
Grok, la inteligencia artificial de X, antes Twitter, difundió desinformación al acusar a medios de comunicación como la agencia EFE de compartir información falsa sobre el bombardeo contra una escuela en Minab, Irán. Sin embargo, análisis de El Sabueso y otros verificadores como Maldita.es, EFE Verifica y Verificat muestran que la imagen difundida por la agencia de noticias sí muestra un bombardeo a la escuela iraní, el pasado 28 de febrero.
Luego de que ocurrieron los primeros bombardeos en contra de Irán, medios de comunicación como EFE y El País compartieron en redes sociales imágenes de los estragos que dejó un ataque a una escuela primaria para niñas, el cual dejó como saldo el fallecimiento de más de cien estudiantes.
Un análisis georreferencial realizado por El Sabueso confirma que la foto publicada por EFE corresponde a la escuela afectada en Minab. Además, videos publicados por periodistas locales y la agencia Mehr confirman que las fotos difundidas corresponden al ataque contra esta escuela el 28 de febrero.

Usuarios en X cuestionaron la veracidad de las imágenes y videos que se compartieron sobre los ataques al país de Medio Oriente; no obstante, cuando los usuarios preguntaban “¿Grok, esto es real?”, sobre la secuencia compartida por EFE, el modelo de IA mintió al asegurar que los clips eran de un ataque en un centro escolar de Kabul en mayo de 2021.
Después de que Grok calificó las imágenes compartidas por EFE como falsas, el medio de comunicación respondió y aclaró que “no es cierto que las imágenes de un edificio en ruinas tras un bombardeo fueron grabadas en Kabul, Afganistán, en 2021, como sentenciaron varios usuarios tomando como referencia la consulta realizada a Grok.
Entre las fotografías que difundió EFE y medios como El País y RTVE, se puede observar una infraestructura con muchos daños en su estructura y de la que emana humo, mientras varias personas caminan frente a la fachada del lugar en medio de escombros esparcidos por todo el suelo.
Por su parte, El Sabueso llevó a cabo una búsqueda inversa en Google Lens con la fotografía que compartió EFE y los resultados nos llevaron a las notas y publicaciones en redes sociales hechas por la propia agencia de noticias y otros medios de comunicación que difundieron el material como parte de los ataques de Israel y Estados Unidos en contra de Irán que comenzaron el sábado 28 de febrero.
Por otro lado, no encontramos registros, comunicados, notas de prensa ni publicaciones en redes sociales que indiquen que la fotografía se hubiera difundido con anterioridad para ilustrar algún evento pasado, como señala Grok.
Incluso, realizamos una búsqueda en Google con las palabras clave “atentado en escuela”, “Kabul”, “Afganistán” y “2021”, pero ninguno de los resultados, imágenes y videos fechados en ese año eran los que compartieron los medios de comunicación como parte de las agresiones contra Irán.
Además, las imágenes del atentado en Kabul no coinciden con la fachada de la escuela bombardeada en Irán. El edificio en Kabul tenía una fachada de color naranja, tenía un solo piso y en el suelo se observa una zanja. Estos elementos son diferentes del escenario captado en Minab.

Como parte de su proceso de verificación, la agencia EFE realizó una geolocalización del material gráfico, con lo que confirmó que las imágenes sí corresponden al ataque en Irán y no a un atentado yihadista en Kabul en 2021.
Detalles como la estructura de la construcción de la escuela, algunos árboles que se observan en la captura y la distribución del espacio fueron algunos de los elementos que la agencia compartió para argumentar su verificación.

Además, la Agencia AFP también compartió imágenes del mismo lugar el 28 de febrero como parte de los ataques en contra de Irán, aunque desde diferentes ángulos.
“Esta captura de imagen, tomada de la televisión estatal iraní y transmitida el 28 de febrero de 2026, muestra lo que se describe como el lugar de los mortíferos ataques estadounidenses e israelíes contra una escuela primaria femenina en Minab, en la provincia de Hormozgán, al sur de Irán”, es como AFP difundió las imágenes que agregó a su archivo.
