

La presidenta Claudia Sheinbaum y Rogelio Ramírez de la O negaron que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2025 incluya una baja en los recursos para el sector salud, e incluso aseguraron que hay un aumento. Sin embargo, sus dichos son falsos.
El propio proyecto de Hacienda muestra que el gasto funcional en salud, que incluye los recursos de todas las dependencias enfocadas en brindar ese servicio, tendrá una baja en términos reales de 12.2% respecto a lo aprobado en 2024.
Tanto Sheinbaum como Ramírez de la O insistieron en negar la disminución, destacando en cambio el aumento de los recursos para IMSS, ISSSTE, e IMSS-Bienestar, este último enfocado en la población sin seguridad social. Y es cierto que para esas instancias se proponen alzas de 3.5%, y 2.8%, 23.3% en términos reales de sus recursos para salud, respectivamente.
Pero por otro lado, hay reducciones de -42.5% para el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA); de -34% para la Secretaría de Salud, pasando de 101 mil a 66 mil millones de pesos; de -20% en recursos para servicios de Salud a cargo de Sedena, y de -98.9 en la categoría de aportaciones seguridad social.
Eso arroja el saldo negativo para toda la función salud del gasto gubernamental.
En el caso de la Secretaría de Salud, su reducción de recursos impacta en que el programa de vacunación tenga una disminución de 68% en su presupuesto; el programa de prevención del VIH/SIDA, una baja de 1.29%, y el de salud materna una baja de 1%, entre otros rubros.
Por otro lado, para el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán se plantea una reducción de 8.7% en términos reales; el Instituto Nacional de Cancerología recibiría 13.8% menos en 2025, y al Hospital Infantil de México Federico Gómez le asignan 10% menos.

“Veinticuatro de los veinticinco programas de la SSa presentarían recortes. Los mayores serían en Atención a la salud con 20.5 mil mdp menos y el Programa de vacunación con 10.1 mil mdp menos”, alertó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Otra categoría, la de gasto federalizado para salud pública, es decir, recursos que se envían a los estados, también registra una reducción, de -4.1%, según la propuesta presupuestal del gobierno.
Los recursos, apuntó el CIEP sobre el recorte del 42.5 % en el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, “están siendo centralizados en el programa IMSS-Bienestar. Esta reconfiguración representa la política de centralización de recursos por parte del gobierno federal, en la que se está dejando de lado a los gobiernos subnacionales”.

“El PEF 2025 proyecta una disminución de 12% con relación a 2024 y de 7% frente a 2023. Esta reducción afectará la calidad y cantidad de servicios de salud disponibles, y no permitirá alcanzar los objetivos de universalidad en salud y el fortalecimiento del IMSS-BIENESTAR”, señaló la organización Fundar.
El Sabueso de Animal Político solicitó a Presidencia y a la Secretaría de Hacienda las fuentes y un comentario acerca de este supuesto incremento presupuestal en el sector salud. Hasta el momento, seguimos en espera de una respuesta.
La organización México Evalúa calculó una disminución de 0.4 puntos porcentuales en el gasto destinado a salud en el PEF 2025, como porcentaje del PIB respecto a este año. Este gasto sería solo 0.1 punto porcentual mayor a lo destinado en 2019, primer año del gobierno de López Obrador.
Y a pesar de que el Secretario de Hacienda presumió la inclusión del programa Salud casa por casa, únicamente tiene etiquetado 2 mil millones de pesos, lo cual es equivalente a 0.21% del gasto total en salud, de acuerdo con Judith Senyacen, directora adjunta de investigación del CIEP.
El secretario de Hacienda mencionó al acudir al Congreso que “en salud, el incremento, considerando toda la función de salud que implica no solamente la Secretaría de Salud, sino el IMSS Bienestar y el gasto en salud del ISSSTE, y de los organismos que tienen que ver con esta función, aumenta 180 mil millones de pesos, es decir, 8.8 %”.
Este aumento presumido por el secretario sólo es posible si se contempla toda la partida para el IMSS y el ISSSTE, la cual sería de 1 billón 995 mil millones de pesos, 173 mil millones más que en 2024, dato 5% mayor en términos reales.
Sin embargo, esto es engañoso, ya que el presupuesto para estas entidades también contempla recursos para pago de pensiones, jubilaciones y actividades administrativas.
El presupuesto enfocado en servicios de salud alcanza los 491 mil millones de pesos para el IMSS, y 81 mil millones de pesos para el ISSSTE.

