
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la ONU concluyó que el Estado mexicano violó los derechos de 22 mujeres sujetas a prisión preventiva prolongada en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) 16 de Morelos, un penal además señalado desde hace años por muertes bajo custodia y por condiciones deficientes que afectan a las internas.
En un dictamen emitido tras analizar una comunicación presentada por la Defensoría Pública Federal, el órgano de la ONU concluyó que México incumplió diversas obligaciones establecidas en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer al mantener a estas mujeres durante largos periodos bajo prisión preventiva sin justificación suficiente y sin aplicar una perspectiva de género al evaluar su situación.

El Comité señaló que la medida cautelar se utilizó de forma desproporcionada y sin revisiones adecuadas, lo que derivó en afectaciones a derechos como el acceso a la justicia, la igualdad ante la ley y la dignidad de las internas.
Además, el dictamen documenta que las condiciones de reclusión agravaron la situación de las mujeres, particularmente por la falta de servicios médicos adecuados y las dificultades para mantener contacto con sus familias debido a la distancia del penal.
El órgano internacional concluyó que el Estado mexicano no garantizó atención médica suficiente dentro del penal ni adoptó medidas efectivas para atender las necesidades específicas de las mujeres privadas de la libertad, lo que constituye una violación a los derechos protegidos por la Convención.
Como parte de sus recomendaciones, el Comité pidió al Estado otorgar reparación integral a las víctimas, incluida compensación económica, atención médica y psicológica especializada y la revisión de las medidas cautelares de quienes aún permanecen en prisión preventiva para evaluar su sustitución por medidas alternativas. También recomendó garantizar servicios médicos adecuados en el penal y adoptar reformas para evitar el uso desproporcionado de la prisión preventiva contra mujeres.
También lee: Liberan a dos mujeres más del Cefereso 16 de Morelos acusadas por delitos menores; suman 14 beneficiadas

Cabe recordar que en junio de 2025 se informó la liberación de dos mujeres recluidas en el Cefereso 16 de Morelos, con lo que sumaron 14 casos desde marzo de 2024, varias de ellas encarceladas por delitos menores que no ameritaban su internamiento.
“A través del mecanismo interinstitucional que diseñamos desde Elementa DDHH y CEA Justicia junto con la Consejería Jurídica de Presidencia, la Secretaría de las Mujeres y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a través del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social, se logró la liberación de dos mujeres más que estaban privadas de la libertad por delitos menores de drogas en el Cefereso 16 y que nunca debieron haber sido encarceladas”, informaron las organizaciones.
Las mujeres liberadas fueron Diana ‘N’ y Lucero ‘N’, quienes obtuvieron libertad condicional luego de que un juez del Centro de Justicia Penal Federal en Xochitepec determinara que cumplían con los requisitos para obtener la libertad anticipada.
Diana había sido sentenciada a ocho años de prisión, mientras que Lucero tenía una condena de 13 años y 10 meses. En ambos casos, las multas fueron cubiertas con apoyo de instituciones y organizaciones sociales.
Puedes leer: Juez ordena elaborar política de salud mental para atender a mujeres recluidas en el Cefereso 16 de Morelos

Las organizaciones que participan en el mecanismo señalaron que su objetivo es revisar los casos de mujeres encarceladas por delitos menores y abrir vías para su liberación.
“Este mecanismo busca identificar las posibles vías de preliberación y restitución de derechos para las mujeres encarceladas por delitos menores de drogas. Desde inicio de año hemos trabajado con mucho esfuerzo, dedicación y en coordinación con dichas dependencias gubernamentales para impulsar las liberaciones. Con estas dos nuevas salidas, gracias a este mecanismo, ya son doce mujeres que han recuperado su libertad y han vuelto de manera digna a sus lugares de origen, junto a sus familias”.
El dictamen de la ONU se suma a una serie de denuncias y reportes sobre las condiciones del Cefereso 16 en Morelos, considerado por activistas y organizaciones como uno de los penales con mayores irregularidades en el país.
Desde 2016, en ese centro penitenciario han muerto 27 mujeres bajo custodia, mientras que las autoridades solo han reconocido 20 casos, todos catalogados como suicidios, de acuerdo con un registro elaborado por Viridiana Molina, exinterna del penal que actualmente acompaña a mujeres privadas de la libertad en la búsqueda de justicia.
