
“ATENCIÓN”. Con esta palabra suelen empezar las cadenas que circulan en WhatsApp y terminan con la firma Cártel Jalisco Nueva Generación o CJNG. Estos mensajes afirman que en determinados horarios la población no debe salir a la calle o que algunas colonias van a estar bajo riesgo.
Sin embargo, aunque no es posible confirmar la veracidad de estas cadenas, son mensajes que al compartirse causan pánico entre la población.
Actos de violencia surgieron en distintos estados de México después de que fuerzas armadas abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, durante un operativo el 22 de febrero. Pero también comenzaron a difundirse varios mensajes con desinformación.
En WhatsApp circuló una serie de mensajes que alertaron sobre toques de queda o advirtieron a la población que no debía salir de sus casas en determinados horarios. Otro formato son los audios que dan un mensaje alarmante, pero no especifican de qué fecha son, de dónde proviene la información y algunos ni siquiera mencionan la ubicación.
En El Sabueso verificamos que, en otros momentos de crisis, también ha surgido este tipo de desinformación en WhatsApp, como ocurrió durante la pandemia de covid-19 o durante el huracán Otis.
En momentos de incertidumbre recomendamos no compartir información que no proviene de fuentes confiables o cuya autenticidad no se ha verificado. Aquí te damos algunos consejos para saber cómo evitar creer y propagar desinformación en WhatsApp.
Ten cuidado con los mensajes que tienen la etiqueta “Reenviado”, ya que esta indica que el mensaje no fue creado por la persona que te los está mandando. En el caso de que se reenvíe en cadena a cinco chats o más, saldrá la etiqueta de “Reenviado muchas veces”.
Esto se explica en el apartado Cómo evitar la propagación de desinformación del centro de ayuda de WhatsApp.
Además, toma en cuenta que el hecho de que un mensaje se comparta muchas veces no lo hace cierto. Por eso, en caso de tener duda sobre su veracidad, corrobora la información en sitios de noticias confiables o sitios oficiales.
La Agencia de la ONU para los refugiados recomienda no compartir cadenas anónimas, ya sean mensajes, audios, videos o imágenes, debido a que no se conoce a la persona detrás de la publicación ni sus intenciones.
“Al dejar de compartir no solo te proteges de caer en engaños, también proteges a tus seres queridos”, asegura la ONU y reitera que si la información no tiene fuente, hay una gran probabilidad de que sea falsa.
Como te explicamos en el manual de verificación ciudadana de El Sabueso, en los momentos de emergencia lo primero que la población suele hacer es buscar información que le ayude a tomar decisiones. Pero quienes se dedican a desinformar aprovechan esos momentos para tratar de engañar y manipular a la opinión pública.
Por lo anterior te recomendamos realizar estas cuatro preguntas al encontrarte con contenido en redes sociales: ¿De dónde viene esa información? ¿Quién lo dice y cuáles son sus pruebas? ¿Cómo me hace sentir esto? ¿Alguien más está hablando de esto?

Si quieres saber más sobre estas preguntas y sobre cómo detectar noticias falsas, puedes descargar el documento contra la desinformación de El Sabueso.
En el VerifiChat de El Sabueso, usuarias y usuarios mandaron varias cadenas y audios que circulan desde el 22 de febrero. Esto es lo que afirman los más recurrentes:
La estructura de los distintos mensajes es casi idéntica: generan miedo, piden no salir de casa y señalan diferentes horarios a partir de los cuales comenzaría el supuesto riesgo. Sin embargo, como te explicamos anteriormente, la falta de una fuente verificable y la intención de generar alarma en la población son señales de posible desinformación.
También circularon audios que tampoco especifican de dónde proviene la información ni la hora o fecha en que fue grabado.
Por ejemplo, uno de estos aseguraba que a partir del medio día habría un toque de queda en Valle de Chalco Solidaridad, un municipio del Estado de México, por lo que nadie podía estar afuera de sus casas a partir de esa hora.
Sin embargo, el gobierno municipal aclaró que no existía ninguna restricción oficial o toque de queda en la zona. En el comunicado también invitan a la comunidad a informarse a través de medios y canales oficiales, y a evitar compartir información no verificada.
Otro de los audios advertía que estaban secuestrando enfermeras para atender a “la maña”, haciendo referencia al crimen organizado. Aunque no encontramos el origen del audio, muchos usuarios en redes sociales comentan que este audio circula desde años atrás.
Para saber más sobre la desinformación que circula en otras redes sociales sobre “El Mencho”, lee la verificación de El Sabueso: Desinformación en el operativo contra “El Mencho”: comunicados falsos, videos de otros eventos e imágenes creadas con IA.
En situaciones en las que hay inestabilidad es importante tener todavía más cuidado con la información que compartimos. Recuerda no replicar mensajes de los que se desconoce su veracidad y contrastar la información con otras fuentes, como medios oficiales y sitios de noticias reconocidos.
