
El Gobierno de México anunció que a partir del próximo lunes 2 de febrero comenzará el proceso de reparación integral del daño para las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025.
A un mes del accidente, Félix Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación detalló que las indemnizaciones no serán uniformes, sino que habrá montos diferenciados que dependerán de circunstancias específicas de cada una de las víctimas.
El funcionario señaló en conferencia de prensa matutina que la próxima semana se iniciará el contacto con cada uno de los afectados y familiares de quienes perdieron la vida en el accidente, con el fin de darles una cita para comenzar el procedimiento de reparación integral.
En total, dijo, 225 personas serán atendidas por un grupo institucional que acudirá a las comunidades de Veracruz y Oaxaca para que no tengan que desplazarse a la Ciudad de México y agilizar el proceso. “Eliminaremos trámites y necesarios, no habrá trámites burocráticos para hacerlo de manera más eficiente y muy rápida”, señaló.

Medina enfatizó que el Corredor Interoceánico aceptó la reparación recomendada por la Fiscalía General de la República (FGR). Además, indicó, las personas afectadas podrán decidir si aceptan la mesa de trabajo y la reparación que les será planteada por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
“En esta mesa cada una de las víctimas, presidenta, estará acompañada por un asesor jurídico de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas por personal de la Fiscalía General de la República, del mecanismo de solución de alternativo de solución de controversias de la Secretaría de Gobernación para poder atenderlos en todas sus dudas y planteamientos”, añadió.
Asimismo, mencionó que en la mesa se le presentará una propuesta de la aseguradora que será una parte integral del planteamiento de solución.
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el procedimiento de reparación integral del daño parte de la Fiscalía General de la República como una de las llamadas “salidas alternativas de justicia”, la cual debe ser aceptada por las víctimas o sus familiares.
Reiteró que, con el objetivo de realizar este proceso lo más pronto posible, a partir del próximo lunes las autoridades acudirán a las distintas localidades, dado que ya se cuenta con los nombres y se ha mantenido comunicación con todos los pasajeros del tren y los familiares de los fallecidos.
Sheibaum detalló que el esquema de indemnización establece que, tras la aceptación de las familias, estas recibirán primero la parte correspondiente a la aseguradora y, posteriormente, el apoyo que determine la fiscalía.
Asimismo, informó que un servidor público se mantiene pendiente de cada familia que tuvo integrantes hospitalizados por el accidente e indicó que, a la fecha, la mayoría han salido del hospital y solo una persona permanece internada en el 20 de Noviembre.
Sheinbaum informó que actualmente buscan la certificación internacional para el Tren Interoceánico con el fin de garantizar la seguridad de la vía y poder reiniciar las operaciones para pasajeros.
“Una vez que liberen las vías, que se determinen que están en condiciones, pues podrá utilizarlo el transporte de carga bajo ciertos mecanismos, pero el transporte de pasajeros hasta que no venga la certificación internacional… se hagan las recomendaciones y se lleven a cabo, entonces iniciará de nuevo el transporte de pasajeros”, expresó.
Cabe mencionar que el pasado 23 de enero, la mandataria dio a conocer el planteamiento de una certificación internacional para el reinicio de operaciones del Tren Interoceánico para dar certeza a los pasajeros.
“La Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, que está en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, ha planteado que tiene que haber una certificación para el inicio de las operaciones después del dictamen y de las investigaciones, particularmente el tren de pasajeros”, dijo en conferencia matutina desde Veracruz.
Sheinbaum detalló que la revisión de una certificación internacional se llevaría a cabo “por si hay alguna recomendación”.
Este martes, la FGR determinó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico fue causado por un exceso de velocidad atribuible a la operación del ferrocarril y no a fallas mecánicas o de infraestructura.
“El tren viajaba a 65 kilómetros por hora de acuerdo con los registros de la caja negra”, indicó la fiscal Ernestina Godoy Ramos, precisando que la velocidad máxima permitida en la curva donde ocurrió el accidente era de 50 kilómetros por hora.

Esto significa que la unidad circulaba 15 kilómetros por encima del límite permitido cuando descarriló.
En conferencia de prensa, la fiscal también informó que la FGR ejercerá acción penal en contra del maquinista del tren por la probable comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, aunque señaló que las investigaciones continuarán para deslindar otras responsabilidades.
El domingo 28 de diciembre de 2025 se registró el descarrilamiento de un tren de pasajeros en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, en el que viajaban 250 personas.
La Secretaría de la Marina (Semar) —encargada de la operación del tren— informó que al menos 13 personas murieron y 98 resultaron lesionadas tras el descarrilamiento. Días más tarde, la Semar informó sobre la muerte de una mujer más a consecuencia del descarrilamiento del tren, con lo que la cifra de víctimas mortales ascendió a 14.

El caso adquirió relevancia luego que se recordara que el expresidente Andrés Manuel López Obrador dio a su hijo Gonzalo López Obrador un cargo honorífico para supervisar las obras de construcción del Tren Interoceánico.
También tomó relevancia el hecho de que el almirante Raymundo Pedro Morales, asignado como secretario de la Marina por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue el encargado de llevar a cabo el proyecto del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec durante la administración de AMLO.