Además, en septiembre de 2023 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió una recomendación al Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social al determinar que se vulneraron los derechos humanos a la reinserción social, a la igualdad y a la no discriminación de cinco mujeres recluidas en ese penal.
De acuerdo con el documento, durante visitas realizadas entre el 27 y el 29 de septiembre de ese año, el organismo observó que las internas “estaban en riesgo debido a la falta de atención médica especializada en salud mental y la ausencia de actividades que favorecieran su estabilidad emocional y reinserción social”.
Lee más: Cárceles privadas: el Gobierno busca llenarlas a costa de los derechos humanos de los reclusos
La Comisión señaló que esa situación agravó los síntomas de las mujeres privadas de la libertad que presentan trastornos mentales y elevó el riesgo de conducta suicida.
Las denuncias sobre las condiciones en el penal también incluyen problemas estructurales en los servicios básicos y en la vida cotidiana de las internas. De acuerdo con testimonios y reportes publicados en investigaciones periodísticas, las mujeres enfrentan condiciones indignas mientras esperan sentencia, entre ellas falta de atención médica, alimentos insalubres, escasez de agua potable, ausencia casi total de oportunidades laborales y aislamiento de sus familias y redes de apoyo.
Otro episodio que exhibió las condiciones del centro penitenciario ocurrió en octubre de 2023, cuando una intoxicación masiva afectó a 404 mujeres privadas de la libertad en el penal, hecho que puso en evidencia graves violaciones a los derechos humanos de las internas.
En octubre de 2023, Animal Político —en alianza con la organización CEA Justicia Social— publicó el reportaje El cementerio de las vivas: el turbio negocio del Cefereso 16 de Morelos en el que se documentó cómo una intoxicación masiva de 404 mujeres privadas de la libertad en este penal exhibió graves violaciones a los derechos humanos de las internas.
La intoxicación ocurrió apenas dos días después de que el gobierno federal decidió trasladar, sin previo aviso y de manera irregular, a un grupo de mujeres que estaban en diversos centros penitenciarios estatales de Sonora para llevarlas al “CPS Femenil de Morelos”, separándolas más de dos mil kilómetros de sus hermanas, madres, hijas e hijos, abuelas, familiares y abogados.

Las críticas de estos dos tradicionales aliados de Teherán a los ataques de EU e Israel no han pasado de la condena verbal.
Rusia y China tienen fuertes lazos diplomáticos, comerciales y militares con Irán, pero tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra la nación islámica, la pregunta que atrae la atención del mundo es qué tanto están dispuestos a respaldarla.
La reacción de Moscú a los ataques fue vociferante pero limitada, indicando su indignación y solidaridad con Teherán, mientras cuidadosamente evitaba tomar pasos que pudieran llevar a Rusia a un enfrentamiento directo, comenta Sergei Goryashko del Servicio Ruso de la BBC.
El portavoz del Kremlin Dmitry Peskov habló de una “profunda decepción” de que, a pesar de las conversaciones entre Washington y Teherán, la situación se deteriorara hasta tomar la forma de “una abierta agresión”.
Peskov afirmó que Moscú estaba en contacto permanente con el liderazgo de Irán y con los estados del Golfo afectados por la escalada de hostilidades.
El domingo, el presidente Vladimir Putin envió sus condolencias al presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, por la muerte del líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, llamándola una “violación cínica de la moralidad humana y el derecho internacional”.
El Ministerio de Exteriores de Rusia, por su parte, denunció lo que interpreta como asesinatos políticos y la “cacería” de líderes de estados soberanos.
China también condenó enérgicamente la muerte del ayatolá.
Además, Pekín históricamente se ha opuesto a las estrategias de EE.UU. de cambio de régimen a través del mundo.
En el centro de la relación China-Irán está una asociación económica de beneficio mutuo, señala Shawn Yuan, de la Unidad Global China del Servicio Mundial de la BBC.
China es el mayor socio comercial de Irán y su más importante comprador de petróleo.
Cuando se le preguntó este lunes al vocero del Kremlin si Moscú podría seguir confiando en Washington, Peskov respondió que Rusia “primero que todo sólo confía en sí misma” y defiende sus propios intereses.
Esos intereses ayudan a explicar por qué el apoyo de Rusia a Irán continúa siendo principalmente retórico aunque Teherán se ha convertido en unos de los aliados más cercanos de Moscú desde su invasión a gran escala de Ucrania, aportando drones y ayudando a desarrollar maneras de evadir las sanciones de Occidente, explica Goryashko del Servicio Ruso de la BBC.
