
Desde 2007, este artista ha transformado el metal de la violencia en procesos colectivos que mezclan arte, duelo, política pública y acción social.
Todo empezó con una pérdida. Luego con enojo. Y después con una pregunta: ¿Qué pasaría si las armas dejaran de ser armas?
Pedro Reyes pensó en esta exposición cuando en 2007 fue invitado a una exposición en Culiacán, Sinaloa. Por esos días el artista había sufrido dos pérdidas importantes: un amigo y un tío, ambos en asaltos con armas de fuego.
Estando entonces muy enojado con el rol de las armas en el mundo propuso una campaña de donación voluntaria:
“A través de spots de televisión se invitaba a la población de la ciudad a traer un arma de fuego al Palacio de Gobierno y esas armas fueron reunimos mil 527 pistolas, algunas también ametralladoras y rifles y todas fueron fundidas y con esas construimos hicimos eh eh mil 527 palas con las cuales se plantaron mil 527 árboles.” Recuerda Pedro.
Si algo esta presente en ‘Disarm’ es el recordatorio constante de resinificar y como el arte nos ayuda a hacerlo.
“Me di cuenta algo, y era que esos eventos eran como una oportunidad en donde las familias que habían sufrido este tipo de pérdidas, se reunían y era una forma de abrir un nuevo ciclo después de ese evento traumático,” explica.
En esos encuentros apareció otra dimensión del proyecto: familias que también habían sufrido pérdidas violentas encontraban ahí un espacio simbólico para cerrar ciclos.
Cuando el proyecto se replicó en Ciudad Juárez, surgió una nueva inquietud: ¿Qué otra cosa podía nacer de ese metal? La respuesta fue el sonido.
“Con 7mil armas que reunimos trabajamos en colaboración un grupo de músicos y herreros con los cuales empezamos a explorar rascando y soplando a ver qué tipo de sonidos extraíamos de ese metal y logramos hacer instrumentos de cuerda, instrumentos de viento y percusiones que son las que están expuestas aquí”
Además, desarrollaron una instalación mecanizada donde composiciones electrónicas activan elementos robóticos que hacen sonar estos instrumentos de manera constante, como si el metal transformado se negara a volver al silencio.
Con el tiempo, el artista notó que fuera de México su trabajo se leía como una respuesta a un problema local. Su reacción fue ampliar el gesto.
En la serie ‘Return to Sender’, Pedro creó cajas de música hechas con armas provenientes de países específicos. Una de ellas incluye fragmentos de rifles Beretta, empresa italiana con más de cinco siglos de historia, y al girar la manivela suena Vivaldi.
“Me interesa justo hacer ese gesto en donde les estamos regresando sus armas ya inutilizadas, pero pues mandando un mensaje en donde lo que que queremos es que exporten cultura y no muerte y sufrimiento”, explica.

“Los artistas somos más útiles cuando no trabajamos solos, sino trabajamos en colaboración porque lo que un artista puede hacer a veces es muy poco”, afirma Pedro.
La práctica no se limita a transformar objetos, sino que busca incidir en sistemas.
Pedro ha desarrollado talleres como Amendment to the Amendment, donde invita a personas en Estados Unidos a reescribir la Segunda Enmienda, y proyectos permanentes como Memento, en Nuevo México, donde adolescentes convierten armas en floreros.
La venta de cada pieza financia la compra y destrucción de más armas: un florero puede sacar diez pistolas de circulación.
Para él, el arte es más efectivo cuando se inserta en procesos reales:
“La crítica no produce cambio. Necesitas tener una intervención dentro del sistema”, afirma. Por eso insiste en el trabajo colectivo: gobiernos, sociedad civil, iniciativa privada y especialistas forman parte de estas “esculturas sociales”.
Frente a una cultura que suele presentar las armas como algo “cool”, su obra propone lo contrario: subvertir su significado, demostrar que el mismo material puede servir para sembrar, para sonar o para recordar.
No se trata solo de destruir armas, sino de imaginar qué puede nacer cuando dejan de serlo.

La exposición estará disponible hasta el 15 de febrero en el Centro de las Artes Inmersivas, ubicado en General Prim 90 en la Colonia Juárez.
Recuerda que la entrada es libre y puedes visitar el espacio desde las 12:00 a las 20:00 horas.