Donald Trump dijo que el organismo será “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas”. Pero hasta el momento no se sabe con certeza cómo o dónde funcionará.
“El Estatuto ha entrado en vigor y la Junta de Paz ya es una organización internacional oficial”.
Así se anunció la creación del organismo establecido por Donald Trump que, según él mismo, será “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas” y de la cual se siente “honrado” de ser su presidente.
“Está funcionando maravillosamente… casi todos los países quieren ser parte de ella”, declaró Trump en la ceremonia de firmas organizada por el presidente estadounidense en Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial.
Durante la ceremonia, en la que estaban presentes los “miembros fundadores”, incluidos el presidente argentino Javier Millei, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, o el presidente de Paraguay, Santiago Peña, Trump elogió sus propias acciones en el frente internacional afirmando que las amenazas a Europa, Estados Unidos y Medio Oriente “realmente se están calmando”.
“Están sucediendo muchas cosas buenas”, señaló. “Hace apenas un año, el mundo estaba en llamas; mucha gente no lo sabía”.
Y agregó que con la Junta de la Paz, “podremos hacer prácticamente lo que queramos”.
La Junta de Paz de Trump se concibió inicialmente para ayudar a poner fin a la guerra de dos años entre Israel y Hamás en Gaza y supervisar la reconstrucción de la Franja.
Sin embargo, una propuesta de estatuto filtró a los medios no mencionaba el territorio palestino y sugería que la organización podría estar diseñada para reemplazar las funciones de las Naciones Unidas.
Pero durante la ceremonia de firmas Trump señaló que la Junta “trabajará en colaboración con las Naciones Unidas”.
A pesar de sus reiteradas críticas al organismo internacional, el presidente dijo que la ONU tiene un “enorme potencial” y afirmó que la combinación de los esfuerzos de la Junta de la Paz y la ONU es “algo único en el mundo” y “el primer paso hacia un futuro mejor para Medio Oriente”.
Dentro del marco de la Junta de Paz se incluye una “Junta Ejecutiva de Gaza”, que será responsable de supervisar todo el trabajo sobre el terreno de un grupo administrativo de Gaza, según la Casa Blanca.
Arabia Saudita indicó previamente que un grupo de países de mayoría musulmana -Arabia Saudita, Turquía, Egipto, Jordania, Indonesia, Pakistán y Qatar- respaldaba el objetivo de consolidar un alto el fuego permanente en Gaza, apoyar la reconstrucción y avanzar en lo que describieron como una “paz justa y duradera”.
Durante la ceremonia en Davos el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, presentó la Junta de Paz como una “Junta de Acción”.
Afirmó que, si bien la atención se centra actualmente en Gaza, la junta “servirá como ejemplo de lo que es posible en otras partes del mundo”.
También en la ceremonia, Jared Kushner, el yerno del presidente Trump, subió al escenario para presentar el proyecto para una “reurbanización” de Gaza, y mostró diapositivas de cómo podría ser la “Nueva Gaza” bajo los planes estadounidenses.
Las diapositivas mostraban imágenes de rascacielos futuristas junto al mar en la actual Franja de Gaza, con promesas de un “turismo costero” en el futuro.
Durante la ceremonia de firma no se dieron más datos sobre cómo o dónde funcionará el organismo creado por Trump.
Pero en el documento filtrado se dice que la Junta es una organización internacional con el mandato de llevar a cabo funciones de consolidación de la paz según el derecho internacional.
Y también establece que una persona -su presidente- tiene el poder de vetar decisiones, aprobar la agenda, invitar a los miembros, disolver la junta por completo y designar a su propio sucesor.
El estatuto filtrado establece que el organismo entrará en vigor una vez que tres Estados acuerden formalmente su adhesión.
Los Estados miembros tendrían mandatos renovables de tres años y se otorgarían puestos permanentes a quienes contribuyeran con US$1.000 millones, según el documento.
Donald Trump es nombrado presidente —y, por separado, representante de EE.UU.— y tiene autoridad para nombrar a los miembros de la junta ejecutiva y crear o disolver órganos subsidiarios.
La Casa Blanca nombró hace unos días a siete miembros del Comité Ejecutivo fundador de la Junta, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; el enviado a Medio Oriente, Steve Witkoff; el yerno de Trump, Jared Kushner, y el exprimer ministro británico Tony Blair.
En la ceremonia de firmas de la Junta estuvieron presentes los líderes y representantes de 19 países, incluidos Argentina, Paraguay, Indonesia, Jordania, Kazajstán, Marruecos, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía.
Un país estuvo notablemente ausente de la ceremonia: Israel, a pesar de que anunció su adhesión al organismo.
El presidente israelí Isaac Herzog se encuentra en Davos, pero un portavoz confirmó que no participaría en la ceremonia, sin dar más detalles.
No está claro cuántos países han sido invitados a unirse al nuevo organismo de Trump. Reino Unido fue invitado pero la ministra de Relaciones Exteriores Yvette Cooper indicó que aún no ha decidido firmar debido a preocupaciones por la participación del presidente ruso, Vladimir Putin.
Otros de los aliados tradicionales de Estados Unidos, como Francia y otras naciones europeas, no han aceptado hasta ahora unirse a la Junta.
Trump afirmó antes de la ceremonia de Davos que Vladimir Putin “había aceptado” una invitación para formar parte del organismo.
El jueves, la agencia estatal de noticias rusa TASS, informó que Putin está dispuesto a transferir los US$1.000 millones en activos rusos a la Junta.
Previamente se había informado que los fondos para la participación de Putin en la Junta podrían provenir de activos rusos congelados en EE.UU.
China, por su parte, confirmó que había sido invitada a unirse, pero aún no ha manifestado su disposición a participar y se dijo que había expresado serias dudas sobre el organismo, en particular por el papel de la ONU.
“China siempre ha practicado el verdadero multilateralismo. Independientemente de cómo cambie la situación internacional, China defiende firmemente el sistema internacional centrado en la ONU”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, a la prensa en Pekín esta semana.
Los medios estatales chinos fueron un poco más críticos y cuestionaron si la Junta estaba “realmente a favor de la paz”, a la vez que plantearon la preocupación de que el presidente estadounidense estuviera creando un “club privado o una junta directiva corporativa con un costo de mil millones de dólares”.
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