
La reforma que reduce de manera gradual las 48 horas semanales de trabajo, para llegar a 40 horas en 2030, fue aprobada con el respaldo de todos los partidos políticos en el pleno del Senado y será enviada a la Cámara de Diputados.
Fueron 121 votos a favor y ninguno en contra en lo general, pese a que, tal como ocurrió en la discusión en comisiones, los partidos de oposición criticaron el cambio constitucional, principalmente por no establecer los dos días de descanso obligatorio.
Otra de las críticas realizadas por representantes de la oposición es la extensión de horas extraordinarias de 9 hasta 16, lo que en los hechos contradice el argumento usado por legisladores promotores de la reforma de otorgar más tiempo a las personas trabajadoras.
La mayoría encabezada por Morena rechazó 18 reservas presentadas por legisladores de todos los grupos parlamentarios que buscaban introducir algún cambio puntual en el documento, más allá del lenguaje de género que modificaron en comisiones respecto a la versión enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Luego del rechazo de las reservas, se reunieron 103 votos a favor y 15 en contra de los integrantes del PRI y Movimiento Ciudadano.
Al final de la votación, el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, destacó que la reforma se alinea a lo declarado por la Organización Mundial de la Salud respecto al bienestar de los trabajadores y sin afectar la planta productiva, lo que mantendrá la estabilidad económica.
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“Nosotros consideramos que genera un beneficio directo a 13 millones y medio de mujeres y hombres trabajadores que se suman a los otros 10 millones que ya estaban en este supuesto de los 24 millones registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social”.

La reforma fue enviada a la Cámara de Diputados para su correspondiente aval, prácticamente en los mismos términos que la hizo llegar la presidenta Claudia Sheinbaum.
Tras la aprobación, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo lanzó una arenga: “¡Viva la primavera laboral!”