
Para entender mejor
La muerte de 11 personas en un ataque armado tras un partido de fútbol local en el estado de Guanajuato, en el centro de México, puso de relieve la violencia criminal que se vive en algunas partes del país.
Según los primeros elementos de la investigación, al menos cinco de los fallecidos eran miembros de un grupo de seguridad vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), señalaron fuentes federales el lunes a AFP.
El ataque “fue perpetrado por un grupo perteneciente al Cártel Santa Rosa de Lima“, precisaron las mismas fuentes, apuntando a una disputa entre estos dos grupos criminales.

El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presume de que en 2025 la tasa de homicidios nacional fue de 17.5 por cada 100,000 habitantes, la más baja desde 2015. La mandataria atribuye este descenso a la estrategia de seguridad de su administración.
Pero esta tasa permanece muy por encima de 17.5 en algunos de los 32 estados del país, golpeados por la violencia de los cárteles y los enfrentamientos entre grupos propios de cada región.
Estos son los cinco estados con tasa de homicidio más alta en 2025, según las cifras más recientes del gobierno mexicano.
Situados en la costa del Pacífico, o cerca de ella, tienen en común su ubicación estratégica en las rutas de la droga hacia Estados Unidos o sus prósperas industrias que despiertan el apetito de los extorsionadores.
Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes: 81.08.
El estado, situado en la costa del Pacífico, tiene 731,391 habitantes y uno de los mayores puertos del país, Manzanillo.
“Por los puertos del Pacífico entran y salen muchos productos de industrias legales e ilegales“, explica a AFP David Mora, analista de Crisis Group.
Señala que aquí los grupos del crimen organizado cobran extorsión a varias industrias. El estado reúne plantas manufactureras desde automóviles hasta calzado, además de importantes sectores agrícola, de hidrocarburos y de turismo.

Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes: 54.42.
Situado en el centro de México, este estado, con 1.9 millones de habitantes, es parte de un corredor que llega desde la costa pacífica de Guerrero, vital para el trasiego de drogas y armas.
La prensa mexicana también ha reportado aquí altos niveles de extorsión.
Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes: 52.17.
Estado ubicado en el noroeste de México, también sobre la costa del Pacífico.
Desde septiembre de 2024, el estado se ha visto sacudido por la guerra interna en el Cártel de Sinaloa, que ha dejado centenares de muertos y aterrorizado a la población civil.
Ese conflicto se inició tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico de ese cartel, quien fue traicionado y llevado a Estados Unidos en 2024 por un hijo de su exsocio el “Chapo” Guzmán.

Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes: 41.48.
Baja California alberga importantes ciudades fronterizas con Estados Unidos, como Tijuana y Mexicali, que también son cercanas a otros puntos clave para el tráfico de drogas como San Luis Río Colorado, en el también fronterizo estado de Sonora.
Aquí “hay muchos grupos locales (…) que trabajan en alianzas con los grupos criminales más grandes, que tienen disputas muy abiertas en estos municipios”, explica Mora.
En Baja California, los “mercados criminales están muy fragmentados, son muchos grupos compitiendo”, añade.

Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes: 38.84.
Guanajuato es un importante centro industrial donde están asentadas varias empresas, en particular el vital sector automotriz de exportación.
Violencia criminal como la masacre de 11 personas en un campo de fútbol obedece a la pugna que mantienen el grupo local del Cártel de Santa Rosa de Lima con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los más poderosos de México, según los especialistas.
Ambos grupos “se disputan Guanajuato por su posición estratégica”, explica David Saucedo, analista de seguridad.
“Guanajuato justo está en el centro del país. Por ahí pasan las principales carreteras que conectan a los puertos del Pacífico sur con las ciudades fronterizas”, añade.