En varios momentos Grok ha compartido información o hecho declaraciones con desinformación. Uno de los casos más populares fue durante las protestas en Estados Unidos en contra de las redadas contra migrantes. Usuarios utilizaron al modelo de IA para “verificar” fotos de la Guardia Nacional durmiendo en el suelo, a lo que Grok señaló que las imágenes pertenecían a hechos antiguos en Afganistán; sin embargo, medios de comunicación y verificadores desmintieron los dichos y comprobaron que eran imágenes reales.
Al respecto, Ernesto Villegas, ingeniero en sistemas computacionales con una especialidad en Inteligencia Artificial Aplicada, explica a El Sabueso que no existe una garantía de veracidad en las afirmaciones que realiza Grok, los modelos de lenguaje son probabilísticos, es decir, generan textos coherentes, con buena expresión, pero eso no significa que todo lo que comparte sea fidedigno.
“Lo que hay que entender es que los modelos de inteligencia artificial no son buscadores de información, son generadores de contenido con base en patrones estadísticos, a partir de secuencias de palabras, por lo que es fundamental confirmar la información que comparten con fuentes confiables y que brinden información certera”, asegura el especialista.
Otro caso en el que también generó desinformación Grok fue tras el tiroteo masivo en Bondi Beach, en Australia, en diciembre de 2025, en donde este modelo de IA dio información incorrecta o atribuyó acciones a personas equivocadas, incluso describió videos reales como si fueran de otro contexto.
De acuerdo con el Laboratorio de Investigación Forense Digital (DFRLab), organización especializada en el combate a la desinformación, Grok dio respuestas inexactas y contradictorias a usuarios que le pidieron verificar eventos durante la guerra entre Israel e Irán en 2025.
Ernesto Villegas señala que los chatbots de inteligencia artificial tienen como objetivo generar un texto convincente y con buena estructura. Que sea verdadero o falso lo que comparten no es relevante para estos.
“Estas herramientas no saben contrastar hechos en tiempo real ni entienden de procesos de verificación, no entienden lo que aseguran”, concluye Villegas.

Los documentos del caso muestran que Maxwell alimentó la conexión entre el expresidente y Epstein, a principios de los años 2000. Clinton alega que en ese momento no conocía los delitos del financiero.
Hay una foto que muestra a Bill Clinton en un baño nocturno junto a Ghislaine Maxwell, la celebridad británica ahora condenada por tráfico sexual.
Otra lo captura sonriendo detrás del escenario en un concierto de los Rolling Stones en Hong Kong con Jeffrey Epstein, el difunto financiero y ahora mundialmente notorio delincuente sexual.
Una tercera instantánea sin fecha muestra al expresidente estadounidense reclinado en un jacuzzi junto a alguien cuyo rostro aparece tapado para proteger su identidad.
Los vínculos de Clinton con Epstein son bien conocidos desde hace años, y el expresidente declaró que fue su trabajo benéfico después de dejar la Casa Blanca lo que los unió.
Ahora, imágenes y correos electrónicos que publicó el Departamento de Justicia proporcionan pistas sobre el alcance de su relación, y revelan la labor de Maxwell detrás de escena para cultivar la conexión entre los dos hombres.
El material recién publicado cobró protagonismo en el largo y duro interrogatorio que el expresidente demócrata enfrentó este viernes por parte de un comité del Congreso liderado por republicanos.
El expresidente insistió en que no conocía los delitos de Epstein y dijo que, de haberlo sabido, “lo habría denunciado”.
Clinton es la última figura poderosa en responder por su asociación con el difunto y desacreditado financiero.
Los archivos no implican a Clinton en ninguna irregularidad; ninguna de las víctimas de Epstein que se han presentado hasta ahora lo ha acusado de mala conducta, y no hay prueba de que supiera de los crímenes del financiero.
El portavoz de Clinton ha dicho que las fotos son de hace décadas y que Clinton dejó de relacionarse con Epstein antes de que sus crímenes salieran a la luz.
Pero el nuevo material parece indicar cómo las esferas de Epstein y Clinton se relacionaron a principios de la década de 2000, cuando Clinton se redefinía como expresidente en una misión filantrópica.
Buscaba donantes adinerados para la Fundación Clinton y más tarde para la Iniciativa Global Clinton, una reunión de líderes dedicada a abordar problemas mundiales.