Veinte nuevas fotografías que acaban de ser divulgadas muestran a Epstein inmediatamente después de su muerte.
Advertencia: esta historia tiene contenido gráfico que podría resultar perturbador para algunos lectores.
El gobierno estadounidense publicó fotos inéditas que muestran el cuerpo de Jeffrey Epstein tendido en una camilla y siendo atendido por médicos inmediatamente después de su muerte.
Veinte imágenes, muchas de las cuales son demasiado gráficas para mostrarlas, se publicaron como parte de un informe desclasificado del FBI sobre la muerte de Epstein cuando estaba bajo custodia, así como de la autopsia y documentos internos de la prisión.
Estas imágenes se encuentran entre los millones de documentos publicados el viernes por el Departamento de Justicia de EE.UU. (DoJ) en la última parte de la divulgación de los archivos de Epstein.
Epstein fue encontrado muerto en su celda el 10 de agosto de 2019. Estaba recluido en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York antes del juicio en su contra por cargos de tráfico sexual y conspiración.
El informe del FBI, titulado “Investigación sobre la muerte de Jeffrey Epstein”, parece ser una indagación sobre su muerte realizada por la oficina local de la agencia en Nueva York.
El informe de 23 hojas lleva la anotación de “no clasificado” estampada en cada página.
Los documentos sin editar, consultados por BBC Verify, muestran primeros planos del cuello de Epstein y signos visibles de lesiones.
También contienen detalles de la autopsia y un informe psicológico sobre su salud mental en los días previos a su suicidio.
Varias fotos muestran a Epstein tendido en una camilla mientras los médicos intentan reanimarlo. Están fechadas el 10 de agosto de 2019 y son las 06:49 hora local, unos 16 minutos después de que lo encontraran inconsciente en su celda.
Se desconoce la ubicación de las fotos, pero Epstein fue trasladado a un hospital cercano a las 06:39, donde fue declarado muerto, lo que sugiere que fueron tomadas allí.
Otras tres fotos tienen notas que indican que fueron tomadas en un hospital. Muestran un primer plano de su cabeza y una lesión visible en el cuello. El nombre de Epstein aparece en cada fotografía, pero su primer nombre está mal escrito como “Jeffery” en lugar de Jeffrey en algunas de las imágenes.
BBC Verify realizó búsquedas inversas de imágenes de las fotos recién divulgadas del cuerpo de Epstein y no pudo encontrar versiones anteriores publicadas en línea antes del 30 de enero.
También encontramos otro material que corrobora la información divulgada en los archivos, incluyendo un informe de 89 páginas de la autopsia de Epstein presentado por el Departamento de Justicia y la Oficina del Médico Forense en Jefe (OCME) de Nueva York, y correos electrónicos de la oficina local del FBI en Nueva York que contienen las mismas imágenes censuradas.
Partes del informe post mortem de Epstein realizado por la OCME también aparecen en el informe, incluyendo imágenes de dos fracturas en el cartílago tiroides de Epstein en el cuello.
El informe del FBI incluye una cronología de seis páginas de la detención de Epstein en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York desde su arresto por cargos federales de tráfico sexual el 6 de julio de 2019 hasta su muerte.
Revela que Epstein fue puesto bajo vigilancia por riesgo de suicidio después de que intentó suicidarse el 23 de julio de 2019.
Epstein acusó a su compañero de celda, Nicholas Tartaglione, un ex agente de policía que enfrenta cargos de asesinato, de intentar matarlo en ese momento.
En una reunión con un psicólogo al día siguiente, Epstein declaró que “no tenía ningún interés en suicidarse” y que “sería una locura quitarse la vida”, según el documento.
El 25 de julio declaró que “estaba muy involucrado con el caso para pelearlo, tengo una vida y quiero volver a vivir mi vida”, según el informe del psicólogo.
Otros documentos publicados por el Departamento de Justicia muestran que el director de la prisión aconsejó que Epstein no fuera alojado solo y enfatizó en la necesidad de realizar “revisiones cada 30 minutos” de su celda y “rondas sin previo aviso”.
El compañero de celda de Epstein fue liberado el día antes de su muerte.
La noche del 9 de agosto, los guardias de la prisión tampoco realizaron las revisiones programadas para las 3:00 y las 5:00, según consta en los documentos de la prisión, y el sistema de cámaras de la unidad también estaba fuera de servicio. Su cuerpo fue descubierto durante una revisión matutina realizada por el personal.
Una segunda versión censurada del mismo informe del FBI, de solo 17 páginas, también se publicó como parte de los archivos de Epstein.
No incluye el informe del psicólogo ni la cronología de su detención, y las imágenes del archivo están censuradas. No está claro por qué se incluyeron en los archivos las versiones censuradas y no censuradas del informe.
Se contactó al Departamento de Justicia para obtener comentarios. El FBI declinó hacer comentarios.
Información adicional de Josh Cheetham
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