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México vs Brasil: un amistoso del fut femenil de alto nivel
México vs Brasil: un amistoso del fut femenil de alto nivel
4 minutos de lectura

México vs Brasil: un amistoso del fut femenil de alto nivel

Un duelo que pone a prueba a las mexicanas ante las brasileñas.
17 de febrero, 2026
Por: Animal MX
@animalmx 

La Selección Mexicana Femenil se prepara para uno de los compromisos internacionales más atractivos de su calendario rumbo a futuros torneos oficiales. El combinado tricolor enfrentará a Brasil en un partido amistoso que no solo servirá como parámetro deportivo, sino también como vitrina para medir el crecimiento del futbol femenil nacional frente a una de las potencias históricas del continente.

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El anuncio se realizó en una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes Pedro López, técnico del Tri Femenil, y Andrea Rodebaugh, directora de Selecciones Nacionales Femeniles.

El duelo genera gran expectativa por el nivel de la escuadra sudamericana, considerada habitual protagonista en torneos mundiales y olímpicos, así como por el momento competitivo del conjunto mexicano, que busca consolidar un proyecto con identidad y resultados. Además, el encuentro se disputará en la capital del país, lo que promete una buena entrada y un ambiente especial para las futbolistas.

Este partido forma parte del proceso de preparación del Tri Femenil, que pretende enfrentar rivales de jerarquía para fortalecer su rendimiento y evaluar el nivel competitivo de sus jugadoras ante selecciones de élite. 

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¿Qué estrellas brasileñas habrá?

Brasil dio a conocer una convocatoria amplia para su gira de partidos amistosos del año, en la que incluye a jugadoras que militan en ligas internacionales y también futbolistas que juegan en la Liga MX Femenil como la jugadora de Tigres Femenil Mariza Nascimiento y la delantera de América Femenil, Geyse. 

Destaca la ausencia de la histórica jugadora de las “verdeamarhela”, Martha Viera, se desconocen los motivos por los que el entrenador femenil Arthur Elías no convoca a la crack brasileña. 

 

¿Qué mexicanas han sido convocadas?

Hasta el momento la convocatoria oficial de México no había sido presentada públicamente. Sin embargo, se espera que el cuerpo técnico convoque a la base del equipo que ha venido participando en los recientes compromisos internacionales, como Kenti Robles, Lizbeth Ovalle y Stephany Mayor. 

Este tipo de partidos suele ser utilizado por el entrenador para observar el rendimiento del grupo ante rivales de alta exigencia y afinar detalles rumbo a competencias oficiales.

¿Cómo conseguir boletos para México vs. Brasil?

La venta de boletos contempla dos etapas:

  • Preventa Banorte: del 12 al 15 de febrero de 2026, exclusiva para clientes del banco.
  • Venta general: inició el 16 de febrero y fue abierta al público en general.

Este esquema busca garantizar que los aficionados puedan asegurar su lugar antes de la liberación masiva de entradas.

Aún puedes encontrar boletos y sus precios en la página de la nueva boletera oficial de la Selección Mexicana, “Fanki” Link de venta de boletos 

¿Dónde será el partido?

El encuentro entre México y Brasil tendrá como escenario el Estadio Ciudad de los Deportes, en Ciudad de México.

El partido está programado para disputarse el sábado 7 de marzo de 2026 a las 5:00 PM, en un recinto que habitualmente alberga partidos de Liga MX.

¿Cómo le ha ido a México contra Brasil históricamente?

La última vez que se enfrentaron fue en la Copa Oro femenil, dónde las brasileñas ganaron tres a cero sobre las selección mexicana. Además la selección femenina no ha ganado ninguno de sus últimos 5 partidos contra Brasil. 

Más allá del resultado, el partido entre México y Brasil representa una prueba importante para el desarrollo del futbol femenil nacional. Enfrentar a una selección con tradición, talento y experiencia internacional permite evaluar el progreso del equipo mexicano y detectar áreas de mejora de cara a futuros torneos.

El amistoso también refleja el interés por impulsar el futbol femenil en el país, acercando a la afición a partidos internacionales de alto nivel y ofreciendo a las jugadoras un escenario competitivo en casa. Con un estadio capitalino como sede y dos selecciones con estilos contrastantes, el choque promete intensidad, espectáculo y una medición real del momento que vive el Tri Femenil.

Si se confirma la presencia de figuras internacionales y una buena respuesta del público, el encuentro podría convertirse en uno de los eventos femeniles más atractivos del año en México y un paso más en el crecimiento del futbol de mujeres en la región

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Imagen BBC
Por qué te incomoda escuchar a alguien que piensa distinto (no es solo ego)
5 minutos de lectura

“Cuando escuchamos una idea contraria a la nuestra, el cerebro no empieza evaluando argumentos: primero detecta que hay un conflicto”, dice un experto. Pero es posible aprender a escuchar con calma.

18 de febrero, 2026
Por: BBC News Mundo
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Cuando escuchamos una opinión contraria a la nuestra, en el cerebro se activan varias regiones implicadas en manejar el dolor y las amenazas.

Escuchar una opinión contraria a la nuestra rara vez es una experiencia neutra. Aunque solemos atribuir esta dificultad a factores culturales o personales, la ciencia muestra que tiene raíces profundas en el funcionamiento del cerebro.

Desde la neurociencia sabemos por qué nos cuesta tanto escuchar opiniones diferentes.

El desacuerdo activa sistemas diseñados para detectar conflicto y mantener la coherencia interna.