En ese momento, Epstein era un financiero cosmopolita que, con su novia Maxwell, se codeaba con los más ricos del mundo. desde el Palacio de Buckingham hasta Palm Beach, y sumaba amigos poderosos por el camino.
No hay mensajes directos entre Clinton y Epstein en los correos electrónicos que revisó la BBC, pero los dos hombres son el asunto que trata mucha correspondencia entre Maxwell y el principal asistente de Clinton, Doug Band.
Los correos electrónicos de Maxwell con Band entre 2002 y 2004 revelan una relación cercana, repleta de halagos e insinuaciones sexuales. Él la llamó su “casamentera social” y “amante”; ella elogiaba su destreza social y física.
Sus extensas comunicaciones ayudan a explicar la proximidad del expresidente a Epstein y cuán interesadas estaban las personas que trabajaban en nombre de ambos hombres en mantener esa conexión.
No hay ningún indicio de irregularidad alguna por parte de Band.
Maxwell y Band planearon reuniones para la Iniciativa Global Clinton y participaron en organizar los vuelos de Clinton en el jet privado de Epstein, indican los documentos. El expresidente voló en el avión al menos 24 veces, muestran los registros de vuelo.
El portavoz de Clinton dijo que el expresidente realizó viajes en el avión que incluían “paradas en conexión con el trabajo de la Fundación Clinton”.
Aquí (y a lo largo del texto) ofrecemos la traducción al español de algunos de los correos:
Los registros de vuelo, documentos y correspondencia corroboran las afirmaciones del expresidente de que cortó el contacto con Epstein mucho antes de que acusaran al desacreditado financiero en 2006, y antes de que se declarara culpable en 2008 de solicitar prostitución a una menor.
Hillary Clinton, entonces senadora por Nueva York, no acompañó a su marido en los viajes con Epstein y, en su declaración ante el comité del Congreso el jueves, reiteró que no recuerda haberlo conocido.
El subjefe de gabinete de Bill Clinton, Angel Ureña, le dijo a la BBC en un comunicado que “el presidente Clinton no sabía nada sobre los crímenes de Epstein y no tiene nada que ocultar”.
Ureña indicó que Clinton no envió ninguno de los correos electrónicos en los archivos de Epstein.
“Hemos dicho a los medios todo lo que sabemos sobre los viajes del presidente Clinton con Jeffrey Epstein”, señaló.
“Los hechos son los hechos y la verdad es la verdad, y ambos están de nuestro lado”.
El 21 de septiembre de 2002, Clinton abordó el jet privado de Epstein y emprendió un tour relámpago por países africanos con varias celebridades, según quedó patente en los registros de vuelo.
El viaje recibió cobertura de prensa de alto perfil, al igual que la conexión Clinton-Epstein.
Clinton le dijo a The New York Magazine a través de un portavoz en ese momento que Epstein era “tanto un financiero altamente exitoso como un filántropo comprometido” y que “especialmente apreciaba sus perspectivas y generosidad durante el reciente viaje a África para trabajar en la democratización, empoderamiento de los pobres, servicio ciudadano y combate del VIH/sida”.
La revista describió un vínculo transaccional: “Lo que atrajo a Clinton hacia Epstein fue bastante simple: Tenía un avión”.
“El Sr. Epstein ofreció un avión que era lo suficientemente grande para acomodarme a mí, mi personal y mi destacamento del Servicio Secreto de EE.UU., como apoyo para visitar el trabajo filantrópico de la fundación”, dijo el expresidente en una declaración jurada que presentó al Congreso el mes pasado y que obtuvo la BBC.
Dijo que él y su personal tomaron vuelos “para visitar proyectos de la fundación y asistir a conferencias y reuniones”, y dijo que nunca visitó la isla de Epstein.
Durante casi dos años, desde febrero de 2002 hasta noviembre de 2003, Clinton voló en el avión de Epstein a Europa, África, Asia, Rusia y, más cerca de casa, a Miami y Nueva York, según los registros de vuelo.
En ese momento, el equipo de Clinton intentaba recaudar dinero para su fundación, hasta US$100 millones, según un memorando que publicó WikiLeaks.
Imágenes publicadas recientemente, pero tomadas durante los viajes de aquellos años, incluyen fotos de Clinton sonriendo mientras camina con el personal y estrecha manos con funcionarios locales.