Los escándalos han perseguido al hermano del rey Carlos III a lo largo de su vida.
Fue el segundo hijo de Isabel II, pero el primero en nacer cuando ella ya era reina. Un bebé muy deseado por la reina, segundo en la línea sucesoria del trono británico hasta que nació su sobrino William, y ahora caído en desgracia.
Este jueves fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en cargo público.
No se conocen los detalles específicos de las acusaciones de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público que están siendo investigadas.
Sin embargo, las acusaciones previamente reportadas incluyen que habría compartido informes de viajes comerciales, remitido un informe confidencial sobre inversiones en Afganistán y entregado un informe del Tesoro a un contacto empresarial personal.
El exduque de York se desempeñó como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011, viajando por todo el mundo y disfrutando de acceso privilegiado a altos contactos gubernamentales y empresariales a nivel internacional.
En 2010, Andrés aparentemente remitió al difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein informes gubernamentales sobre visitas a Vietnam, Singapur y China, según parecen mostrar archivos relacionados con el fallecido financiero que fueron publicados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Los documentos también parecen indicar que Andrés envió a Epstein información sobre oportunidades de inversión en oro y uranio en Afganistán.
De acuerdo con la normativa oficial, los enviados comerciales tienen el deber de mantener la confidencialidad sobre información sensible comercial o política relacionada con sus visitas oficiales.
Andrés Mountbatten Windsor, que hasta noviembre de 2025 era conocido como el príncipe Andrés, cayó en desgracia en la última década, desde que se destapara su amistad con el financiero estadounidense y fuera acusado de abusar sexualmente de una menor.
Andrés niega cualquier conducta indebida relacionada con los archivos Epstein.
El expríncipe se enfrentó previamente a acusaciones de Virginia Giuffre que se resolvieron extrajudicialmente.
Giuffre alegó que la obligaron a mantener relaciones sexuales con Andrés en varias ocasiones, incluyendo una en la isla privada de Epstein a principios de la década de los 2000.
El acuerdo alcanzado entre Giuffre y el expríncipe no incluyó ninguna admisión de irregularidades por parte de este último.
Andrés se retiró de sus funciones reales en 2019, alegando que las acusaciones habían supuesto una “perturbación” para la familia real.
Posteriormente, perdió sus títulos militares y patrocinios reales cuando Giuffre interpuso una demanda civil contra él en Estados Unidos en 2022.
Andrés fue despojado de su título de príncipe en octubre de 2025, el mismo mes en que se publicaron las memorias póstumas de Giuffre y al mismo tiempo que salían a la luz nuevos detalles sobre su relación con Epstein.
Nacido el 19 de febrero de 1960 -este jueves, día de su arresto, justo cumplió 66 años-, Andrés es el tercer hijo de Isabel II y su esposo, el príncipe Felipe, y hermano del actual monarca británico, Carlos III.
A diferencia de lo que ocurrió con sus hermanos mayores, Carlos y Ana, Andrés llegó a la familia cuando la reina ya era monarca.
Andrés y su hermano menor, Eduardo, que se llevan más de una década con Carlos y Ana, pudieron pasar más tiempo con su madre y forjar un vínculo más estrecho. Gran parte de la prensa británica siempre asumió que Andrés fue el hijo favorito de la monarca, al que apoyó incluso en algunos de los momentos más difíciles.
Y la vida de Andrés no ha estado exenta de esos momentos.
Diversas biografías cuentan que no fue un alumno especialmente brillante. Asistió a la Escuela Primaria Heatherdown, en Berkshire, Inglaterra, y al colegio Gordonstoun, en Moray, Escocia, el duro internado al que habían asistido tanto su padre como su hermano Carlos.
Se formó como oficial naval en el Britannia Royal Naval College, para titularse posteriormente como piloto de helicóptero con el Brazo Aéreo de la Flota de la Marina Real.
Como subteniente de la Marina Real asignado al buque HMS Invincible, Andrés voló misiones de helicóptero en la Guerra de las Falklands o Malvinas en 1982.
Se retiró de la Marina en 2001 con el rango de comandante, después de 22 años de servicio activo (aunque los últimos los pasó en un puesto de escritorio). Fue también en 2001 que fue nombrado Representante Especial de Comercio e Inversión de Reino Unido.
También asumió entones funciones más tradicionales propias de los miembros de la familia real, como el apoyo a organizaciones benéficas y la participación en eventos y ceremonias.
