
Países europeos como Francia, Alemania, Noruega y Suecia enviaron tropas militares a Groenlandia por petición de Dinamarca, esto ocurre mientras el presidente de Estados Unidos amenaza con anexionar la isla argumentando temas de seguridad nacional.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron publicó en sus redes que van a participar en los ejercicios conjuntos de la Operación Arctic Endurance.
“Los primeros elementos militares franceses ya están en camino. Otros les seguirán”.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, también informó que oficiales de las Fuerzas Armadas Suecas llegaron este miércoles a Groenlandia, como parte de un un grupo de varios países aliados.
“Juntos prepararán los próximos pasos en el marco del ejercicio danés Operación Arctic Endurance. A petición de Dinamarca, Suecia envía personal de las Fuerzas Armadas”.
El diario VG consultó a fuentes que le confirmaron que Noruega también forma parte del ejercicio militar en Groenlandia.
Mientras que en un comunicado, las Fuerzas Armadas de Noruega señalaron que mantienen su colaboración desde septiembre, con “el objetivo del entrenamiento es proteger la infraestructura crítica en Groenlandia y adquirir experiencia con ejercicios y entrenamiento en condiciones árticas”.
Mientras que en el caso de Alemania, el medio Bild informó que de acuerdo con fuentes consultadas, esta semana llegarán tropas a Groenlandia, empezando por una avanzada de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas de Alemania).
Mencionan que de acuerdo con el Ministerio de Defensa de ese país, la actividad será del 15 al 17 de enero junto con otras naciones europeas. “El objetivo es explorar el marco para posibles contribuciones militares para apoyar a Dinamarca en la garantía de la seguridad en la región, por ejemplo en términos de capacidades de vigilancia marítima”.

El presidente Donald Trump aseguró el miércoles que “se va a encontrar una solución” sobre Groenlandia.
La posible anexión alarma a los aliados europeos, y el máximo representante diplomático de Dinamarca afirmó tras el encuentro que no había logrado hacer cambiar de opinión al gobierno de Trump.
Estados Unidos tiene “una muy buena relación con Dinamarca”, dijo Trump a periodistas en el Despacho Oval. “Creo que se va encontrar una solución”, agregó.
Los ministros de Exteriores de Dinamarca y de Groenlandia, un territorio semiautónomo administrado por Copenhague, se reunieron con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Su esperanza era aclarar los “malentendidos” generados por las amenazas de Trump de “conquistar” la isla del Ártico, perteneciente a un socio de la OTAN, sin descartar la intervención militar.
Trump argumenta que su país necesita controlar este territorio porque de no hacerlo lo ocuparían Rusia o China.

“No conseguimos cambiar la postura estadounidense. Está claro que el presidente tiene el deseo de conquistar Groenlandia. Y dejamos muy, muy claro que eso no beneficia al reino” de Dinamarca, señaló el ministro danés, Lars Løkke Rasmussen, tras la reunión.
No es “en lo absoluto necesario” que Estados Unidos se apodere de Groenlandia, como repite Trump, ya que “no hay buques de guerra chinos a lo largo de las costas de Groenlandia (…) Tampoco hay inversiones chinas masivas en Groenlandia”, explicó.
Agregó que este tema es “muy sensible” para Groenlandia y Dinamarca, un aliado de la OTAN que apoyó con tropas las invasiones estadounidenses de Afganistán e Irak.
“Las ideas que no respeten la integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés son, por supuesto, totalmente inaceptables”, afirmó Lokke. “Por lo tanto, seguimos teniendo un desacuerdo fundamental”.
Trump ha hablado de anexionar Groenlandia desde que regresó al poder hace casi un año. Pero elevó el tono después del ataque estadounidense en Venezuela, con el que depuso al mandatario Nicolás Maduro.
“La OTAN será más formidable y efectiva cuando Groenlandia esté en manos de ESTADOS UNIDOS. Cualquier otra cosa por debajo de eso es inaceptable”, dijo Trump en redes sociales.
Dinamarca prometió antes de la reunión del miércoles aumentar aún más su presencia militar en la vasta isla, escasamente poblada y estratégicamente situada.
Pero Trump se mofó de esa iniciativa: “¡Díganle a Dinamarca que se salgan de ahí, YA! ¡Dos trineos de perros no bastan!”.
Mientras se desarrollaban las conversaciones, la Casa Blanca publicó en X: “¿Hacia dónde, groenlandés?”.
La publicación estaba acompañada de un dibujo de dos trineos tirados por perros: uno se dirigía hacia la Casa Blanca y una enorme bandera estadounidense, y el otro hacia las banderas china y rusa sobre el Kremlin y la Gran Muralla atenazados por rayos.

Dinamarca afirma haber invertido casi 14.000 millones de dólares en la seguridad del Ártico.
“Continuaremos reforzando nuestra presencia militar en Groenlandia, pero igualmente insistiremos en el seno de la OTAN para más ejercicios y una presencia mayor de la OTAN en el Ártico”, escribió el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, en un comunicado enviado a la AFP antes de la reunión en Washington.
El viceprimer ministro groenlandés, Mute Egede, informó después del encuentro que en “los próximos días” llegarán al territorio más tropas de la OTAN para “ejercicios”. “Se espera un aumento del número de vuelos y de buques militares”, dijo en rueda de prensa.
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Incorporar los 2,16 millones de km2 de Groenlandia haría que Estados Unidos superara a China y a Canadá y pasara a ser el segundo país más grande del mundo por extensión territorial, después de Rusia.
Rusia y China han intensificado su actividad en el Ártico, donde el hielo se derrite debido al cambio climático, pero ninguno de estos países reclama controlar Groenlandia.