Pero también están las imágenes que ya han despertado la curiosidad y preguntas de los legisladores: Clinton nadando con Ghislaine Maxwell en una foto sin fecha; reclinado en el jacuzzi junto a la persona cuyo rostro se ha tapado. Y la imagen previamente publicada con una joven sentada junto a él en un reposabrazos.
Maxwell fue el vínculo clave entre Epstein y Clinton, según le dijo ella al Departamento de Justicia en una declaración de 2025.
Epstein había asistido a varios eventos en la Casa Blanca a principios de la década de 1990, junto con cientos de otros invitados, y aparecía fotografiado con Clinton, entonces presidente.
“Epstein había ido a la Casa Blanca, pero no se habían conocido”, le dijo Maxwell, que cumple condena por tráfico sexual, al fiscal general adjunto, Todd Blanche. “Se conocieron gracias a mí”.
Un abogado de Maxwell no respondió a los mensajes de la BBC en busca de comentarios.
Cuando la citaron para testificar ante el comité de la Cámara este mes, se negó a responder preguntas, acogiéndose a su derecho constitucional contra la autoincriminación.
La condenaron en 2021 por reclutar y traficar a cuatro adolescentes para ser sometidas a abuso sexual por parte de Epstein cuando él era su novio.
Epstein se suicidó en prisión en 2019 mientras esperaba el juicio por cargos de tráfico sexual.
Previamente había sido condenado por solicitar prostitución a una menor en 2008, y pasó un año en la cárcel como parte de un acuerdo de culpabilidad ampliamente visto como indulgente después de que lo acusaran de traficar a docenas de mujeres y niñas.
Maxwell le dijo a Blanche el año pasado que Clinton no habría estado en el jet de Epstein si no fuera por ella.
“Yo fui quien le pidió a Epstein que proporcionara el avión”, declaró.
“Pensé que era un honor y un privilegio ser parte de algo tan increíble y tener la oportunidad de pasar tiempo con un hombre que encontré verdaderamente extraordinario. Y por favor, no lo digo de ninguna otra manera, más que como un fantástico expresidente”.
No había ningún miembro del personal más cercano al expresidente que Band.
El nombre de Band aparece a menudo junto al de Clinton en los registros de vuelo de los principales viajes internacionales que el expresidente realizó con Epstein y Maxwell.
Band se describe a sí mismo como el “arquitecto clave” del papel pospresidencial de Clinton, habiendo sido “clave en la creación y crecimiento” de su emblemática conferencia de la Iniciativa Global Clinton.
Más tarde cofundó una firma de consultoría valorada el año pasado en US$2.300 millones.
Había entrado al mundo de Clinton como pasante de la Casa Blanca durante el primer mandato de Clinton en 1995.
Ascendió en la Oficina del Asesor Legal de la Casa Blanca y luego en el Despacho Oval, donde se convirtió en asistente adjunto del presidente.
Se mantuvo como asesor principal de Clinton después de que este dejara la presidencia en 2000 y lo ayudó a completar la transición de expresidente a estadista entre la élite.
Los viajes de Band con Clinton y Maxwell en 2002 y 2003 incluyeron paradas en Londres, Marruecos, Hong Kong, Japón, Brunéi, Noruega, Siberia y China.
Maxwell y Band desarrollaron una relación de flirteo, según muestran los correos electrónicos publicados recientemente.
En sus correos él le dedicaba apelativos cariñosos.
Ella le dijo que era “un súper semental”, que él la atraía y que “estaba bien dotado”.
Band llamó a Maxwell su “casamentera social” y “proxeneta”, según los correos electrónicos publicados recientemente.
“Pero al mismo tiempo, eres mi amante”, escribió.
La BBC hizo múltiples intentos de contactar a Band en números y direcciones de correo electrónico que aparecen de él en registros públicos, pero no recibió respuesta.
No lo han acusado de ningún crimen o irregularidad asociada con Epstein.
En una declaración a The New York Times a principios de este mes, Band dijo que sus comunicaciones con Maxwell ocurrieron cuando no estaba casado y tenía veintitantos años. La llamó un “monstruo” y negó tener una relación física con ella.
Su correspondencia publicada recientemente a menudo mezclaba logística con insinuaciones. Se mantenían al tanto de sus movimientos y de cuándo estarían en Nueva York con Epstein o Clinton.