Andrés se casó en 1986 con Sarah Ferguson, a la que la prensa británica bautizó como “Fergie”, tras lo que recibió el título de “Duque de York”. Tuvieron dos hijas: Beatriz, nacida en 1988, y Eugenia, en 1990.
Su matrimonio y posterior separación en 1992 dio lugar a miles de artículos en la prensa británica. Ese fue un año de escándalos para la familia real, que la propia Isabel II describió como annus horribilis (año terrible).
En 1996 se divorciaron formalmente, aunque la pareja mantuvo una buena relación, e incluso compartieron vacaciones y residencias.
La vida de Andrés siguió acaparando titulares tras abandonar las fuerzas armadas.
La prensa sensacionalista publicó a menudo imágenes del entonces Duque de York en fiestas en yates, rodeado de mujeres en topless, y lo relacionaron sentimentalmente con distintas mujeres, desde modelos hasta empresarias.
Esta es la época en la que Andrés trabajó como representante especial de UK Trade and Investment (UKTI), un organismo del gobierno para el comercio y la inversión, una suerte de cargo de embajador comercial sin remuneración.
Su papel consistía en promover las empresas británicas internacionalmente, publicitar Reino Unido a los potenciales inversores y establecer relaciones para apoyar los intereses empresariales británicos, todo eso apoyado en “la singular posición del duque, que le da un acceso sin igual a miembros de familias reales, jefes de Estado, ministros de gobierno y ejecutivos de compañías”, según describía el organismo.
Este rol lo llevó a viajar en delegaciones por todo el mundo con los gastos pagados.
Sus grandes desembolsos, incluido su uso de helicópteros, hicieron que algunos periódicos lo bautizaran como “Andy, el millas aéreas”.
Durante años, los periodistas comentaban cómo los viajes de Andrés al exterior, que supuestamente trataban sobre negocios del gobierno, parecían llevarlo a través de pistas de esquí, campos de golf y otros lugares exóticos.
Tampoco salió indemne del escándalo financiero que rodeó a su exesposa Sarah Ferguson, cuando esta fue grabada en 2010 ofreciendo venderle acceso al príncipe a un reportero que se hacía pasar por un empresario.
Su secretario privado indicó en ese momento que “las insinuaciones e indirectas” que rodeaban al entonces duque no tenían fundamento.
Andrés tuvo que abandonar el cargo de embajador comercial en 2011, tres años después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales contra menores.
El entonces príncipe había aparecido en fotografías con Epstein después de que este cumpliera su pena de prisión.
En 2019, una entrevista marcó un punto de inflexión en la caída en desgracia de Andrés.
El entonces aún príncipe habló con el programa Newsnight de la BBC, en el que ofreció sorprendentes justificaciones sobre sus encuentros con Virginia Giuffre que no hicieron sino ahondar en la desconfianza de la opinión pública hacia Andrés.
Entre otras cosas, dijo que el relato de Giuffre de que lo había conocido sudando y bailando en un club nocturno de Londres antes de tener relaciones sexuales con él no podía ser cierto porque él no sudaba tras haber sufrido un trauma en la guerra de las Falklands/Malvinas.
Tampoco convencieron sus explicaciones de que fue a ver a Epstein a Nueva York para comunicarle que su amistad había llegado a su fin, o que la historia de Giuffre tenía errores porque esa noche él había llevado a su hija a una pizzería a celebrar su cumpleaños.
La entrevista inspiró la película “Scoop” de Netflix.
En 2021, Virginia Giuffre presentó una demanda civil contra Andrés en Estados Unidos, alegando que abusó de ella cuando tenía 17 años, algo que él siempre negó.
Al año siguiente, Andrés renunció a sus títulos militares (incluido el título honorífico de vicelamirante que había recibido en 2015) y a los patrocinios reales.
No consiguió que la demanda se desestimara y finalmente llegó a un acuerdo económico con Giuffre, del que no se desvelaron los términos económicos.
Cuando se desclasificaron parte de los documentos de Epstein en 2025, el nombre de Andrés Mountbatten Windsor aparecía en varios de ellos.
En octubre de 2025, apremiado por palacio y por la opinión pública, Andrés renunció a todos sus títulos. Poco después, Carlos III le retiró el rango de príncipe.
Este jueves Andrés Mountbatten Windsor se convirtió en el primer miembro de la familia real británica en ser arrestado desde Carlos I en 1647, durante la guerra civil inglesa.
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