Se trata del buque Marinera, que históricamente transportó petróleo de Venezuela pero que actualmente no lleva cargamento. Los últimos informes lo sitúan entre Escocia e Islandia.
Rusia desplegó efectivos navales para escoltar un petrolero que también está siendo perseguido por fuerzas estadounidenses a través del Atlántico, según informó CBS News, socio mediático de la BBC en Estados Unidos.
El barco, que actualmente no lleva cargamento, históricamente transportó crudo venezolano y se creía que se encontraba entre Escocia e Islandia el martes.
El presidente Donald Trump ordenó el pasado mes un “bloqueo” de los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, una medida calificada como “robo” por las autoridades venezolanas.
Antes de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ocurrida el sábado, Trump acusó repetidamente al gobierno del país sudamericano de utilizar barcos para introducir drogas en suelo estadounidense.
La Guardia Costera de EE.UU. intentó abordar el Bella 1 el mes pasado en el Caribe cuando se creía que se dirigía hacia Venezuela. Tenía una orden judicial para incautar el barco, acusado de infringir las sanciones estadounidenses y transportar petróleo iraní.
Luego cambió drásticamente de rumbo (así como de nombre a Marinera) y, según se informa, cambió de bandera de guyanesa a rusa.
Su aproximación a Europa coincidió con la llegada de unos 10 aviones de transporte militar estadounidenses, así como helicópteros.
Rusia afirma estar “monitoreando con preocupación” la situación en torno al buque.
Dos funcionarios estadounidenses declararon a CBS News el martes que las fuerzas estadounidenses planeaban abordar el buque y que Washington prefería incautarlo antes que hundirlo.
BBC Verify analizó imágenes publicadas por Russia Today, supuestamente tomadas a bordo de un petrolero, que muestran un barco a lo lejos que coincide con el perfil de un guardacostas clase Legend de la Guardia Costera estadounidense.
También ha estado monitoreando la última ubicación reportada del Marinera.
Según los datos de ubicación AIS de la plataforma de seguimiento de barcos Marine Traffic, su ubicación el martes por la mañana era en el Océano Atlántico Norte, a unos 300 km al sur de la costa de Islandia.
Datos previos del AIS sugieren que se dirigió hacia el norte, pasando por la costa occidental de Reino Unido durante los últimos dos días.
También el martes, el Comando Sur del ejército estadounidense publicó en redes sociales que “continúa dispuesto a apoyar a nuestras agencias gubernamentales asociadas en la lucha contra los buques y actores sancionados que transitan por esta región”.
“Nuestros servicios marítimos están vigilantes, ágiles y preparados para rastrear buques de interés”. Cuando llegue la llamada, allí estaremos”.
Antes de que se lance cualquier operación militar desde Estados Unidos, se espera que dicho país informe a su aliado Reino Unido.
Por ahora, el Ministerio de Defensa británico dice que no hará comentarios sobre las actividades militares de otras naciones.
Los funcionarios citados por CBS sugirieron que Estados Unidos podría realizar una operación como la del mes pasado, cuando los Marines y las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses, en colaboración con la Guardia Costera, incautaron The Skipper, un gran petrolero con bandera de Guyana, después de que el buque zarpara del puerto de Venezuela.
Según el derecho internacional, los buques que enarbolan la bandera de un país están bajo la protección de dicha nación, pero Dimitris Ampatzidis, analista sénior de Riesgos y Cumplimiento de la firma de inteligencia marítima Kpler, declaró a BBC Verify que un nuevo nombre y bandera del buque podría no suponer un gran cambio.
“La acción de EE.UU. se basa en la identidad subyacente del buque [número OMI], sus redes de propiedad/control y su historial de sanciones, no en sus marcas pintadas ni en la reivindicación de la bandera”, afirmó.
Ampatzidis añadió que el cambio al registro ruso podría causar “fricciones diplomáticas”, pero no detendría ninguna acción coercitiva de EE.UU.
Por su parte, Michelle Bockmann, analista de inteligencia marítima de Windward, afirmó que cambiar a un registro ruso podría complicar las medidas de control de Estados Unidos.
“En virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, existe una disposición que permite que las autoridades aborden un buque apátrida. Al cambiar a bandera rusa, el buque ya no puede ser abordado en virtud de esta disposición”, explicó.
“Actualmente, nuestro buque navega en aguas internacionales del Atlántico Norte bajo la bandera estatal de la Federación Rusa y en pleno cumplimiento de las normas del derecho marítimo internacional”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
“Por razones que desconocemos, el buque ruso está recibiendo una atención cada vez mayor y claramente desproporcionada por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos y la OTAN, a pesar de su carácter pacífico”, declaró.
“Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a adherirse a este principio”.
La controversia por el petrolero se produce días después de que Estados Unidos conmocionara al mundo con la captura de Maduro en la capital, Caracas. Objetivos en la ciudad fueron bombardeados durante la operación para arrestarlo a él y a su esposa, bajo acusaciones de supuestos delitos relacionados con armas y drogas.