Londres era una parada recurrente, incluso como parte del viaje a África en septiembre de 2002, según muestran los registros de vuelo.
Un álbum sin fecha publicado recientemente y etiquetado “Clinton Londres/África” presenta una foto del expresidente visitando las Salas de Guerra de Churchill.
Unas semanas después del viaje con Epstein, Band le pidió a Maxwell “la dirección de Andrés para enviar un agradecimiento por la cena para Clinton”.
Su respuesta: “Palacio de Buckingham SW1 Londres SAR Príncipe Andrés”.
Los correos electrónicos del archivo de Epstein sugieren que Band buscó la ayuda de Maxwell para gestionar conexiones ventajosas para la Iniciativa Global Clinton.
Band recurrió a ella para ayudar a organizar reuniones, incluida una con Richard Attias.
El magnate de eventos marroquí desempeñó un papel crucial conectando a las élites globales en Davos, un papel que más tarde ayudaría a cumplir para la conferencia de la Iniciativa Global Clinton.
Maxwell le dijo a Band que hablaría “con Attias el lunes y lo organizaría para ti”.
“Ha estado metido en Davos durante muchos años, así que probablemente es una, si no la única, persona con quien debes hablar”, escribió Maxwell en febrero de 2004.
“Creo que hay mucho dinero que ganar de una posible asociación con él. Tengo ideas de las que quiero hablarte, pero solo después de haberlo visto”.
Attias confirmó a la BBC que posteriormente se reunió con Band. Dijo que inicialmente había hablado con Clinton en Davos, donde propuso una oportunidad de usar el estrellato político del expresidente para efectuar cambios a escala global.
Dijo que trabajó con Band para hacer realidad esa visión en la conferencia global de Clinton.
Maxwell le dijo al Departamento de Justicia el año pasado que fue “muy central” en el esfuerzo como convocadora: “ayudó a traer personal clave” al proyecto. Attias la llamó un “catalizador”.
“Ghislaine fue un punto de contacto, y definitivamente, me puso en contacto con Doug Band, quien era el brazo derecho del presidente Clinton”, le dijo a la BBC.
El 16 de septiembre de 2005, Bill Clinton subió al escenario en la reunión inaugural de la Iniciativa Global Clinton en Nueva York.
El evento, presentado como una respuesta estadounidense a Davos y una oportunidad para resolver “los desafíos más apremiantes del mundo”, fue una oportunidad para que Clinton solidificara su papel como fuerza global después de dejar la Casa Blanca.
Actuó como moderador de un panel de actores poderosos: el exprimer ministro británico Tony Blair, el rey Abdullah II de Jordania, y la entonces secretaria de Estado Condoleezza Rice.
En sus memorias de 2024, Clinton escribió que “siempre había pensado que Epstein era extraño, pero no tenía ni idea de los crímenes que estaba cometiendo”.
“Le hizo daño a muchas personas, pero yo no sabía nada al respecto y para cuando lo arrestaron por primera vez en 2005, había detenido el contacto con él”.
Ureña, el subjefe de gabinete de Clinton, se negó a comentar a la BBC sobre el enredo de Band con Maxwell y Epstein y qué papel pudo haber desempeñado en la emblemática Iniciativa Global del expresidente.
“Dejaremos que otros describan sus propias relaciones”, dijo.
Ureña tampoco respondió preguntas sobre las fotos en los archivos de Epstein de Clinton en el jacuzzi, nadando con Maxwell, y con la mujer en su reposabrazos.
Band, hoy alejado de Clinton, con el que rompió alrededor de 2015, le dijo a Vanity Fair en 2020 que había intentado alejar al expresidente de Epstein después del viaje a África en 2002.
La revista reportó que Band dijo que no sabía sobre los crímenes de Epstein, pero tuvo una mala sensación y por eso aconsejó a su jefe cortar lazos.
En sus memorias, Citizen: My Life After the White House, Clinton expresó profundo arrepentimiento.
“La conclusión es que, aunque me permitió visitar el trabajo de mi fundación, viajar en el avión de Epstein no valió los años de cuestionamientos posteriores”, escribió. “Desearía no haberlo conocido nunca”.
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