Esto explica por qué solemos reaccionar con rapidez y, a menudo, con rigidez ante ideas que desafían lo que creemos.

El cerebro detecta conflicto antes de razonar

Cuando escuchamos una idea que contradice nuestra forma de pensar, el cerebro no empieza evaluando argumentos. Primero detecta que hay un conflicto. Una de las regiones implicadas en este proceso es la llamada corteza cingulada anterior o CCA.

Esta estructura actúa como un radar encargado de identificar inconsistencias entre nuestras expectativas y la realidad, así como conflictos entre respuestas o entre creencias. Por lo tanto, la CCA funciona como un “radar de incongruencias”.

La evidencia neurocientífica muestra que la CCA forma parte de circuitos implicados tanto en el control cognitivo como en el procesamiento del dolor físico y del dolor social.

Por eso, una opinión contraria puede ser experimentada como algo incómodo o amenazante, incluso cuando no hay confrontación directa.

Junto a la corteza cingulada anterior se activan otras regiones. Una de ellas, la amígdala, está implicada en la respuesta de amenaza. Otra área importante, la ínsula, está relacionada con la percepción del malestar corporal.

dibujo a lapiz de un cerebro. tiene algunas líneas de color amarillo, azul y rojo.
Getty Images
Conocer tu cerebro te puede ayudar a regularlo.

El resultado de este proceso es familiar para todos: nudo en el estómago, tensión corporal y una tendencia a defenderse o cerrar la conversación.

Finalmente entra en juego la corteza prefrontal dorsolateral, responsable de funciones como la planificación, la inhibición de impulsos y la toma de decisiones.

El coste cognitivo y emocional de integrar otra perspectiva

Aceptar una visión opuesta exige un esfuerzo considerable. El cerebro debe mantener al mismo tiempo dos modelos mentales incompatibles: “lo que yo creo” y “lo que tú dices”.

Además, debe compararlos y decidir si alguno debe modificarse. Desde el punto de vista energético, es una operación exigente.

A este esfuerzo se suma la disonancia cognitiva: el malestar que aparece cuando una información amenaza la coherencia de nuestra visión del mundo o de nuestra identidad.

En muchos casos, este malestar no se resuelve escuchando al otro, sino justificando lo que ya pensábamos. Es lo que se conoce como “razonamiento motivado”.

Por otra parte, muchas creencias están ligadas a la pertenencia a un grupo.

Cambiar de perspectiva puede ser experimentado, aunque sea de forma inconsciente, como un riesgo social: quedar mal, perder estatus o sentirse excluido.

El cerebro social está especialmente orientado a evitar ese tipo de amenazas.

El estrés dificulta escuchar y pensar con calma

Un factor clave en todo este proceso es el estrés.

Cuando este es elevado o sostenido, el sistema nervioso funciona en modo de alerta, lo que reduce la capacidad de la corteza prefrontal para regular emociones y sostener el desacuerdo con calma.

En ese estado, escuchar se vuelve especialmente difícil.

radiografías del cerebro en una tablet. Una mano señala el dispositivo.
Getty Images
Cambiar de perspectiva también puede interpretarse como un riesgo social, porque muchas creencias están ligadas a pertenecer a un grupo.

La buena noticia es que estos sistemas son plásticos. Las regiones cerebrales implicadas en el conflicto, la emoción y el control cambian con la experiencia y la práctica.

Escuchar desde la calma se puede entrenar

La dificultad para escuchar opiniones contrarias ha ido ganando presencia en el debate social y cultural. Especialmente en contextos donde las decisiones tienen consecuencias compartidas como en equipos de trabajo, instituciones o espacios de liderazgo.

El desacuerdo mal gestionado suele escalar hacia conflictos interpersonales, bloqueos comunicativos y deterioro del clima emocional.

Se trata de algo muy común en entornos laborales de alta demanda.

Afortunamente podemos entrenar la escucha desde la calma, circunstancia que mejora de forma clara el liderazgo y la toma de decisiones.

Prácticas como el mindfulness o el biofeedback reducen la reactividad automática y aumentan la capacidad de observar el desacuerdo sin responder de forma impulsiva.

Por ejemplo, estudios sobre redes cerebrales en reposo muestran que la práctica sostenida de mindfulness modula redes cerebrales implicadas en regulación emocional y flexibilidad cognitiva.

De este modo se favorecen respuestas más adaptativas ante la discrepancia.

Por otra parte, nuestros proyectos de investigación del grupo Neurociencia del Bienestar de la Universidad de Sevilla han mostrado que entrenar la regulación fisiológica y emocional se asocia con una mayor capacidad para pausar antes de responder, escuchar con menos reactividad y gestionar conversaciones difíciles con mayor claridad.

un hombre canoso, sentado en un escritorio y con un computador en frente, se lleva las manos a la cara. Aunque no se le ve el rostro su posición implica que está angustiado.
Getty Images
El estrés nos hace estar en alerta, por lo que, en dicho estado, se nos dificulta escuchar a otros.

La clave no está en eliminar la incomodidad, sino en aprender a regularla para que no derive en rechazo automático.

Escuchar no significa ceder ni renunciar a los propios valores. Significa sostener la incomodidad el tiempo suficiente para ampliar el marco desde el que decidimos.

En un mundo cada vez más polarizado, la capacidad de escuchar opiniones contrarias es una habilidad neurocognitiva entrenable.

Comprender cómo responde el cerebro al desacuerdo es el primer paso para dejar de reaccionar automáticamente y empezar a responder con mayor calma, claridad y humanidad.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer el texto original.

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BBC

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