Irán también encaja en la visión del Kremlin de un orden multipolar en el que los derechos del estado son más importantes que los derechos humanos, y los gobiernos ejercen un amplio control interno.
La caída de uno de esos regímenes propinaría un golpe a ese modelo.
Al mismo tiempo, el Kremlin ha demostrado antes que no arriesgará mucho por sus socios, ya sea en Venezuela, en Siria o durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en el verano de 2025.
Rusia está intensamente involucrada en Ucrania y parece reacia -y quizás incapaz- de ofrecer nada más que apoyo diplomático y cooperación técnica militar a sus aliados.
El tratado de asociación estratégica entre Rusia e Irán firmado el 17 de enero 2025 no llega a ser un pacto de defensa mutua.
Moscú y Teherán acordaron compartir información, realizar ejercicios conjuntos y “garantizar la seguridad regional”, pero no se comprometieron a defender el uno al otro en caso de ser atacados.
Los lazos económicos entre los dos países también son modestos, y el comercio se mantiene en el rango de US$4.000 millones a US$5.000 millones.
Sin embargo, los vínculos militares e industriales estaban creciendo. En febrero, el diario The Financial Times informó de un importante acuerdo bajo el cual Rusia proveería a Irán de los sistemas de defensa aérea portátiles Verba valorados en US$580 millones.
El uso de drones Shahed de fabricación iraní cambió significativamente las tácticas de las fuerzas rusas en el frente ucraniano. Pero el año pasado, Moscú rápidamente expandió su propia producción de drones, reduciendo su dependencia de las armas iraníes.
Para Moscú, Irán es demasiado importante para permitir su caída, pero no lo suficientemente importante para combatir para evitarla. Ese cálculo podría cambiar, pero, por ahora, lo más probable es que la intervención de Rusia esté mayormente limitada a las palabras.
A pesar de años de severas sanciones de EE.UU. contra Irán, Pekín sigue siendo el salvavidas económico de Teherán, comprando grandes cantidades de petróleo a descuento a través de una red de las llamadas “flotas fantasmas”, buques con registros falsos para evadir las sanciones contra el transporte de crudo.
En 2025, por ejemplo, China compró más de 80% del petróleo transportado por cargueros, y los ingresos de esas compras chinas han ayudado a Irán a estabilizar su economía y financiar el gasto de Defensa aun cuando los mercados de Occidente estuvieran vetados.
Un acuerdo estratégico de 25 años firmado en 2021 consolidó la relación, con promesas de cientos miles de millones de inversiones chinas en la infraestructura y telecomunicaciones iraníes.
Históricamente, la estrategia de China de frente a las tensiones Irán-Israel e Irán-EE.UU. ha sido convertirse en un escudo diplomático para Teherán, haciendo uso de su derecho al veto -o amenaza de implementarlo- para diluir las resoluciones de la ONU.
Durante anteriores hostilidades, incluyendo la guerra de 12 días en el verano de 2025, China consistentemente instó a la “moderación” mientras denunciaba la “interferencia externa”, una referencia no muy velada a la política de EE.UU., comenta Shawn Yuan, de la Unidad Global China del Servicio Mundial de la BBC.
La estrategia de Pekín siempre ha sido mantener a EE.UU. empantanado en Medio Oriente, indica nuestro corresponsal, sin promover un colapso regional total que pudiera disparar los precios mundiales del petróleo.
Un régimen pro-Occidente en Teherán sería una derrota geopolítica catastrófica para China, ya que Teherán no sólo provee energía pero también representa políticamente un contrapeso considerable a la influencia de EE.UU. en la región.
Irán es miembro de los BRICS y de la Organización de Cooperación de Shanghái, y sirve como un nexo geográfico clave conectando a Asia Central, el Cáucaso y Medio Oriente.
La caída de la República Islámica debilitaría la credibilidad de los mecanismos multilaterales que Moscú y Pekín han intentado fortalecer.
Sin una invasión en el terreno de EE.UU. e Israel, las estructuras política y militar iraníes podrían permanecer.
Pekín practicará su tradicional “juego a largo plazo”, con la intención de cumplir con quien sea que vaya a sustituir a Jamenei como líder de Irán, mientras que Rusia buscará oportunidades por su cuenta.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp, donde encontrarás noticias de última hora y nuestro mejor contenido.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.