciones energéticas del país invadido.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó que Estados Unidos desea que la guerra con Rusia termine en junio, y añadió que ambas partes fueron invitadas a ese país para conversar la próxima semana.
“EE.UU. propuso por primera vez que los dos equipos negociadores, Ucrania y Rusia, se reunieran en EE.UU., probablemente en Miami, dentro de una semana. Confirmamos nuestra participación”, declaró el mandatario.
No hubo comentarios inmediatos de Washington ni de Moscú, pero el presidente estadounidense, Donald Trump, ha estado presionando para que se ponga fin al conflicto desde que asumió el cargo hace más de un año.
Mientras tanto, Rusia ha continuado sus ataques contra la infraestructura energética de Ucrania, provocando nuevos apagones generalizados durante el gélido invierno.
En declaraciones publicadas el sábado, Zelensky informó a la prensa sobre lo ocurrido durante la segunda ronda de conversaciones de paz mediadas por EE.UU. en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), que finalizaron el viernes sin ningún avance.
Zelensky afirmó que “los asuntos difíciles siguen siendo complejos”, incluyendo las concesiones territoriales con las que se presiona a Ucrania para que las haga.
El mandatario dijo que las partes discutieron, por primera vez, la posibilidad de una reunión trilateral entre líderes, no solo representantes, pero advirtió que “se necesitan elementos preparatorios para ello”.
Al preguntársele si se había fijado un plazo para un acuerdo, el líder ucraniano respondió: “Los estadounidenses dicen que quieren tener todo listo para junio”.
“¿Por qué antes de este verano? Entendemos que sus problemas internos tendrán un impacto”, agregó Zelenski sin dar más detalles sobre cuáles son esos problemas.
Mientras las gestiones diplomáticas siguen, también continúan los ataques rusos contra la infraestructura energética de Ucrania.
“Criminales rusos llevaron a cabo otro ataque masivo contra las instalaciones energéticas”, escribió el ministro ucraniano Energía, Denys Shmyhal, en Telegram.
Las subestaciones, que controlan el flujo eléctrico, y las líneas eléctricas aéreas que “forman la columna vertebral de la red eléctrica de Ucrania” fueron atacadas, afirmó Shmyhal.
También fueron atacadas centrales eléctricas, aseguró el funcionario.
El operador estatal de energía de Ucrania, Ukrenergo, declaró que “el déficit energético aumentó significativamente” como resultado de los últimos ataques.
Shmyhal afirmó que se había solicitado a la vecina Polonia suministros eléctricos de emergencia.
Por su parte, Zelensky escribió en redes sociales que el ataque del viernes por la noche involucró a más de 400 drones y 40 misiles. Los sistemas de defensa aérea interceptaron la mayoría, pero no todos, admitió el ejército ucraniano.
“Los principales objetivos fueron la red eléctrica, las instalaciones de generación y las subestaciones de distribución”, declaró, añadiendo que se habían reportado daños en al menos cuatro regiones.
En la región occidental de Lviv, la central eléctrica de Dobrotvir fue atacada, dejando a miles de personas sin electricidad, según el jefe regional, Maksym Kozytskyi.
Al menos 6.000 personas se quedaron sin electricidad debido a los cortes de luz programados cada hora, añadió.
La central eléctrica de Burshtyn también fue atacada en la cercana región de Ivano-Frankivsk.
DTEK, que gestiona las centrales de Dobrotvir y Burshtyn, declaró que se trataba del décimo “ataque masivo” contra sus centrales eléctricas desde octubre de 2025.
“En total, las centrales térmicas de DTEK han sido atacadas por el enemigo más de 220 veces desde el comienzo de la invasión a gran escala”, añadió la compañía en Telegram. Rusia lanzó su operación hace casi cuatro años.
Se reportó la muerte de una persona en la región de Rivne y varias heridas en Zaporizhia. El presidente de Rivne, Oleksandr Koval, afirmó que también hubo daños en viviendas e infraestructuras críticas.
En Kyiv, los residentes volvieron a refugiarse en estaciones de metro.
“Nos obligan a vivir en condiciones inhumanas. Sin calefacción, sin electricidad”, declaró a Reuters, Oksana Kykhtenko, una de las refugiadas en el subterráneo.
Un ataque con drones en la ciudad de Yahotyn, a unos 10 kilómetros de distancia de la capital, provocó un incendio en un complejo de almacenes, según informaron los servicios de emergencia ucranianos.
Ucrania también ha atacado a Rusia, en específico una fábrica de componentes de combustible para misiles en la región occidental de Tver, según informes de prensa que citan a funcionarios de seguridad ucranianos.
Más al sur, en la región de Saratov, un depósito de petróleo también fue atacado, según Ucrania.
Rusia no ha hecho comentarios sobre ninguno de los últimos ataques.
Moscú reanudó sus ataques contra la infraestructura energética de Ucrania el lunes, tras una pausa de una semana que el presidente estadounidense, Donald Trump, había pedido a Vladimir Putin ante el intenso frío en Ucrania.
DTEK afirmó que los ataques combinados con misiles y drones causaron “el golpe más contundente” a la infraestructura en lo que va de año.
“Moscú debe ser privada de la capacidad de usar el frío como palanca contra Ucrania”, escribió Zelenski en la red social X el sábado, en respuesta a los últimos ataques.
Rusia también ha acusado a Kyiv de no tomarse en serio la búsqueda de una paz duradera. El ministro rusos de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, culpó el viernes a Ucrania del tiroteo contra un general de alto rango del ejército ruso, afirmando que su objetivo era “interrumpir el proceso de negociación”.
Aún se desconoce quién estuvo detrás del tiroteo.
Unos 55.000 soldados ucranianos han muerto desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022, declaró Zelensky a principios de esta semana.
Por su parte, la BBC ha confirmado los nombres de casi 160.000 personas que han muerto combatiendo del lado ruso.
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