Para más información verificada envía un mensaje de WhatsApp al VerifiChat de El Sabueso. Da clic aquí, agréganos a tu lista de contactos y envíanos un mensaje con la pregunta, enlace, video o imagen que te gustaría que verifiquemos.

Las relaciones de Japón con China están en su nivel más bajo en años, luego de varios episodios que han elevado la tensión entre ambos países.
Los osos panda Xiao Xiao y Lei Lei fueron despedidos el mes pasado entre lágrimas en el Zoológico Ueno de Tokio por miles de japoneses, antes de ser enviados de regreso a China.
El hecho, que dejó a Japón sin pandas chinos por primera vez en décadas, se convirtió en uno de los últimos símbolos del deterioro de las relaciones entre China y Japón.
Desde que la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, hizo comentarios que llevaron las relaciones con China a su nivel más bajo en años, Pekín ha aumentado la presión por diversas vías.
Lo ha hecho enviando buques de guerra, restringiendo las exportaciones de tierras raras, frenando el turismo chino, cancelando conciertos e incluso recuperando a sus pandas.
Mientras Takaichi inicia un nuevo mandato, tras obtener un respaldo histórico en las recientes elecciones anticipadas, los analistas advierten que China y Japón tendrán dificultades para reducir la tensión y que la relación no se recuperará pronto.
La disputa empezó en noviembre, cuando Takaichi pareció sugerir que Japón activaría su fuerza de autodefensa en caso de un ataque a Taiwán.
China considera a Taiwán como una provincia propia rebelde y no ha descartado el uso de la fuerza para “reunificarse” con ella algún día.
Taiwán, que se gobierna de forma independiente desde hace décadas, considera a EE.UU. como un aliado clave que se ha comprometido a ayudarla a defenderse.
Desde hace tiempo, la preocupación ha sido que cualquier ataque a Taiwán pudiera resultar en un conflicto militar directo entre Estados Unidos y China, que luego se ampliara a otros aliados estadounidenses en la región como Japón y Filipinas.
La cuestión de Taiwán es una línea roja absoluta para China, que reacciona con furia ante cualquier comentario percibido como “injerencia externa” e insiste en que es una cuestión de soberanía que solo China puede decidir por sí misma.
Casi inmediatamente después de las declaraciones de Takaichi, Pekín respondió con una oleada de condenas y exigió una retractación.
Los observadores han señalado que los comentarios de Takaichi coincidían con la postura del gobierno y con lo que otros líderes japoneses habían dicho en el pasado.
Pero la diferencia radica en que era la primera vez que un primer ministro japonés en funciones expresaba tales opiniones.
Por su parte, Takaichi se negó a disculparse o retractarse de sus comentarios, una postura que, según los analistas, probablemente se vea justificada por el sólido respaldo electoral que ha obtenido.
Sin embargo, Takaichi sostuvo que sería más cautelosa al comentar sobre escenarios específicos. A su vez, su gobierno ha enviado diplomáticos de alto rango a reunirse con sus homólogos chinos.
Sin embargo, esto no ha contribuido a calmar la ira china.
Ante la firme negativa de Takaichi a ceder, China ha aumentado la presión de forma constante.
Si bien en las últimas décadas han surgido disputas entre ambos países, alimentadas por la animosidad histórica, esta vez la situación es diferente, según los analistas.
China ha ampliado su presión en una gama mucho más amplia de frentes, señaló Robert Ward, presidente de Japón del centro de estudios Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.
Se trata de una presión difusa y de bajo nivel, similar a la “guerra de zona gris” que libra contra Taiwán, afirmó, cuyo objetivo es “desgastar [al oponente] para normalizar cosas que en realidad no son normales”.
En el ámbito diplomático, ha presentado quejas ante las Naciones Unidas y pospuesto una cumbre trilateral con Japón y Corea del Sur.
China también ha intentado involucrar a otras partes en la contienda y ha pedido a Reino Unido y Francia que se unan a ella, al tiempo que insta a sus aliados, Rusia y Corea del Norte, a denunciar a Japón.
Durante el fin de semana, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, invocó el historial de agresión de Japón durante la Segunda Guerra Mundial al dirigirse a los líderes occidentales en la Conferencia de Seguridad de Múnich y calificó las declaraciones de Takaichi como un “acontecimiento muy peligroso”.
En el ámbito militar, Japón sostuvo que China ha enviado drones y buques de guerra cerca de sus islas y que sus cazas de combate han fijado los radares que guían sus armas en aviones japoneses.
Además, buques de la guardia costera japonesa y china se han enfrentado cerca de las disputadas islas Senkaku/Diaoyu, mientras que la semana pasada las autoridades japonesas incautaron un buque pesquero chino.
Pero está claro que China también quiere golpear a Japón donde más le duele: su economía.
Pekín ha impuesto restricciones a las exportaciones a Japón de tecnologías de doble uso, incluyendo tierras raras y minerales críticos, en lo que se ha considerado una forma de coerción económica.