Las autoridades federales y las locales ofrecen versiones contradictorias del incidente que acabó con la vida del manifestante Alex Pretti.
La muerte de un segundo ciudadano estadounidense en menos de un mes durante redadas migratorias en Mineápolis ha desatado airadas protestas y una extendida condena.
Cientos de manifestantes desafiaron el clima gélido para salir a las calles para protestar por la muerte a tiros de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años abatido por agentes de Inmigración durante un incidente este sábado.
Los videos del lugar muestran el forcejeo entre los agentes federales y Pretti.
Las autoridades federales y estatales han ofrecido versiones contradictorias de lo que sucedió en los momentos previos al tiroteo.
Trump ordenó el envío de agentes federales a este estado gobernado por demócratas hace unas semanas, con el objetivo de realizar una deportación masiva de migrantes indocumentados.
El sábado por la noche, cientos de personas rindieron homenaje a Pretti, encendiendo velas y coreando su nombre cerca del lugar donde recibió los disparos.
Durante el día, cientos de manifestantes expresaron su indignación por el tiroteo y por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, mientras agentes armados y enmascarados utilizaban gas lacrimógeno y granadas aturdidoras para dispersarlos.
Las protestas se han extendido a otras ciudades de Estados Unidos, incluidas Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco., en las que muchos asistentes portaban pancartas que pedían “Justicia para Alex” y “abolir el ICE”.
El gobierno de Trump ha descrito a Pretti como un “terrorista doméstico”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que estaba allí “para perpetuar la violencia”, y alegó que se aproximó a los agentes federales con una pistola semiautomática de 9 mm.
Han surgido videos que muestran un forcejeo entre agentes de la Patrulla Fronteriza y el hombre justo antes del tiroteo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) declaró que los agentes dispararon en defensa propia después de que Pretti se resistiera a sus intentos de desarmarlo.
Testigos presenciales, funcionarios locales y la familia de la víctima han cuestionado ese relato, señalando que tenía un teléfono en la mano, no un arma.
Sus padres acusaron a la administración de difundir “mentiras repugnantes” sobre lo sucedido.
BBC Verify analizó múltiples videos que muestran los momentos previos al tiroteo. Estos muestran a Pretti filmando a los agentes con su teléfono.
Uno de los agentes empuja a otra persona al suelo, y Pretti se interpone entre esa persona y el agente.
El agente le rocía gas pimienta en la cara y, mientras él intenta ayudar a la mujer en el suelo, más agentes se unen y lo derriban. Ninguno de los videos disponibles muestra a Pretti sosteniendo un arma.
Se puede ver a un agente con una chaqueta gris con las manos vacías mientras intenta quitarle algo de la cintura a Pretti. Luego, el agente se aleja de Pretti, sosteniendo lo que parece ser una pistola en su mano derecha.
Menos de un segundo después de esto, un agente dispara contra Pretti. Se escuchan diez disparos.
Dos testigos refutaron en declaraciones oficiales el relato del DHS sobre lo sucedido, y ambos afirmaron que no vieron a Pretti blandir un arma.
Sin embargo, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, declaró el domingo en el programa Meet the Press de NBC que los videos no eran claros y que “hay mucho que no vemos” en ellos, por lo que era importante realizar una investigación.
El presidente Trump afirmó que los funcionarios locales y estatales estaban “incitando a la insurrección”, sugiriendo que ordenaron a la policía local no proteger a los agentes federales de inmigración en el lugar del tiroteo.
El gobernador Walz rebatió enérgicamente la versión del gobierno federal sobre el incidente. “He visto el video desde varios ángulos y es repugnante”, les dijo a los periodistas.
“Gracias a Dios tenemos el video porque, según el DHS, estos siete tipos heroicos enfrentaron el embate de un batallón contra ellos o algo así. Es una tontería y son mentiras”, afirmó.
Walz reiteró su llamado a Trump para que ponga fin a las operaciones de ICE en Minesota y pidió al gobierno federal a que deje de “calumniar” a Pretti. Añadió que su familia “ya ha pasado bastante” al tener que enterrar a su hijo.
El gobernador pidió que las protestas se mantengan pacíficas, pero acusó a los agentes federales de eliminar pruebas del lugar de la muerte de Pretti.
“Este es un punto de inflexión”, dijo Walz a sus compatriotas.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, también exigió que los agentes de ICE abandonen el estado.
“¿Cuántos residentes más, cuántos estadounidenses más tienen que morir o resultar gravemente heridos para que esta operación termine?”, declaró.
Pero Greg Bovino, alto mando de la Patrulla Fronteriza, dijo en un programa de la cadena CNN que “el sospechoso se puso en esa situación” en referencia a Pretti y su muerte por disparos de los funcionarios.
“Las víctimas aquí son los agentes de la Patrulla Fronteriza”, dijo Bovino.
Las autoridades locales llevan semanas reclamando al gobierno de Trump que ponga fin al despliegue extraordinario de agentes federales de Inmigración en Minesota y en particular en Mineápolis.
El jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, afirmó que Pretti era un propietario legal de armas que no tenía antecedentes penales, y del que solo constaban algunas infracciones de tráfico.
En Minesota es legal portar una pistola en público si se cuenta con un permiso.
El senador republicano Bill Cassidy calificó los sucesos en Mineápolis como “increíblemente perturbadores”.
La “credibilidad” del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional está en juego”, afirmó en una publicación en redes sociales.
“Debe haber una investigación conjunta completa, tanto federal como estatal”.
Este último tiroteo ocurre tras semanas de tensiones entre las autoridades de Minesota, agentes federales y manifestantes que han salido a las calles para vigilar a los agentes durante sus redadas contra la inmigración.
A principios de este mes, un agente de ICE mató a tiros a Renee Good, una residente de Mineápolis de 37 años que participaba en una de esas labores de observación.
La ofensiva de Trump en Mineápolis se puso en marcha en diciembre, después de que algunos inmigrantes somalíes fueran condenados en un fraude masivo de programas estatales de bienestar social.
El estado alberga a la comunidad más grande de inmigrantes somalíes en Estados Unidos.
Los agentes de ICE tienen el poder de detener a personas de las que sospechan que se encuentran ilegalmente en EE.UU.
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