
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 reportó un aumento de cuatro puntos porcentuales en el consumo de drogas ilegales en personas adultas, al pasar de 10.6 % en 2016 a 14.6 % en 2025. En tanto, en el caso de los adolescentes hubo una reducción, de 6.2 a 4.1 % en el mismo periodo.
Asimismo, el consumo de cualquier droga consumida alguna vez en la vida aumentó de manera significativa en cinco regiones del país en contraste con los resultados obtenidos en 2016: en Ciudad de México pasó de 10.6 a 19.8 %; en el Centro, de 9.4 a 15 %; en la zona noroccidental, de 10.8 al 19 %; en la nororiental, de 9.2 a 13.4 %; y en la península norte fue de 12.3 a 22.3 %.
La última edición de este sondeo se había realizado en 2016 y se retomó hasta 2025, por lo que los resultados de la última encuesta se contrastan con los obtenidos hace nueve años.
Para obtener los resultados de la ENCODAT 2025 se le realizó el cuestionario a 19,200 mexicanos de 12 a 65 años de edad, cifra que para Omar Díaz, maestro en políticas públicas, no representa a gran escala a la sociedad mexicana tomando como referencia que en México hay más de 132 millones de habitantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La encuesta que se llevó a cabo generó estimaciones sobre prevalencias de consumo de tabaco, alcohol, drogas médicas fuera de prescripción y drogas ilegales, edad de inicio, patrones de riesgo, percepción social del daño y criterios de dependencia.
“Estamos hablando de poco menos de 20,000 personas; cuando se realizó la ENCODAT 2016 se censaron más de 56,000 mexicanos, es decir, más del doble, evidentemente los resultados posiblemente estén muy alejados de la realidad”, detalla el especialista.
Otro detalle al que apunta el especialista en políticas públicas es que la encuesta no revela de manera puntual cuáles son las zonas y entidades en las que se llevó a cabo, pues es diferente el consumo dependiendo de la región.
“La encuesta menciona regiones del país, pero no sabemos con certeza en dónde se focalizaron, porque existe una variabilidad importante entre entidades o incluso municipios del país en donde el consumo de sustancias ilícitas es mayor”, puntualiza Díaz.
Una de las cifras que, de acuerdo con la ENCODAT, tuvo una tendencia a la baja fue el consumo no médico del fentanilo, ya que pasó de 0.2 a 0.1 %.
Sin embargo, Omar Díaz comparte que la cifra puede ser engañosa, pues explica que todavía no existen registros precisos que documenten con datos y cifras claras la realidad del consumo en el país; incluso, la ENCODAT da poca información al respecto, ya que solamente se reportan los porcentajes de prevalencia, pero no hay mayores detalles.
“Llevamos varios años viendo que la tendencia va al alza, simplemente de 2021 a 2022 aumentó un 80 % el consumo de fentanilo en México, entonces no podemos asumir que los niveles de consumo realmente sean bajos”.
De acuerdo con los registros que se encuentran en el último Informe de la Demanda y Oferta de Fentanilo en México, de junio de 2023 a enero de 2024 se atendieron 22 urgencias por intoxicación por fentanilo. La entidad con mayor número de casos fue Baja California con siete, seguido de Sinaloa con seis, Sonora con dos, mientras que Tamaulipas, Ciudad de México, Morelos, Jalisco y Oaxaca presentaron uno.
En tanto, entre junio de 2023 y diciembre de 2024 la estadística se incrementó a 92 casos de hospitalización por intoxicación por fentanilo, siendo Sinaloa el estado con más casos al registrar 38.
Entre 2013 y 2024 se atendieron 5,901 personas por urgencias relacionadas con el uso de opioides –grupo en el que se encuentra el fentanilo–. Apenas en 2023 se registraron 759 casos.
“En año y medio se registraron más de 90 casos de intoxicación por fentanilo, pero qué hay de aquellos que no llegan a las salas de urgencias o que continúan consumiendo de manera frecuente desde las sombras, eso genera que la verdadera estadística no sea visible ni cuantificable, al menos de momento”, afirma Díaz.
Del listado de drogas ilegales, el cannabis es la sustancia de mayor consumo en la población general, ya que de 2016 a 2025 presentó un aumentó del 8.6 al 12 %.
El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas en Estados Unidos menciona que el cannabis se refiere a las hojas secas, las flores, tallos y semillas de la planta Cannabis sativa L. La planta cuenta con diferentes compuestos químicos, entre ellos destaca el tetrahidrocannabinol (THC), que produce efectos embriagadores.
Livia González, terapeuta con especialidad en adicciones, apunta que el cannabis es una de las drogas más consumidas en México por una serie de factores sociales, culturales y biológicos.
“El consumo de cannabis es una manera sencilla, rápida y accesible, además se ha normalizado tanto en México como en muchas partes del mundo su consumo frecuente o incluso diario”, menciona González.
Añade que durante la adolescencia muchas personas prueban, con el fin de experimentar, un cigarro de cannabis y, en la mayoría de los casos no vuelven a probar ningún tipo de sustancia ilícita.
Pese a que es la droga más popular, su uso en mujeres adolescentes de entre 12 y 17 años disminuyó de 4.8 % en 2016 a 2.1 % en 2025.