También ha advertido a los ciudadanos chinos que eviten Japón para sus estudios y vacaciones y ha cancelado vuelos en 49 rutas a Japón, lo que ha provocado una disminución del turismo y una caída en el valor de algunas acciones.
Los ciudadanos chinos representan una cuarta parte de todos los turistas extranjeros que llegan a Japón, según cifras oficiales.
Ni siquiera el entretenimiento y la cultura ha quedado exentos de las consecuencias.
Eventos musicales japoneses en China han sido cancelados, incluido uno en el que un cantante fue retirado apresuradamente del escenario a mitad de la actuación. Además, las distribuidoras cinematográficas han pospuesto el estreno de varias películas japonesas.
Una de las exportaciones culturales más famosas de Japón, Pokémon, también fue criticada por un evento que debía celebrarse en el Santuario Yasukuni. El templo honra a los japoneses caídos en guerra, incluyendo a algunos que China considera criminales de guerra. El evento finalmente fue cancelado.
En el frente de las redes sociales, los nacionalistas chinos han lanzado ataques online contra Takaichi, incluyendo la divulgación de videos generados por IA que muestran a la figura de la cultura pop Ultraman y al personaje de anime Detective Conan peleando contra la primera ministro.
Pero, en general, China ha tomado medidas menos provocativas en comparación con conflictos anteriores con Japón, según dicen Bonny Lin y Kristi Govella, del centro de estudios Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
“Hasta ahora, sus respuestas económicas y militares han sido relativamente limitadas en comparación con el pasado, pero hay amplio margen para una mayor escalada”, señalaron en un análisis reciente.
China también puede estar absteniéndose de adoptar una postura demasiado dura con Japón, ya que actualmente se está “posicionando activamente como el guardián del orden posterior a la Segunda Guerra Mundial” y quiere ser visto como una potencia responsable en comparación con Estados Unidos, añadió Ward.
Los observadores coinciden en que, si las tensiones se calman, probablemente se asentarán en un nivel más alto que antes. Es menos probable que ambas partes desescalen esta vez, señalaron Lin y Govella en su análisis.
China es una potencia mucho más fuerte ahora y “Taiwán es el núcleo de los intereses chinos, lo que significa que es más probable que Pekín adopte una postura de línea dura que en episodios anteriores”.
“Pekín también desconfía profundamente de Takaichi y es probable que considere sus intentos de reducir la tensión sin retractarse explícitamente de sus comentarios como hipócritas o, peor aún, estratégicamente engañosos”, agregaron.
Mientras tanto, Japón tiene un mayor interés en mantenerse firme, especialmente tras la contundente victoria electoral de Takaichi, que “interpretará como una reivindicación de su postura respecto a China”, señaló Ward.
Govella le dijo a BBC que Takaichi probablemente podría usar su victoria como “capital político” para impulsar políticas económicas y de defensa para fortalecer la posición de Japón.
Takaichi se ha comprometido a aumentar el gasto de defensa de Japón al 2% del PIB dos años antes de lo previsto, completar una revisión de las estrategias de seguridad clave para finales de este año y lanzar pronto un paquete de estímulo económico.
A su vez, China “considera que Takaichi es un líder bastante fuerte y que la campaña de presión solo podría fortalecerla a nivel nacional, por lo que es posible que no intensifiquen mucho su presión”, sostuvo Kiyoteru Tsutsui, experto en Japón y director del Centro de Investigación Shorenstein Asia-Pacífico de la Universidad de Stanford.
“Así que esta relación probablemente continuará por un tiempo”.
El factor imponderable podría ser que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha prometido hasta ahora un fuerte apoyo a Takaichi, emitiendo un respaldo inusual en el momento previo a las elecciones anticipadas.
Sin embargo, muchos esperan que las relaciones entre Estados Unidos y China se intensifiquen aún más este año, señaló Tsutsui, con varias reuniones programadas entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, incluida la visita de Estado del presidente estadounidense a Pekín en abril.
Y, en comparación con incidentes anteriores, la respuesta de Estados Unidos al último enfrentamiento “ha sido moderada hasta ahora, lo que podría envalentonar a China”, afirmaron Lin y Govella.
“Los japoneses temen que se produzca un gran acuerdo entre Xi y Trump”, declaró Ward.
Durante el fin de semana, Estados Unidos y Japón reafirmaron sus vínculos en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich en una reunión entre el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y su homólogo japonés, Toshimitsu Motegi.
Takaichi también tiene previsto reunirse de nuevo con Trump en marzo, cuando visite Washington, antes de su viaje a China.
A medida que China sigue aumentando la presión, Tokio probablemente “redoblará” sus esfuerzos para asumir una mayor parte de la carga de defensa que comparte con Estados Unidos, dijo Ward, y “realmente trabajará más estrechamente con ellos para asegurarse de que Estados Unidos no se desvíe y pierda interés en la región”.
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