
Integrantes del Frente Nacional por las 40 horas, junto con diversos grupos sindicales, protestaron al exterior del Senado de la República para exigir que se modifique la reforma que busca reducir la jornada laboral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum para que se incluyan dos días de descanso obligatorios.
La iniciativa enviada por la mandataria busca modificar el Artículo 123 de la Constitución con el fin de establecer que la jornada laboral sea de 40 horas semanales en lugar de 48; sin embargo, los inconformes señalan que la reforma no contempla dos días de descanso obligatorios y “abarata” las horas extra.

Por lo anterior, grupos sindicales como Bomberos de CDMX, Telmex y el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana protestaron al exterior del Senado, mientras se llevaba a cabo la discusión de la reforma en comisiones.
El Frente Nacional por las 40 horas emitió un comunicado en el que señaló que los senadores se negaron a dialogar con sus miembros y acusaron que dicha iniciativa no cuenta con consenso sindical, como se anunció.
“El Frente Nacional por las 40 Horas informa que no hay consenso entre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y sindicatos relación a la reducción de la jornada. Marath Bolaños ha mentido al asegurar que sí existía acuerdo”, escribieron en un comunicado.

“Integrantes de este Frente tenían el acceso a una charla con legisladores mientras discutían la supuesta reducción de la jornada, pero fueron rechazados por la mesa directiva cuando ya estaban dentro de la Cámara Alta”, denunciaron.
El frente indicó que temen “que la reforma se apruebe en fast track”, afectando a la clase trabajadora.
El pasado miércoles 4 de febrero, el senador y coordinador de la bancada de Morena, Ignacio Mier Velazco, informó que este 10 de febrero se reunirían tres comisiones para discutir la reforma constitucional y adelantó que se mantendría sin modificaciones.
“En principio, nos quedamos con la iniciativa que llegó ya por consenso y construida con muchas horas y reuniones en todo el país”, dijo el senador.

Explicó que la obligatoriedad de los dos días de descanso no se incluyó por la variedad de empleos y una disposición rígida podría beneficiar a algunos sectores y perjudicar a otros.
El legislador aseguró que la propuesta busca que no haya regresión en los derechos de los trabajadores y que no se afecte la planta productiva afiliada al IMSS. Añadió que 13.5 millones de personas trabajadoras serán los beneficiarios directos de la reforma.
En ese mismo sentido, el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Bolaños, dejó la responsabilidad de sus descansos a los trabajadores previo acuerdo con sus empleadores.
“¿Qué es lo que queremos? Que haya también cierta flexibilidad a favor de los trabajadores. Que sean las personas trabajadoras las que definan, por supuesto en acuerdo con los empleadores, pues, que pueda también definirse cómo va a ser su jornada de trabajo”, argumentó.