El consumo de bebidas alcohólicas en adultos tuvo un aumento del 1.3 %, al pasar de 71 en 2016 a 73.7 % en 2025. Empero, el incremento más significativo se reportó en mujeres adultas, ya que fue de 7 puntos en los últimos nueve años al elevarse de 62.6 a 69.3 %.
Adolfo Valle, doctor en políticas públicas y salud, menciona que, basándose en los datos de la ENCODAT se puede afirmar que el alcohol es la principal adicción que tiene la población mexicana; sin embargo, no se están creando políticas públicas para atender el problema.
“El consumo de alcohol en México es un problema de salud pública significativo, con más de la mitad de adultos habiendo consumido al menos en el último año y no vemos que el gobierno diseñe políticas para atender la situación”, dice Adolfo Valle.
Los resultados en relación a los alucinógenos subió del 0.8 al 1.5 %, en adultos, mientras que en adolescentes también hubo un alza al pasar del 0.3 al 0.4 %.
Los estimulantes de tipo anfetamínico –anfetaminas– subió del 0.9 al 1.6 % en adultos. Por otro lado, en adolescentes bajó del 0.6 al 0.5 %. En el caso de la cocaína se reportó una disminución en 2025 con respecto a los datos obtenidos en 2016 al caer de 0.8 a 0.5 %.
Aunque la encuesta revela que en los últimos nueve años se ha registrado una baja en el consumo de tabaco tradicional, existe un aumento importante en el uso de cigarro electrónico, también conocido como vapeador.
En este rubro, la ENCODAT menciona que el consumo de tabaco fumado tuvo una baja al pasar del 17.6 a 15.1 %; por su lado, el uso de vape aumentó de 1.1 a 2.6 %.
El vapeo se ha popularizado en México por muchas razones, la primera es que tiene un diseño atractivo y hay una gran variedad de sabores que facilita su consumo; principalmente los adolescentes son quienes lo utilizan, menciona Livia González.
“Existe una percepción errónea de que el vapeador es una alternativa más segura al cigarro tradicional, pero la realidad es otra, pues contiene nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas que afectan a mediano o largo plazo los pulmones de las personas”, destaca la terapeuta.
Un estudio de la UNAM señala que los vapeadores son mucho más dañinos que los cigarros convencionales, además de que las afectaciones pulmonares se presentan de forma aguda, pues pueden aparecer incluso al día siguiente de utilizarlos.
Un solo vapeador puede ser inhalado hasta 600 veces, mientras que el cigarro convencional tiene una duración de entre ocho y quince caladas, es decir, si se tiene el electrónico a la mano, una persona puede estar inhalando de manera más continua que si trajera cigarros tradicionales.

Estabilización, recuperación y transición. Así detalló el secretario de Estado de estadounidense, Marco Rubio, las fases de la estrategia del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Estabilización, recuperación y transición.
Así detalló el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, las tres fases del plan del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Lo ha hecho este miércoles, al exponer la estrategia ante el Congreso de su país, cuatro días después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y su traslado a Nueva York para responder por cargos de “narcoterrorismo” ante la Justicia.
Ya el presidente de EE.UU., Donald Trump, había adelantado que será él quien “gobernará” Venezuela hasta que se complete allí “una transición segura, apropiada y juiciosa”.
“No queremos que esto descienda en el caos”, confirmó ahora su secretario de Estado.
Así, Rubio explicó que la primera fase del plan estará enfocada en la estabilización del país.
“Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo el funcionario.
En ese punto, Rubio adelantó que EE.UU. tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, los venderá en el mercado a precios internacionales y controlará la forma en que se distribuyan los ingresos obtenidos de esas transacciones.
Es algo que ya había adelantado Trump el martes, cuando aseguró en un mensaje compartido en su red social Truth Social que Venezuela entregaría a EE.UU. esa cantidad de crudo.
Según destacó el colaborador de BBC Mundo en Venezuela Gustavo Ocando, el anuncio de Trump ocurría horas después de que algunos medios informaran de que 11 buques cisterna de Chevron, la única compañía petrolera estadounidense que opera en Venezuela, iban de camino hacia el país sudamericano.
De acuerdo a Ocando, la cifra de entre 30 y 50 millones de barriles equivaldría a la del petróleo venezolano que está retenido desde que EE.UU. impuso un bloqueo en diciembre.
“Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, aclaró este miércoles Rubio.
E hizo referencia a la incautación, apenas horas antes, de dos petroleros vinculados al crudo venezolano.
“Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó Rubio.
Uno de los buques, el Marinera (previamente denominado Bella 1), navegaba por las aguas del Atlántico Norte bajo bandera rusa, mientras que el segundo, conocido como M/T Sofia, operaba en el mar Caribe.
Ambos, alega el país norteamericano, violaban sus sanciones.
Rubio visualizó la segunda etapa de la intervención bajo el término “recuperación”, vinculada a la reintegración de Venezuela al mercado global.
“La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, precisó.
El secretario de Estado estadounidense adelantó que, paralelamente, se impulsará un marco de reconciliación política.
“Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, enfatizó Rubio.
La secuencia planeada por el gobierno de Trump culminará, según el secretario de Estado, en una etapa definitiva que consolidaría la transformación política interna del país.
“Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle”, concluyó.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.